Etiqueta: Desarrollo del bebé

  • Percentil del bebé: qué significa y cuándo preocuparse (con tablas OMS)

    Percentil del bebé: qué significa y cuándo preocuparse (con tablas OMS)

    “Está en el percentil 15”. Esa frase, dicha en la revisión, puede quitarle el sueño a cualquiera. ¿Es poco? ¿Come lo suficiente? ¿Debería preocuparme?

    Respira: un percentil bajo o alto no significa que tu bebé esté mal. En esta guía te explicamos qué es el percentil, cómo leer las gráficas de la OMS y, sobre todo, en qué debes fijarte de verdad para quedarte tranquil@ y saber cuándo sí conviene consultar.

    Qué es el percentil del bebé

    El percentil compara el peso, la longitud (o estatura) y el perímetro de la cabeza de tu bebé con los de otros bebés sanos de su misma edad y sexo. Se basa en los patrones de crecimiento de la Organización Mundial de la Salud, elaborados a partir de niños y niñas sanos y bien alimentados.

    Por ejemplo, un percentil 90 de peso significa que, de cada 100 bebés sanos de su edad y sexo, 90 pesan lo mismo o menos que el tuyo y 10 pesan más. Y un percentil 10 indica lo contrario. Ambos son normales.

    Lo más importante: la tendencia, no el número

    Esto es lo que de verdad te interesa saber: se considera normal cualquier valor entre el percentil 3 y el 97. Hay bebés más menudos y bebés más grandes, igual que ocurre con los adultos.

    Lo que realmente valora tu pediatra no es un dato aislado, sino que tu bebé siga su propia curva de forma estable a lo largo del tiempo. Un bebé que se mantiene en el percentil 10 desde que nació está creciendo perfectamente a su ritmo.

    Cuándo sí conviene consultar

    • Si el percentil baja o sube de forma brusca, cruzando dos líneas de percentil principales.
    • Si está por debajo del percentil 3 o por encima del 97.
    • Si deja de ganar peso o de crecer durante varias revisiones.
    • Si además come mal, está decaído o notas otros síntomas.

    En la mayoría de casos todo tiene una explicación sencilla, pero tu pediatra es quien debe valorarlo.

    Qué influye en el percentil

    • La genética: si en la familia sois altos o menudos, lo normal es que tu bebé lo refleje. Un dato útil, por ejemplo, para elegir entre una cuna o una maxicuna.
    • La alimentación: sobre todo en el primer año. Te lo contamos en nuestra guía de alimentación del bebé por meses.
    • La prematuridad: en bebés prematuros se usa la edad corregida (la que tendrían si hubieran nacido a término) para comparar.
    • La salud: una enfermedad puede frenar temporalmente el aumento de peso, que suele recuperarse después.

    Cómo leer las gráficas de percentiles de la OMS

    En cada gráfica, el eje horizontal indica la edad y el vertical la medida (peso, longitud o perímetro). Busca la edad de tu bebé, sube en vertical hasta su medida y mira en qué curva cae el punto: la curva central es la media, y las demás marcan los distintos percentiles dentro de la normalidad.

    Percentil de peso según la edad (0 a 5 años)

    Percentiles de peso según la edad para niñas de 0 a 5 años
    Percentiles de peso según la edad para niños de 0 a 5 años

    Percentil de longitud según la edad (0 a 2 años)

    Hasta los 2 años se mide tumbado (longitud); a partir de ahí, de pie (estatura).

    Percentiles de longitud según la edad para niñas de 0 a 2 años
    Percentiles de longitud según la edad para niños de 0 a 2 años

    Percentil de estatura según la edad (2 a 5 años)

    Percentiles de estatura según la edad para niñas de 2 a 5 años
    Percentiles de estatura según la edad para niños de 2 a 5 años

    Percentil de peso según la longitud o estatura

    Esta relación es clave: un bebé no “pesa poco” o “pesa mucho” sin tener en cuenta cuánto ha crecido.

    Percentiles de peso para la longitud en niñas de 0 a 2 años
    Percentiles de peso para la longitud en niños de 0 a 2 años
    Percentiles de peso para la estatura en niñas de 2 a 5 años
    Percentiles de peso para la estatura en niños de 2 a 5 años

    Percentil del perímetro craneal (0 a 5 años)

    Medir la cabeza por su parte más ancha, justo por encima de las orejas, ayuda a vigilar que el cerebro crece adecuadamente.

    Percentiles de perímetro craneal para niñas de 0 a 5 años
    Percentiles de perímetro craneal para niños de 0 a 5 años

    Preguntas frecuentes sobre el percentil

    Mi bebé está en el percentil 5, ¿come poco?

    No necesariamente. Si se mantiene estable en su curva, está sano y activo, está creciendo bien a su ritmo.

    ¿Un percentil alto significa sobrepeso?

    No por sí solo. Hay que mirar el peso en relación con la longitud y la evolución en el tiempo.

    ¿Es normal que cambie de percentil en los primeros meses?

    Pequeños ajustes sí, sobre todo en el primer año, mientras cada bebé “encuentra” su curva. Lo que preocupa son los cambios bruscos.

    ¿Cada cuánto hay que pesar al bebé?

    En las revisiones de tu pediatra es suficiente. Pesarle a menudo en casa suele generar más preocupación que información.

    El percentil es solo una herramienta orientativa. Mira a tu bebé, no solo al número: si está activo, come bien y crece de forma constante, va por buen camino.

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  • El color de los ojos del bebé

    El color de los ojos del bebé

    Por muy definidas que sean las imágenes de las ecografías actuales, el color de los ojos del bebé es algo que no se puede ver hasta que nace. E incluso ese color de iris que presenta el recién nacido cuando abre los ojos por primera vez, es muy posible que cambie en poco tiempo.

    ¿Qué probabilidad hay de que sus ojos sean azules, verdes o marrones?¿Cuándo se acaba de definir el color de ojos del bebé? 

    El factor genético en el color de ojos del bebé

    Si recuerdas aquellos experimentos con guisantes que nos explicaban en el colegio cuando hablaban de las famosas “leyes de Mendel”, existen genes “dominantes” que se imponen sobre los genes “recesivos” a la hora de transmitir determinados rasgos de padres a hijos.

    Aplicado al color de ojos, es decir, al color del iris que rodea la pupila, los genes dominantes son los oscuros, mientras que los recesivos son los claros.

    Por tanto, si uno de los padres tiene los ojos marrones, es muy probable que el bebé tenga también ojos marrones. De hecho, es este color de ojos el más abundante entre los seres humanos, seguido del azul y el gris.

    Probabilidad de color de ojos del bebé
    Probabilidad de que el futuro bebé tenga un color de ojos concreto, según el color de ojos de sus padres.

    Pero esta regla de los genes dominantes es solo es orientativa, ya que puede suceder, por ejemplo, que una muy determinada combinación de los cromosomas en la ascendencia del bebé dé lugar a que se impongan rasgos recesivos, es decir, los más débiles. Con frecuencia los abuelos transmiten su color de ojos a sus nietos, así que son muchas las opciones.

    A veces, en modelos genéticos muy simplificados, se asigna una probabilidad de 0% para ojos verdes si ambos progenitores tienen ojos marrones. Sin embargo, la genética del color de ojos es más compleja y depende de varios genes. Esto implica que unos padres con ojos marrones pueden portar alelos recesivos que, en casos poco frecuentes, den lugar a ojos claros (verdes o azules). Es decir, el 0% nunca es absoluto.

    El caso es que la ciencia todavía no ha conseguido explicar claramente cuáles son los factores genéticos responsables del color de los ojos del bebé. Además, se pueden producir mezclas de los distintos colores de ojos, por lo que es muy normal que haya sorpresas.

    El color de ojos de los recién nacidos

    El color de ojos de los recién nacidos tiene que ver con la melanina, el pigmento oscuro generado por unas células llamadas melanocitos y que produce la coloración de la piel, el pelo y los ojos.

    En el caso de los recién nacidos con la piel clara, los ojos suelen ser azules porque los melanocitos son todavía inmaduros y no realizan bien su función.

    De las dos capas que componen el iris humano, la inferior está enriquecida con pigmentos de melanina. Si entra luz en el ojo, los pigmentos la absorben y lo protegen así de un exceso de luz. Como en los recién nacidos todavía falta la capa de pigmentos, no se puede producir la absorción, por lo que la luz vuelve a salir del iris y parece azul. Este también es el motivo por el que los recién nacidos son extremadamente sensibles a la luz.

    Cuándo se define el color de ojos del bebé

    Según pasa el tiempo, el ojo va desarrollando los pigmentos y, por eso el color de ojos del bebé se va transformando a lo largo del primer año de vida.

    Conforme pasa el tiempo, si los melanocitos segregan poca melanina, el bebé tendrá ojos azules. Si segrega algo más, sus ojos serán verdes, y si se produce una pigmentación densa, los ojos se verán ámbar, marrones, avellana o negros. Es decir, cuanta más pigmentación produzcan los melanocitos, más oscuro será el color de color de ojos del bebé cuando crezca.

    Aunque rara vez ocurre, también hay niños que acumulan más pigmento en un ojo que en otro, de forma que llegan a tener cada ojo de un color distinto (normalmente azul y verde).

    Cuando el bebé tiene 6 meses, ya se puede intuir el color de ojos que va a mantener. Pero es a partir de los 18 meses cuando los padres pueden dar por seguro que el color de ojos de su hijo/a ya se ha formado definitivamente. 

    Sin embargo, no debes confiarte del todo, porque se han dado casos de niños a los que les vuelve a cambiar el color de ojos durante la pubertad.

    La influencia del sol en el color de los ojos

    Los investigadores coinciden en que, en la historia de la evolución, el color de ojos de los seres humanos está estrechamente relacionado con la radiación solar. 

    Por eso, la mayoría de las personas del Polo Norte tienen ojos azules o gris pizarra, porque allí el sol brilla menos que en el resto del planeta.

    Esta vinculación entre melanina, pigmentación y radiación solar explica también por qué los bebés de piel morena suelen nacer en lugares del planeta más soleados y por qué la mayoría de ellos tienen los ojos oscuros desde el principio. Durante el embarazo, se genera por precaución una cantidad de melanina más elevada para proteger los ojos del bebé de la luz solar desde su primer día de vida.

    No obstante, el color de los ojos de estos niños que nacen ya con pigmentación oscura también se va transformando a lo largo del primer año, y se pueden oscurecer aún más e incluso llegar a ser de color negro intenso.

    Así que ya ves que no puedes predecir el color de los ojos del bebé antes del día del parto ni tampoco saber si el color de su iris de recién nacido será el que tenga el resto de su vida. Aunque, al fin y al cabo, tampoco es muy importante, ¿no?

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  • Dientes en bebés: ¿qué pasa cuando empiezan a salir?

    Dientes en bebés: ¿qué pasa cuando empiezan a salir?

    Cuando menos te lo esperas, tu bebé empieza a babear más de lo normal y a mordisquear todo lo que tiene a mano.

    Sí, lo más seguro es que le esté empezando la dentición, que es la salida y el desarrollo de los dientes en los bebés.

    Vamos a ver cómo afecta a los niños este proceso natural y necesario para la vida.

    ¿A qué edad salen los dientes en los bebés?

    La edad en la que salen los primeros dientes varía de un bebé a otro.

    Normalmente, la dentición se produce entre los 6 y los 12 meses, pero es posible que a los 3 meses ya empieces a ver a tu peque salivar y meterse la mano en la boca. Esto es porque, en realidad, los dientes ya están colocados en los huesos maxilares desde antes de nacer, así que es normal que los bebés no tarden en notar que algo “se mueve” por ahí dentro y reaccionen en consecuencia.

    Primero salen dos dientes abajo

    Lo más habitual es que primero asomen los dos dientes incisivos centrales inferiores. Después, salen los incisivos centrales superiores; a continuación, los incisivos laterales y, por último, los premolares, los colmillos y los molares. Son 20 dientes de leche en total.

    Orden de salida de los dientes en los bebés

    Síntomas de la dentición

    Los adultos no recordamos lo molesta que es la dentición hasta que vemos a nuestros hijos pasarlo mal cuando les salen los dientes.

    Es una etapa en la que las encías están especialmente sensibles por la presión que ejercen los dientes sobre ellas, de forma que acaban inflamándose y enrojeciéndose, además de producir en el bebé algunos de estos síntomas típicos:

    • Tendencia a morder objetos y sus propias manos.
    • Babeo intenso: como consecuencia de lo anterior, se produce mucha salivación. Hay que tener cuidado, porque el exceso de saliva le puede generar heridas alrededor de la boca, además de resfriarse si le cala mucho en la ropita.
    • Inflamación y enrojecimiento de las encías.
    • Irritabilidad: al sentirse molesto, el bebé llora con facilidad y duerme peor.
    • Rechazo de la comida, puesto que la inflamación de las encías y la presión de los dientes hacen que comer les resulte doloroso.

    ¿No produce fiebre y diarrea la salida de los dientes en los bebés?

    No se ha demostrado que haya una relación directa entre la dentición y un aumento significativo de la temperatura corporal del bebé.

    Lo que ocurre es que la edad en la que empiezan a salir los dientes en los bebés suele coincidir con infecciones, en parte como consecuencia de una bajada de defensas. Por tanto, son esas infecciones las que provocan la fiebre realmente y no la dentición en sí misma.

    Otro síntoma que se suele asociar con la dentición es la diarrea, aunque los expertos en pediatría apuntan como causas de la misma, por un lado, la coincidencia con el cambio de alimentación del bebé – de la leche a la comida sólida- y, por otro, un reblandecimiento de las heces producido por el exceso de saliva que el bebé acaba tragando.

    No obstante, lo aconsejable es que si ves a tu bebé con fiebre alta y diarreas frecuentes cuando le están saliendo los dientes, le lleves al pediatra para descartar otras posibles causas.

    Cómo aliviar las molestias de la salida de los dientes en los bebés

    Cómo aliviar las molestias de la salida de los dientes en los bebés

    Como ya te hemos explicado antes, los dientes en los bebés van saliendo por fases. Por tanto, habrá días más tranquilos y otros en los que tu peque se muestre más inquieto.

    Para aliviar las molestias de la dentición en esos días peores, puedes seguir los siguientes consejos:

    • Aplícale frío en las encías: el frío desinflama y produce un efecto analgésico. Puedes aplicarlo en las encías de tu bebé de varias formas, por ejemplo, pasándole una cucharilla que hayas enfriado previamente en la nevera o un paño limpio y húmedo.
    • Masajéale las encías con suavidad: si lo haces con el dedo directamente y no con un guante de silicona nuevo, recuerda lavarte muy bien las manos antes de dar el masaje. Observa por sus reacciones si le alivia o no, ya que hay que masajear con cuidado en esa zona que está sensible.
    • Dale un mordedor infantil: los puedes encontrar de varios tipos (de caucho, refrigerantes, didácticos…). Pregunta en tu farmacia cuál es el más adecuado según la etapa de la dentición en que se encuentre el bebé.
    • Ponle un babero y sécale la boca con frecuencia: el babero evitará que se le enfríe el pecho por el exceso de baba y, secándole el contorno de la boca con una gasa, prevendrás posibles irritaciones en esa zona.
    • Aplícale crema para bebés en la piel irritada.
    • Prueba con algún remedio natural como la Calcárea Carbónica, consultándolo antes con tu pediatra.

    Después de darte estos consejos, terminamos con un dato: la dentición completa dura entre 20 y 30 meses. Sí, es un periodo largo, pero ¡imagínate el sufrimiento del bebé si le salieran todos los dientes en menos tiempo! Cuando dicen que la Naturaleza es sabia, es por algo…

    ¡Paciencia y amor! ❤️

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