Etiqueta: Salud y bienestar de la madre

  • Contracciones y parto: cómo saber si te ha llegado la hora de dar a luz

    Contracciones y parto: cómo saber si te ha llegado la hora de dar a luz

    Las contracciones durante el embarazo se pueden producir en distintos momentos desde la segunda mitad de la gestación, pero, a medida que se acerca la fecha prevista para dar a luz, es inevitable relacionar directamente contracciones y parto: “¿será una falsa alarma o es que el bebé ya viene?”.

    Hay formas de distinguir las contracciones de parto de las que solo son contracciones de embarazo y de aquellas que te indican que puede producirse un parto prematuro o un aborto.

    Sigue leyendo para aprender a identificar las características de cada tipo de contracción.

    Cómo es una contracción durante el embarazo

    Desde el punto de vista fisiológico, cuando una mujer embarazada siente una contracción, lo que le está pasando es que su útero, que es un músculo grande, se tensa de pronto y se relaja después.

    ¿Qué mecanismo desencadena estas contracciones? Lo cierto es que no se sabe con certeza.

    Una de las pocas evidencias científicas que se tienen al respecto es que la oxitocina, la hormona de la sexualidad y de las contracciones, es indispensable para que estas funcionen. Cuando las contracciones son insuficientes y se bloquea el parto de forma permanente, se puede administrar por vía intravenosa la variante sintética de la oxitocina.

    Desde el punto de vista médico, las contracciones se dividen en contracciones del embarazo y contracciones del parto. 

    Las contracciones del embarazo son inofensivas para el bebé y para la continuidad del embarazo, a no ser que se trate de verdaderas contracciones prematuras, las cuales indicarían un parto prematuro o un aborto. Pero estas tienen unas características propias, como veremos más adelante.

    Contracciones de Braxton Hicks: un entrenamiento temprano del útero

    Notarás las primeras contracciones del embarazo muy pronto. Estas son las contracciones de Braxton Hicks, con las que el útero se prepara para el parto mucho antes de la fecha prevista. Estamos hablando de la semana 28 de la gestación, aunque también hay casos en que se inician ya en la semana 20.

    Las contracciones de Braxton Hicks, también conocidas como «contracciones falsas», deben su nombre a su descubridor, el ginecólogo británico Braxton Hicks. Se localizan en la parte baja del abdomen y alrededor de las ingles, y pueden provocan un endurecimiento en la zona.

    La duración de una de estas contracciones es de entre medio minuto y un minuto, un lapso de tiempo en el que el vientre se pone muy duro. 

    Las contracciones de Braxton Hicks son irregulares y relativamente indoloras, y remiten lentamente.

    En cuanto a la frecuencia, por regla general, estas contracciones no se presentan más de tres veces por hora y no suelen intensificarse.

    Además, las contracciones de Braxton Hicks no provocan dilatación del orificio uterino, como sí sucede con las verdaderas contracciones del parto. 

    Contracciones prodrómicas: últimos preparativos para el parto

    Si eres madre primeriza, alrededor de la semana 36 de embarazo, notarás probablemente un dolor abdominal intenso, acompañado de dolor en la espalda y en la ingle. Se te pondrá el vientre muy duro, y el útero y el bebé presionarán la vejiga con fuerza.

    Estos síntomas o pródromos de parto indican que tu cuerpo está haciendo los últimos preparativos para el parto inminente, aunque este puede no iniciarse hasta varios días después. Las madres experimentadas lo saben y suelen notar estas contracciones un poco antes que las primerizas. 

    La función fisiológica de las contracciones prodrómicas es disminuir progresivamente el tamaño del cuello uterino, que durante el embarazado se ha alargado hasta los 3 centímetros, hasta borrarlo.

    Los prodrómos, al igual que las contracciones de Braxton Hicks,  son también irregulares, pero suelen tener una duración más corta. Después de unos 15 segundos, desaparecen cuando te relajas o cambias de posición.

    Dolores de encajamiento: el bebé se coloca para el parto

    Dolores de contracciones y parto en Cool Dreams blos

    A menudo, las contracciones prodrómicas se convierten directamente en contracciones de encajamiento más dolorosas. Estas empujan la cabeza del bebé hacia abajo, hasta la pelvis, para que se coloque en la posición definitiva para el parto.

    ¿Qué puedes hacer para aliviar el dolor de estas contracciones de preparto?

    Prueba a darte un baño caliente y, si has asistido a algún  curso de preparación al parto practica las técnicas de respiración que te hayan enseñado. 

    No obstante, si temes que las contracciones se pueden deber a que se está ya iniciando el parto, habla con la comadrona o con el médico.

    La parte positiva de los dolores de encajamiento es que te favorecen en algunos aspectos durante la última fase del embarazo. En cuanto la cabecita del bebé se pose en la pelvis menor, te costará menos respirar y comer. Por contra, a partir de ahora, notarás intensamente la presión de la cabeza del bebé en el suelo pélvico cuando te sientes o al caminar. Incluso puedes notar algunos calambres leves.

    Contracciones prematuras: pueden aparecer en cualquier estadio del embarazo

    A diferencia de las demás contracciones del embarazo, las prematuras no son inofensivas, ya que pueden provocar un parto prematuro o incluso un aborto. Los posibles síntomas son:

    • Se producen con  una frecuencia de más de tres contracciones por hora antes de la semana 36 de embarazo.
    • Los dolores se intensifican.
    • Los intervalos son cada vez más cortos.
    • Se produce al mismo tiempo un flujo vaginal acuoso o sangriento, o bien dolor de espalda.

    Aunque los dolores abdominales durante el embarazo pueden deberse a diversas causas, si notas uno o más de estos síntomas, acude al médico de inmediato. Las contracciones prematuras pueden indicar que te has excedido física o mentalmente y que deberás relajarte hasta que termine el embarazo.

    Puede que, una vez te examinen, solo te recomienden descanso, tranquilidad y magnesio. Pero, si esto no tiene efecto, probablemente te ingresarán en el hospital para intentar mantener el embarazo el mayor tiempo posible mediante inhibidores de las contracciones, entre otros medios.

    Contracciones de parto

    Cuando el parto es inminente, comienzas a sentir las contracciones de parto propiamente dichas, aunque estas son diferentes dependiendo de la fase del parto en que te encuentres

    Contracciones de dilatación: el parto anuncia su llegada

    El proceso del parto empieza con las contracciones de dilatación, con las que el útero se contrae a intervalos regulares, cada vez más cortos

    Al principio, estas contracciones recuerdan al dolor menstrual y su intensidad va aumentando paulatinamente

    Las contracciones de dilatación abren el orificio uterino hasta unos diez centímetros para que el bebé pueda nacer

    Puedes identificar las contracciones de dilatación porque:

    • Aparecen regularmente, al principio, a intervalos irregulares; después, cada diez minutos más o menos y, por último, cada dos minutos y medio o incluso más a menudo.
    • Duran alrededor de un minuto y medio cada una.
    • Empiezan siendo leves, alcanzan un punto álgido y se debilitan paulatinamente.

    ¿Cuándo ir al hospital?

    No tienes por qué ir inmediatamente al hospital cuando aparezcan las primeras contracciones de dilatación. De hecho, muchas comadronas recomiendan a las futuras madres que se queden en casa el máximo tiempo posible para recobrar fuerzas para el parto. 

    Cuando una de las contracciones de dilatación dure entre un minuto y un minuto y medio, si ya no te sientes a gusto en casa o si necesitas instrucciones para respirar o un analgésico, entonces es momento de avisar a la comadrona o de dirigirse al hospital. 

    Dicho esto, independientemente de la intensidad y de la duración de las contracciones, tendrás que ir inmediatamente al hospital en caso de que se rompa el saco amniótico.

    Contracciones de presión: el bebé quiere salir

    Una vez empieza la fase de expulsión, ya no podrás resistir más el deseo de empujar. 

    Las contracciones de presión empujan al bebé a la salida de la vagina, que es el punto más estrecho del canal del parto. Cuanso la cabecita pasa este punto, el resto del cuerpo se suele deslizar sin problemas con ayuda de algunas contracciones más. Enseguida, verás la cara de tu bebé.

    Contracciones posparto: ahora se desprende también la placenta

    A continuación, con ayuda de las contracciones posparto, también se desprende la placenta. En comparación con las verdaderas contracciones del parto, estas son mucho más débiles y se parecen más bien a un dolor menstrual intenso

    Las contracciones posparto suelen durar entre diez y 15 minutos.

    Si le das el pecho al bebé, esto también provoca contracciones en el útero, con las que se detienen las hemorragias. La responsable de esto es la hormona de la lactancia – la prolactina- y la oxitocina, cuya producción se fomenta mediante el reflejo de succión del bebé al mamar.

    La oxitocina es importante para la subida de la leche y, al mismo tiempo, favorece la involución uterina. De esta manera, previene hemorragias posteriores e inflamaciones del útero, lo que se conoce como endometritis. A causa de los efectos de la oxitocina, varios días después del parto seguirás sintiendo estas contracciones de forma aislada.

    Con todo lo explicado, te habrás dado cuenta de que cuando hablamos de contracciones y parto, no solo nos referimos al momento justo de dar a luz, sino a varias semanas antes de esa fecha. Esto demuestra que la Naturaleza es sabia y va preparando el cuerpo de la mujer poco a poco para el alumbramiento.

  • Diástasis abdominal por embarazo: ¿tiene solución?

    Diástasis abdominal por embarazo: ¿tiene solución?

    Quizás estés pasando por ese momento en que, incluso semanas después de haber dado a luz, tu barriga está abombada y flácida, y se ve un hueco por el centro cuando te levantas . Es lo que se conoce como “diástasis abdominal” y la sufre un 66% de las embarazadas a partir del tercer trimestre de gestación y cerca del 80% tras el parto.

    Vamos a ver por qué se produce esta distensión abdominal y cuál es la mejor forma de tratarla.

    Causas y síntomas de la diástasis abdominal

    Para entender mejor por qué se produce la diástasis abdominal, tienes que visualizar el músculo recto que todos tenemos en el abdomen y que se extiende desde la línea media del pubis hasta el borde inferior de la caja torácica:

    Rectos abdominales sin diástasis por embarazo

    Es un músculo par y aplanado, que, además de ayudarnos a tener la espalda recta y a flexionar el tronco, mantiene nuestras vísceras en su sitio, a modo de muro de contención.

    ¿Qué pasa con los músculos rectos cuando estás embarazada?

    Pues que, por el crecimiento y la dilatación del útero, estos músculos se van apartando hacia los lados y dejan en el centro una separación que puede tener de 2 a 10 cm.

    Animación diástasis abdominal embarazo en Cool Dreams blog

     

    Cuando esto sucede, una de las primeras consecuencias es que la mujer que lo padece ve cómo se produce un abombamiento en el centro de su barriga, debido a que sus órganos internos se desplazan hacia delante por no contar ya con esa contención de los rectos, sino solo con un tejido conectivo que se ha quedado laxo. 

    Un consejo que te damos para palpar la separación de los músculos abdominales es que te tumbes de espalda y eleves la cabeza. La separación se encuentra a la altura del ombligo.

    Aparte de esa flacidez y del abombamiento de la barriga, que es más una cuestión estética, otros síntomas de la diástasis abdominal son:

    • Dolor abdominal, lumbar o pélvico durante el esfuerzo físico.
    • Problemas digestivos: gases, estreñimiento, malas digestiones…
    • Trastornos del suelo pélvico, como incontinencia urinaria o prolapso.
    • Molestias en las relaciones sexuales.

    Diástasis: ¿qué se puede hacer para tratarla?

    Aunque hayas oído decir que la diástasis desaparece por sí sola a los pocos meses del parto, lo cierto es que, normalmente, se necesita algo de ayuda.

    Para empezar, las mujeres jóvenes pueden minimizar los efectos de la diástasis abdominal si, cuando estén planificando quedarse embarazadas, refuerzan el tono muscular de su abdomen con ejercicios específicos.

    Como esto no siempre es posible, una vez se produce la diástasis, es aconsejable tratarla para no sufrir las secuelas que hemos mencionado anteriormente.

    Ejercicios para la diástasis abdominal postparto

    Para empezar a hacer ejercicios de fortalecimiento abdominal tras el parto, es importante que primero tu médico lo valore, puesto que puede ser contraproducente justo durante las primeras semanas después de dar a luz. Incluso, los músculos rectos llegarían a separarse más.

    De hecho, esas primeras semanas, debes evitar levantarte de la cama incorporándote hacia delante. Es mejor que lo hagas apoyándote de un lado primero.

    Una vez el médico considera que puedes hacer deporte, lo más recomendado para la diástasis abdominal no son los abdominales clásicos ni nada que implique presión en la zona del abdomen. En su lugar, los abdominales hipopresivos son los más indicados, ya que te ayudarán a reducir la presión en las cavidades torácica, abdominal y pélvica.

    Este tipo de abdominales se realizan adoptando determinadas posturas, a la vez que se ejecuta una apnea durante unos segundos.

    Lo mejor es que te guíe un fisioterapetuta o un entrenador personal, pero puedes ir también aprendiendo la técnica con tutoriales como el del siguiente vídeo:

    Tratamiento con fisioterapia

    Si tu diástasis abdominal posparto es más bien leve, te pueden ayudar unas sesiones de fisioterapia, en las que combinarás el uso de una faja con ejercicios asistidos, basados en contracciones isotónicas e isométricas de los músculos transversos y oblicuos, los cuales forman nuestra faja abdominal natural.

    Por otro lado, también se usa la tecnología Indiba para reparar el tejido dañado y, a través de la producción de colágeno y elastina, regenerar la línea alba abdominal.

    Cirugía para diástasis grave

    Por último, solo cuando los daños producidos por la diástasis abdominal son más severos – mucha piel sobrante en el abdomen, mucha separación de los rectos, hernias, etc-, se recurre a la cirugía.

    En estos casos, tanto antes como después de la intervención, el tratamiento se complementa con la fisioterapia.

    Por tanto, la diástasis abdominal, aunque es antiestética y molesta, no siempre reviste la misma gravedad y, la mayoría de las veces, tiene fácil solución.

  • Cosas que necesitas para un recién nacido y para ti

    Cosas que necesitas para un recién nacido y para ti

    ¿Has hecho ya los preparativos para la llegada de tu bebé? 

    Cuando empiezas a prepararlo todo y no tienes experiencia previa, te abruma un poco ver la cantidad de cosas que necesitas para un recién nacido. 

    ¿ Pero es todo imprescindible? Seguramente, no. Lo que te va a hacer falta dependerá de tu caso particular: si tu parto se desarrolla con normalidad, si vas a dar o no el pecho a tu bebé, si vas a tener que estar muchas horas al día fuera de casa, si a tu bebé le cuesta conciliar el sueño o duerme como un lirón, etc.

    A modo de sugerencia, hemos preparado una lista de cosas que puede necesitar tu bebé, junto a otras que te pueden venir muy bien a ti en el embarazo y en el posparto o cuarentena. ¡Toma nota!

    Cosas que necesitarás tú

    Durante el embarazo

    Ropa premamá y cosas que necesitas

    Los preparativos para la llegada de tu bebé empiezan en el embarazo. Son muchos los cambios que experimenta tu cuerpo y, para adaptarte a ellos, necesitarás tres cosas principalmente:

    • Ropa de maternidad: a partir del primer trimestre, cuando la barriga se empieza a notar más y las caderas se hayan ensanchado, es recomendable que uses prendas más holgadas, puesto que las tuyas de siempre te apretarán. Esto no quiere decir que tengas que renunciar a unos vaqueros o unos leggins, puesto que puedes encontrar en el mercado modelos premamá que no te oprimen el abdomen, así como vestidos largos, sueltos y con el corte por debajo del pecho con los que irás cómoda y, a la vez, lucirás preciosa.
    • Braguitas premamá: este tipo de braguitas de talle alto están diseñadas para adaptarse al crecimiento natural del abdomen sin comprimirlo, gracias a un algodón elástico muy suave. Aunque, al principio, te pueda resultar raro llevar unas bragas tan grandes, enseguida comprobarás lo que te reconforta tener la barriga y las lumbares recogidas durante el embarazo. Las hay lisas de estilo clásico, pero también con colores y estampados divertidos.
    • Crema antiestrías: al aumentar tu cuerpo de volumen- sobre todo, en el vientre, la cadera y los senos- tu piel necesita ganar elasticidad, por lo que es muy recomendable que te apliques a diario una crema específica que evite la aparición de estrías. 

    Parto y posparto

    Extractor leche materna y cosas que necesitas para tu bebé

    Cuando ya das a luz, te enfrentas a situaciones nuevas, no solo por la crianza y el cuidado de tu bebé, sino también por tu propia recuperación durante el puerperio o cuarentena. Estas son las cosas que consideramos imprescindibles durante esta etapa:

    • Braguitas desechables: las primeras cuatro o seis semanas después de dar a luz, lo normal es que expulses cierta cantidad de fluidos, como restos de sangre o moco cervical. A estos fluidos se les llama “loquios”. Las braguitas desechables te vendrán muy bien para no manchar las tuyas, ya que no vas a tener demasiado tiempo para andar lavando bragas cada dos por tres.
    • Compresas: las compresas tocológicas, hechas en un 90% con algodón, facilitan la transpiración y, por tanto, la cura de la inflamación o la herida que se haya producido en el parto.
    • Sujetadores de lactancia: si tienes decidido que vas a darle el pecho a tu bebé, lo mejor es usar sujetadores de lactancia, ya que tienen un sistema de apertura en las copas que te facilitan la preparación de cada toma. Como en el embarazo vas a tener que usar sujetadores más grandes y cómodos que los tuyos habituales, te compensa comprar y ponerte los sujetadores de lactancia ya en esa etapa.
    • Discos de lactancia: este tipo de discos absorbentes evitarán las manchas o la humedad producidas en la ropa a causa de las pérdidas de leche entre toma y toma, o cuando un simple llanto de bebé estimule la producción de leche que no va a ser extraída de inmediato. Además, los discos protegerán a tus pezones de la humedad que quedaría en la ropa si no los usaras. Los puedes comprar desechables o lavables.
    • Extractor de leche manual o eléctrico: aparte de estimular la producción de leche, usar extractor de leche durante la lactancia, te ayudará a evitar mastitis, esas inflamaciones en los pechos que sufren muchas madres. Además, este aparato puede ser útil también durante el destete. 

    Cosas que necesitará tu bebé

    Ahora empieza la lista más larga. Mira todo lo que puede necesitar tu bebé en su primer año de vida.

    Baño e higiene

    El baño del bebé y lo que necesitas

    • Pañales desechables o de tela: normalmente, un bebé recién nacido necesita una media de siete pañales al día, lo que supone un total de 200 pañales al mes. Así que tendrás que hacer buen acopio de ellos. Optar por pañales desechables o pañales de tela dependerá de tu tiempo, de tu economía y de la importancia que le des al ecologismo. El pañal desechable es más barato, de un solo uso y va a parar a la basura, mientras que el pañal de tela es más caro, reutilizable y hay que lavarlo. Tú decides.
    • Bañera bebé: una bañera para bebés es el sitio más seguro donde puedes darle un baño a tu peque, puesto que es de tamaño reducido y material blando pero firme, suele ser antideslizante y la puedes colocar donde mejor te convenga.
    • Reductor bañera: aunque la bañera de tu bebé sea pequeña, un reductor de bañera hará que se sienta más seguro y se mueva menos cuando lo bañes.
    • Termómetro para el agua.¿Sabes cuál debe ser la temperatura del agua para el baño del bebé?. Lo ideal es que el agua esté entre los 35º y los 37º, y la forma más exacta de comprobarlo es con un termómetro para el agua. 
    • Gel y champú para bebé: no te harán falta las primeras semanas, en las que bastará con que laves a tu recién nacido con agua. Pero cuando empieces a usar el gel y el champú, asegúrate de que estén indicados para la piel de los bebés.
    • Toalla: es muy importante que seques por completo la piel de tu bebé después de cada baño. Para ello, en vez de una toalla simple, te vendrá muy bien una capa de baño de bebé con capucha, ya que impedirá que cubrirá al peque completamente e impedirá que se enfríe después del baño.
    • Cepillo y peine para bebés: cepillar o peinar la cabecita de los bebés, además de ser agradable para ellos, estimula el crecimiento de su pelo. 
    • Toallitas húmedas: de las cosas que necesitas para un recién nacido, las toallitas húmedas se podrían calificar de “imprescindibles”, sobre todo cuando sales de casa. En principio, son para limpiar el culito del bebé cuando lo cambias, pero acabas usándolas como “limpiatodo”. 😅
    • Gasas esterilizadas: es conveniente que las uses para limpiar los ojitos de tu recién nacido empanadas en suero o en agua templada.
    • Cortauñas: aunque hasta las tres o cuatro semanas después de nacer, no debes cortarle las uñas al bebé – las del recién nacido están muy adheridas a la piel-, cuando lo hagas, necesitarás un cortauñas o unas tijeras adecuadas para sus pequeños deditos.
    • Muselinas: a estos fulares de gasa para bebés, hechos de algodón o bambú, les vas a sacar muchísimo partido, ya que les puedes dar múltiples usos: arrullo, mantita de verano, babero, sabanita o mosquitera para el carro, toalla, parasol para la ventana del coche, reposacuellos, etc. Además, como hay muselinas con diseños muy bonitos, cuando tu peque deje de usarlas, las puedes aprovechar tú como pañuelo.

    De paseo

    Cosas que necesitas para un recién nacido en el paseo

    • Capazo/cochecito: hasta los seis meses de edad aproximadamente, los bebés tienen que ir en un capazo o cochecito para pasear, puesto que antes no suelen conseguir mantener la cabeza firme ni sentarse.
    • Bolso para silla paseo y cambiador: salir a pasear con tu bebé implica tener en cuenta muchas necesidades que pueden surgir: que te pille la hora de comer, que se manche comiendo, que se haga caca, que empiece a hacer frío…Por tanto, deberás llevar unas cuantas cosas que puedas necesitar, como biberones, pañales, toallitas, etc. En un bolso para silla de paseo, todo esto va ordenado para encontrar cada cosa con rapidez. Por otro lado, el cambiador también te puede hacer falta cuando sales de casa, así que ¡no te olvides de meter en el bolso un cambiador de bebé portátil!
    • Funda para capazo: aparte de proteger del frío y el viento, la funda para capazo puede hacer de escudo ante cualquier objeto que caiga accidentalmente sobre la cuna.
    • Manta para capazo/cochecito: siempre te vendrá bien llevar una mantita en el cochecito por si refresca, especialmente en los meses de primavera y de otoño, donde las temperaturas varían más a lo largo del día.
    • Silla paseo: la necesitarás cuando veas que tu bebé tenga unos seis meses aproximadamente y sea capaz de mantener erguido su cuello, así como sentarse. Si compras un modelo duo, que incluye capazo y silla, solo tendrás que cambiar una cosa por otra en el chasis.
    • Burbuja de lluvia: suena a algo mágico, pero simplemente es un plástico que se acopla a la silla para proteger al bebé del agua cuando llueve.
    • Mochila ergonómica portabebé o fular: el porteo de bebés tiene múltiples beneficios, pero, si te decides a llevar a tu hijo/a en un porteador, procura hacerlo en una mochila ergonómica que se adapten a su crecimiento para evitar la displasia de cadera o, si no, en un fular colocado de la forma adecuada.
    • Silla de coche con contramarcha: hasta que tu bebé pese entre 10 y 13 kg, tendrá que viajar en una silla de coche del grupo 0/0+, que permite la contramarcha. Este es un detalle crucial, porque, en caso de accidente, reduce cinco veces la probabilidad de que el bebé sufra lesiones graves, al minimizar los movimientos de la cabeza en relación al frágil cuello del niño.
    • Reductor de silla contra marcha: como complemento de lo anterior, el reductor de silla de coche, permitirá que la puedas usar la silla a contramarcha con tu recién narciso.

    A dormir

    Cosas que necesita un recién nacido para dormir

    • Moisés: el capazo de mimbre o palma de toda la vida tiene la ventaja de que lo puedes transportar a cualquier parte. En él, tu recién nacido se sentirá resguardado y confortable hasta los cuatro meses de esas aproximadamente.
    • Cuna tradicional o convertible: piensa muy bien qué cuna te conviene antes de comprarla. Hoy en día, la tendencia por la que apostamos las marcas especializadas como Cool-Dreams es la cuna convertible o cuna evolutiva, ya que, al convertirse en cama, alargas su vida útil hasta los cuatro o cinco años. Incluso, hay algún modelo que evoluciona hasta los diez años, como la cuna convertible Ovetto.
    • Colchón de bebé que disipe el CO2: la transpirabilidad de un colchón de cuna es fundamental para reducir el riesgo de asfixia y de muerte súbita. Por eso, te aconsejamos que optes por un colchón que disipe el CO2 y deje fluir el aire.
    • 2 juegos de sábanas: lo mínimo son dos juegos para poder tener un recambio siempre limpio si ensucia el que tienes puesto. Como recomendación, escoge tejidos transpirables e hipoalergénicos, como el algodón pima. 
    • 2 protectores de colchón impermeables: una cosa es que los escapes de tu bebé ensucien las sábanas, que tienen fácil lavado, y otra que calen al colchón. Por eso, los protectores de colchón impermeables te ahorrarán disgustos. Al igual que con las sábanas, fíjate en las propiedades del tejido.
    • Chichonera o protector cuna: los barrotes de la cuna hacen de barrera anticaídas para el bebé. Pero, al mismo tiempo, las manitas o la cabecita del peque pueden quedar atrapadas en los huecos si le da por asomarse o se desplaza a los bordes mientras duerme. Este riesgo se elimina con una chichonera o protector de cuna, aunque lo ideal es que sea transpirable.
    • Cambiador: a la hora de cambiar a tu bebé, necesitas una base de apoyo cómoda para él/ella y que tú puedas colocar a la altura adecuada para ti. 
    • Cuna de viaje: este tipo de cuna puede ser muy útil si viajas con frecuencia y lo haces en coche. Si no, como alternativa más ligera y ocasional, puedes optar por un cojín nido, donde tu bebé puede dormir recogido confortable.
    • Lamparita: la luz tenue de la lamparita creará un ambiente relajante para tu bebé poco antes de dormir. Además, siempre será mejor encender la lamparita que la luz del techo si te tienes que levantar durante la noche.
    • Chupete: lo recomendable es que sea de silicona, ya que este material no se contamina con olores ni se deforma con el uso.

    A comer

    Cosas que necesita un recién nacido para comer

    • Esterilizador eléctrico/para microondas: para eliminar completamente los gérmenes que pueda haber en los biberones, después de lavarlos, hay que esterilizarlos. Esto lo puedes hacer con un esterilizador eléctrico o con uno para microondas.
    • Baberos: durante los seis primeros meses, los bebés ensucian muchos baberos. Necesitarás unos ocho al día.
    • Bolsas/recipientes para almacenar leche materna: la forma más adecuada de guardar la leche es en estas bolsas que están esterilizadas y tienen cierre hermético. Suelen incorporar una etiqueta para apuntar la fecha de almacenaje en la nevera o en el congelador.
    • Trona: este tipo de silla adaptada para bebés les permite adoptar una postura y una sujeción correctas para alimentarse. Existen modelos de trona convertible, cuya altura se ajusta a la edad de tu peque.

    A jugar

    Cosas que necesita un recién nacido para jugar

    • Hamaca: es un buen recurso de entretenimiento para el recién nacido, ya que se puede mecer en ella y distraerse con los colgadores que suele incorporar. Algunas, incluso, incluyen música. Pero ¡ojo!, no debes usar la hamaca para que el bebé duerma en ella, porque, al dormirse, la cabeza le quedaría inclinada hacia delante y eso le podría provocar la asfixia.
    • Manta de actividades: no es un entorno de juego seguro, sino que sus diferentes texturas, colores y sonidos estimulan el desarrollo cognitivo del bebé.
    • Juguetes de aprendizaje: los hay de muchos tipos y lo que tienen en común es que estimulan el aprendizaje de los más pequeños, bien sea por su diversidad de formas, colores y texturas, o bien por las posibilidades de interacción y juego que ofrecen a los niños, dependiendo de su edad. Algunos ejemplos son los rompecabezas, la pelota Montessori, la Tabla de equilibrio Montessori, los bloques de construcción o los bloques sensoriales.

    Seguridad

    Protectores enchufes para niños y cosas que necesitar para la seguridad del bebé

    • Parasol en la ventana de coche: como hemos comentado antes, puedes usar una muselina para tapar la ventanilla del coche y proteger a tu bebé del sol, pero un parasol tiene la ventaja de poderlo dejar fijo en el cristal.
    • Tapa enchufes: habrás oído alguna vez la tendencia que tienen los niños pequeños a meter los dedos en los agujeros de los enchufes, con el riesgo de electrocución que ello implica. Esto no te debe preocupar mucho hasta que tu bebé empiece a gatear, pero no está de más que vayas cubriendo los enchufes con las piezas protectoras de plástico que venden para tal fin.
    • Espejo retrovisor: aunque todos los coches tienen espejo retrovisor para visualizar la parte trasera, este no te servirá para ver a tu bebé cuando viaje en su sillita a contramarcha. Con un espejo retrovisor colocado en el asiento trasero, verás a tu peque perfectamente y sabrás si va dormido o no.
    • Cerraduras de seguridad para niños: como en el caso de los enchufes, cuando los bebés empiezan a gatear, su afán por explorar todos los rincones de la casa, les lleva muchas veces a abrir cajones o armarios y a coger cosas peligrosas para ellos (tijeras, productos de limpieza, etc). Si no quieres sustos, no te quedará otra que colocar cerraduras de seguridad para niños en esos lugares “prohibidos”. 
    • Luz nocturna: el miedo a la oscuridad es muy habitual en los niños y afecta a su sueño. Un piloto o una luz quitamiedos tranquilizará a tu peque por las noches sin alterar su producción de melatonina para conciliar el sueño.
    • Protector de esquinas: los hay muy simples y transparentes, pero, si prefieres un toque divertido, puedes optar por protectores de esquinas con formas de animales. No solo evitarán que tu hijo/a se dañe seriamente si se golpea contra la esquina de un mueble o estante bajo, sino que vendrán bien para proteger a toda la familia de esos dichosos “picos” que se clavan donde más duele.

    ¿Cómo te has quedado después de leer esta lista de cosas necesarias para un recién nacido? 😅

    Como ya hemos comentado al principio, es solo una sugerencia y puede que tú, particularmente, no necesites algunas de estas cosas o, al contrario, tengas que añadir alguna más.

    Por último, y para tu tranquilidad , ten en cuenta que no todo lo vas a usar desde el principio, así que puedes ir distribuyendo el gasto a lo largo del tiempo.

  • Inducción al parto: pros y contras

    Inducción al parto: pros y contras

    Lo deseable para una mujer embarazada es que el parto se produzca de forma espontánea y natural en la fecha prevista. Pero hay veces que la inducción del parto puede ser beneficiosa tanto para la madre como para el niño, cuando no, necesaria.

    ¿En qué casos está indicada la inducción al parto?

    Razones médicas para inducir un parto

    Salir de cuentas 

    La razón más frecuente para que un médico vea indicada la inducción al parto es que la embarazada haya salido de cuentas.

    Un embarazo tiene una duración media de 40 semanas, pero como en momento exacto de la concepción no se conoce generalmente, saber la fecha de parto con precisión es difícil. Por tanto, lo normal es que se espere hasta la semana 42 para inducir al parto, ya que solo entre el 4 y el 5 por ciento de los bebés nacen en la fecha prevista.

    Entretanto, los médicos vigilarán a la madre y al niño con especial atención durante las semanas 41 y 42 del embarazo, y llevarán a cabo revisiones a intervalos diarios.

    En la segunda mitad de la semana 42, a más tardar, se inducirá el parto, ya que existe el riesgo de que la placenta deje de cumplir sus funciones por completo y el bebé pueda sufrir una falta de oxígeno, otras deficiencias en su alimentación o problemas circulatorios.

    Inducción al parto por rotura de bolsa sin contracciones

    En la mayoría de los casos, las contracciones y el proceso del parto comienzan dentro de las 24 horas después de haber roto aguas. 

    Si no se producen contracciones después de romperse el saco amniótico, el riesgo de infección aumenta, de manera que se le ofrece a la madre la posibilidad de inducir el parto. Y si ella prefiere esperar un poco más y no se inicia el parto después de 48 horas, por lo general, es inevitable la inducción.

    Diabetes gestacional

    Las mujeres embarazadas que son diagnosticadas con diabetes gestacional presentan un mayor riesgo de sufrir un parto prematuro con rotura de saco amniótico antes de la semana 38 de la gestación.

    Los bebés de madres diabéticas suelen ganar más peso de lo normal durante la gestación. Así que cuando no se produce el parto prematuro espontáneo y se comprueba que el bebé supera los cuatro kilos, se recomienda la inducción del parto por diabetes gestacional después de la semana 38 del embarazo, a fin de evitar que haya complicaciones en el nacimiento.

    Enfermedades crónicas o agudas

    La inducción al parto también está indicada en caso de enfermedades crónicas o agudas, como la preeclampsia (gestosis hipertensiva), enfermedades renales o hepáticas que podrían dañar el bienestar de la madre y del bebé o llevar a complicaciones en el parto.

    Fuerte estrés físico y psicológico de la madre

    El estrés de la madre puede afectar al desarrollo del bebé y también llevar a complicaciones en el parto, a un parto prematuro o incluso a un aborto espontáneo. 

    Por esta razón, en caso de que la madre esté sufriendo un fuerte estrés físico y psicológico, el médico puede recomendar la inducción al parto después de la semana 37 del embarazo, si el bebé es lo suficientemente maduro.

    Déficit de abastecimiento del feto

    Si el bebé no tiene suficiente líquido amniótico, no le llegan los nutrientes necesarios para desarrollarse con normalidad y, por tanto, deja de crecer. Ante tal situación, el médico puede aconsejar inducir el parto.

    Razones personales de inducción al parto

    Además de las razones médicas que acabamos de mencionar, hay casos en los que la programación de un parto inducido la acuerdan los padres junto con el médico por alguna razón personal, como un viaje inevitable antes de la fecha prevista del parto natural.

    No obstante, lo más aconsejable siempre es no inducir el parto si no es por razones médicas.

    ¿Cuáles son los procedimientos para inducir el parto?

    Métodos de inducción al parto

    En principio, cuando después de la semana 40 del embarazo, el bebé no hace amago de querer nacer, las comadronas aconsejan a la madre ciertos métodos naturales para provocar el parto: practicar sexo, ya que, al liberar prostaglandinas, se fomentan las contracciones; estimular los pezones para liberar oxitocinas, hacer ejercicio, caminar, bailar, reír, etc.

    Pero cuando el parto se debe inducir por razones diferentes a haber salido de cuentas, los profesionales sanitarios recurren a otros procedimientos más especializados.

    Procedimientos médicos para inducir el parto:

    • Abertura del saco amniótico. En este caso, el parto debería tener lugar en un plazo máximo de 24 a 48 horas, ya que, de lo contrario, aumentaría el riesgo de infección y de prolapso del cordón umbilical, que suele ser una indicación de parto por cesárea. Por eso, este método ya se utiliza muy poco.
    • Extracción a mano del saco amniótico. Se hace en el caso de desprendimiento de las membranas. Aquí se liberan las prostaglandinas y, en aproximadamente el 50 por ciento de todos los casos, el nacimiento comienza durante las 48 horas siguientes. El procedimiento puede ser doloroso, pero ofrece la posibilidad de que no sea necesario adoptar medidas adicionales para provocar las contracciones o inducir el parto. Esto no aumenta el riesgo de complicaciones del parto o una cesárea.
    • Administración de prostaglandinas vía supositorios, comprimidos o geles vaginales, que a menudo provocan contracciones severas en un corto periodo de tiempo.
    • Administración del suero para provocar contracciones: una infusión con Syntocinon, una variante sintética de la oxitocina, hormona de la subida de la leche y de la sexualidad. Esto también resulta en contracciones muy severas en un corto período de tiempo y a menudo una llamada “tormenta de contracciones”. Junto con este suero, también se ofrece anestesia epidural (anestesia local) a la mujer durante el parto para mitigar el dolor.

    Ventajas de una inducción del parto

    El número de inducciones de parto que se practican en la actualidad va en aumento, lo cual provoca controversia y rechazo entre los defensores del parto natural. 

    Sin embargo, como hemos visto, en ocasiones, la decisión de inducir el parto puede ser necesaria e implicar también ventajas para la madre y el bebé.

    Tras evaluar numerosos estudios sobre la inducción del parto, investigadores de la  Universidad estadounidense de Stanford llegaron a la conclusión de que, en el caso de los bebés “salidos de cuentas” que esperan demasiado tiempo para nacer, los inconvenientes de la espera a menudo superan a los inconvenientes de la inducción. Por ejemplo, cuando el meconio (los primeros excrementos del bebé) penetra en el líquido amniótico puede ser perjudicial para el bebé.

    Por otro lado, ya en la semana 41 del embarazo, muchos niños mostraron arrugas en la piel y otros signos de que su embarazo ya estaba durando demasiado. Además, los científicos señalaron que, al inducir el parto a partir de la semana 41, se reduce la probabilidad de una cesárea (alternativa).

    Ahora bien, más allá de una gestación excesivamente prolongada, en el caso de otras indicaciones médicas, ocurre al contrario: un nacimiento natural estaría asociado a riesgos demasiado grandes, por lo que no se plantea la cuestión de los pros y contras de la inducción al parto. 

    Inconvenientes de una inducción del parto

    Los detractores de la inducción del parto critican muchas veces el hecho de que sólo sirve para facilitar la programación de las clínicas o que las mujeres embarazadas expresan su deseo de hacerlo por razones “egoístas”. Pero esta es una opinión subjetiva.

    Desde el punto de vista científico, está probado que, comparado con las mujeres que esperan para dar a luz de forma espontánea, las que lo hacen por parto inducido se enfrentan a los siguientes inconvenientes:

    • La anestesia tiene que administrarse casi el doble de veces después de intervenciones para inducir el parto, debido a contracciones intensas y fuerte dolor.
    • La necesidad de medidas adicionales para provocar contracciones se incrementa en un 60 por ciento en el caso de un parto inducido.
    • Se requiere un 60 por ciento más de métodos de monitorización invasivos (CBT/cardiotocografía interna para monitorizar los tonos cardíacos, extracción de sangre fetal).
    • La probabilidad de parto por métodos invasivos vaginales (fórceps, ventosas) aumenta en un 30 por ciento y la probabilidad de una cesárea, en un 50 por ciento.

    En este sentido, el principal criterio para determinar la efectividad de una inducción del parto y qué otras intervenciones médicas puede implicar es el grado de madurez del cuello uterino. Las comadronas evalúan esto y, por lo tanto, cómo avanza el proceso de parto en una escala de 1 a 10 según el llamado método de puntuación Bishop.

    Según este método de evaluación, un valor de 8 o más significa que el cuello uterino está listo para el parto. La inducción del parto ha logrado así su objetivo, con una probabilidad cada vez menor de tener que emplear medidas adicionales para avanzar en el proceso de parto.

    ¿Puede una inducción del parto generar efectos a posteriori?

    No se conocen, de momento, estudios científicos sobre los efectos tardíos de la inducción del parto. 

    Desde luego, lo ideal es un parto natural y lo más rápido posible, por su importancia en términos emocionales para el vínculo entre las madres y sus bebés, tal y como explicó en su obra el famoso ginecólogo francés Frederick Leboyer.

    Pero esto no significa que las mujeres que dan a luz a sus bebés mediante una inducción al parto o una cesárea tengan que temer por que su relación emocional con sus hijos se vea afectada como consecuencia de ese parto no espontáneo.

  • Dolores abdominales en el embarazo: causas y tratamiento

    Dolores abdominales en el embarazo: causas y tratamiento

    Uno de los síntomas del embarazo más habituales son los dolores abdominales. Todas las mujeres embarazadas los padecen con mayor o menor intensidad.

    Mientras que, en algunos casos, solo notan una especie de tirón, en otros, las molestias se parecen más a los calambres fuertes.

    Causas comunes del dolor abdominal durante el embarazo

    Cuando una mujer sospecha que puede estar embarazada, el dolor abdominal suave se interpreta como una señal, junto con otros síntomas o cambios físicos y psicológicos.

    Una vez confirmado el embarazo y cuando ya está más avanzada la gestación, las causas más comunes de los dolores abdominales son las siguientes:

    • Crecimiento del útero y del bebé: hace que aumente la tensión en músculos, ligamentos y órganos internos. 
    • Tensión en los ligamentos uterinos: producen dolores que pueden convertirse en calambres. Los ligamentos uterinos son filamentos de músculos lisos y tejido conjuntivo que recorren los laterales del útero hasta la pared pélvica y desde allí hasta la vulva. Su misión es mantener el útero en una posición estable y erguida. La progresión del embarazo hace que esos ligamentos se sobreextiendan y se estresen a medida que el útero crece, lo que causa dolor a ambos lados del abdomen y en la parte baja o ingles, así como dolor de espalda. El dolor abdominal es similar a los dolores menstruales o a las agujetas. Puede llegar a ser un dolor severo en una etapa temprana del embarazo, sobre todo cuando ese dolor se localiza los ligamentos redondos y provoca como un pinchazo.
    • Desplazamiento del útero: este movimiento evolutivo deriva en el cuadro de tensión de los ligamentos que hemos descrito antes. Muchas mujeres experimentan más dolor abdominal en el lado derecho, ya que, durante el embarazo, el útero tiende a desplazarse ligeramente hacia ese lado..
    • Factores hormonales: las hormonas del embarazo provocan el aflojamiento de los tejidos corporales.
    • Gas y Estreñimiento: al aumentar los niveles de progesterona, se producen gases, ya que la liberación de esta hormona hace que el tracto digestivo se retrase y que, con ello, los alimentos se desplacen más lentamente. Esta alteración también suele derivar en estreñimiento. Bebiendo mucha agua, comiendo alimentos ricos en fibra, haciendo ejercicio suave, y, si es preciso, usando ablandadores de heces, combatirás el exceso de gases y el estreñimiento. 
    • Relaciones sexuales durante el embarazo: también pueden causar dolor abdominal y leve dolor lumbar. Normalmente, las mujeres sienten el orgasmo como una agradable ondulación en la vagina y el útero, pero ahora también puede ir acompañado de una sensación de dolor similar al de las contracciones leves, especialmente en la recta final del embarazo. Esto no supone ningún peligro para el bebé ni para el embarazo, a no ser que haya contraindicaciones médicas para tu caso concreto.
    • Contracciones: como veremos más adelante, pueden producirse prematuramente porque el útero se “entrena para el parto” – contracciones de Braxton Hicks-, por estar sometida a excesos físicos o estrés, o porque el parto ya está cerca.

    Señales de alarma según la fase del embarazo

    El dolor abdominal y los calambres también pueden ser síntomas de complicaciones durante el embarazo, con características y repercusiones diferentes según la fase de la gestación:

    • Al principio del embarazo, por ejemplo, los dolores abdominales pueden deberse a un aborto espontáneo precoz o a un embarazo extrauterino. Si se tratara de un aborto espontáneo precoz (hasta la semana 12 del embarazo), los dolores serían similares a calambres en la parte inferior del abdomen y se acompañarían de sangrado; médicamente, suele ser imparable. En caso de embarazo extrauterino inadvertido, generalmente entre la octava y décima semana de embarazo, además del sangrado, se produce un dolor intenso que comienza en el lado en el que se encuentra el embrión y después afecta a todo el abdomen. En ambos casos, se requiere asistencia médica urgente.
    • En el segundo trimestre del embarazo, el dolor abdominal severo similar al de los calambres puede indicar un aborto espontáneo tardío (de la semana 13 a la 23 del embarazo), aunque es algo poco común y afecta aproximadamente a uno de cada 100 embarazos. En caso de dolor abdominal y sangrado o flujo leve, es preciso consultar de inmediato al médico o la comadrona para saber cómo proceder. Un sangrado agudo es una emergencia y requiere tratamiento hospitalario urgente.
    • Entre la semana 24 y 37 del embarazo, el dolor abdominal, pélvico y de espalda, posiblemente acompañado de diarrea, puede ser una señal de que podría producirse un parto prematuro. Por tanto, es preciso acudir urgentemente al hospital. Si no has roto aguas, se puede retrasar o parar el inicio del parto.
    • En la segunda mitad del embarazo, el dolor abdominal intenso también puede ser un síntoma de otras complicaciones del embarazo. Por ejemplo, el síndrome HELLP, una complicación grave del embarazo, se caracteriza por dolor intenso en la parte superior derecha del abdomen.

    ¿Dolor abdominal o contracciones reales?

    Muchas mujeres embarazadas temen tener contracciones prematuras. Por tanto, es importante distinguir entre el dolor abdominal relacionado con el embarazo y las contracciones reales. 

    Para ello, hay que saber lo que son las llamadas contracciones de entrenamiento o contracciones de Braxton Hicks, que se dan desde el comienzo de la segunda mitad del embarazo. Consisten en una leve contracción de los músculos uterinos y un endurecimiento del abdomen y, generalmente, comienzan entre la semana 28 y 30 del embarazo, pero también hay casos en que las han notado ya en la semana 20. 

    A través de estas contracciones, todo el útero se ve sometido a un “entrenamiento para el parto”.

    Las contracciones de Braxton Hicks no suelen ser dolorosas, se suceden a intervalos irregulares y desaparecen después de un minuto como máximo, sobre todo si haces reposo.

    En cambio, las contracciones reales o de parto se producen a intervalos regulares que se van acortando y el dolor aumenta gradualmente. Si antes de la semana 36 empiezas a tener contracciones más de tres veces cada hora, son dolorosas y persistentes, especialmente en la zona lumbar, y van asociadas a flujo acuoso o sanguinolento, es preciso acudir a un médico.

    Por último, ten en cuenta que las contracciones prematuras pueden indicar también que te has excedido física o psíquicamente y necesitas urgentemente descanso y relajación.

    Cómo aliviar el dolor abdominal durante el embarazo

    Aliviar dolores abdominales del embarazo

    Calor

    El calor, la tranquilidad y la relajación ayudan a aliviar los dolores agudos. Por ejemplo, un cojín térmico, un cojín caliente de semillas, una bolsa térmica o un baño caliente ayudan a aliviar el dolor en el útero.

    Masajes

    Los masajes abdominales con aceites suaves de masaje proporcionan relajación. Además, los aceites para mujeres embarazadas mejoran la elasticidad de la piel y ayudan a prevenir las estrías.

     Asimismo, las compresas de aceite en la zona inguinal impiden que el dolor aumente. 

    Bandas para el vientre y fajas

    Cuando el embarazo ya está avanzado, las bandas para el vientre o fajas pueden aliviar durante el día la tensión de los tejidos. 

    Paseos o ejercicio suave

    Las mujeres embarazadas no deben dejar de hacer regularmente ejercicio. Pero has de evitar los movimientos rápidos y repetitivos. 

    Los paseos o algún tipo de deporte de equilibrio suave, como el yoga adaptado, te servirá tanto para mantener el tono físico y activar la circulación como para que, con el movimiento, se relajen los músculos del cuerpo, incluyendo los del útero. De esta manera, también puedes prevenir el dolor intenso.

    Cambiar de postura si estás tumbada

    Para aliviar el dolor de los ligamentos redondos, si estás tumbada, prueba a estirarte suavemente y cambiar de posición.

    Flexionar las caderas antes de toser o estornudar

    Al toser o estornudar, aún se tensa más el abdomen. Flexionando las caderas cuando sientas que te viene un estornudo o una tos, reducirá la tensión y también el dolor.

    Cuándo debes acudir al médico

    Cuándo acudir al médico si tienes dolores abdominales en el embarazo

    En el caso de dolor abdominal persistente, intenso o agudo, es esencial que un médico te examine. Estos dolores no sólo pueden ocultar complicaciones en el embarazo, sino también otras enfermedades como apendicitis, cistitis, cálculos renales o cálculos biliares.

    Sobre todo, has de consultar a tu médico si, además del dolor abdominal, tienes los siguientes síntomas:

    • Fiebre, escalofríos.
    • Sangrado.
    • Náuseas, vómitos, diarrea.
    • Sangrado y flujo llamativo.
    • Escozor o dolor al orinar.

    Como ves, los dolores abdominales en el embarazo son uno de los factores negativos de la apasionante experiencia que supone la maternidad. La parte positiva es que olvidas pronto esos malos momentos en cuanto le ves la cara a tu bebé. 😉

  • ¿Qué es el puerperio o posparto?

    ¿Qué es el puerperio o posparto?

    Después de dar a luz, el cuerpo de la mujer pasa por un periodo de recuperación conocido como “puerperio”, “posparto” o “cuarentena”.

    Si estás atravesando por esta etapa, habrás notado una serie de síntomas o cambios fisiológicos, y quizás te preguntes si son normales o se deben a alguna otra causa.

    Para salir de dudas, vamos a explicarte en qué es el puerperio, cuáles son los cambios y alteraciones que puedes notar y cuánto dura normalmente de este periodo de posparto.

    Qué es el puerperio y cuáles son los síntomas

    Síntomas del puerperio

    Como ya te hemos avanzado, el puerperio es una etapa que atraviesa la mujer desde el primer día del parto y durante la cual su organismo va volviendo al estado en el que se encontraba antes del embarazo. Es decir, va recuperando la normalidad.

    Sin embargo, esa recuperación implica una serie de cambios fisiológicos:

    • Loquios o pérdidas de sangre: después del parto, se produce el flujo de loquios, una secreción vaginal que contiene el exceso de sangre, moco y tejido placentario acumulados durante el embarazo.
    • Eliminación de agua: son aproximadamente dos litros que se han ido acumulando en los tejidos en el periodo de gestación y se eliminan a través del sudor y la orina después de dar a luz. 
    • Entuertos por la involución uterina: si, durante el embarazo, el útero aumenta su tamaño y modifica su altura y posición, tras la expulsión de la placenta, se produce la llamada “involución uterina”, por la que el útero se contrae para volver a su tamaño normal. Mientras que el cuello del útero recupera su tamaño habitual en dos o tres días, la vagina tarda diez días en hacerlo. Como consecuencia de la involución uterina, se producen los llamados “entuertos” o contracciones posparto, que pueden ser dolorosas, pero que favorecen la expulsión de los loquios. También se ablandan las paredes abdominales.
    • Estreñimiento: es normal padecerlo en la cuarentena, sobre todo si has estado aplicándote enemas durante el embarazo. Por tanto, es aconsejable que la dieta en el puerperio o postparto sea rica en fibras (fruta y cereales integrales).
    • Problemas a la hora de orinar: al cambiar la intensidad de la contracción de la vejiga, puedes tener dificultad para orinar justo después del parto. Al cabo de unos días, puede sucederte lo contrario, es decir, notar cierta incontinencia urinaria.
    • Cambios hormonales: una semana después de haber dado a luz, las hormonas vuelven a sus niveles habituales (la progesterona, los estrógenos y la gonadotropina coriónica humana, entre otras). Sin embargo, la secreción de prolactina aumenta notablemente siempre que se mantenga la lactancia materna.
    • Pérdida de peso: al salir el bebé y expulsar la placenta, el líquido amniótico, los loquios y el exceso de agua, la madre pierde hasta 7 kilos en el puerperio.
    • Reducción del volumen abdominal: es un cambio muy positivo, ya que desaparece la presión sobre los órganos internos, concretamente, el diafragma, los pulmones, el estómago, el intestino y la vejiga. Esto favorece la normalización de varias funciones, como la respiratoria y la digestiva.
    • Bajada de defensas: en el puerperio, aumenta el riesgo de contraer alguna infección, debido a la bajada de defensas. Así pues, conviene reforzar el sistema inmunitario con una alimentación adecuada y, tal vez, algún suplemento recetado por tu médico.
    • Alteraciones dermatológicas: por un lado, la reducción de los niveles de progesterona en el posparto, suele provocar una caída brusca del cabello. Por otro lado, van desapareciendo las manchas en la piel y la línea alba.  
    • Regreso de la menstruación: el tiempo que tarda en llegar el periodo después del parto depende, sobre todo, de la lactancia materna. Lo habitual es que la regla vuelva a bajarte al cabo de unos 40 días después del parto. No obstante, si sigues dándole el pecho a tu bebé, el regreso de la menstruación puede retrasarse hasta el final del periodo de lactancia materna o incluso más tiempo. 

    Aunque estos son los síntomas habituales del puerperio, a veces, se producen complicaciones, como alguna infección o la depresión posparto, la cual padece 1 de cada 10 madres en los países industrializados (el doble en los países en desarrollo, según la OMS).

    Cómo es el sangrado en el puerperio

    Ya te hemos explicado que uno de los síntomas del puerperio, que se produce normalmente a partir del segundo día después del parto, es el flujo de loquios.

    ¿Por qué se produce este sangrado en el puerperio?

    El origen de esta pérdida de sangre después del parto está en la herida que forma el desprendimiento de la placenta, justo en el punto donde esta se unía al útero durante el embarazo.

    Cabe recordar que la placenta se desprenderá tanto si has tenido un parto natural como si te han practicado una cesárea. 

    Por tanto, en ambos tipos de parto, de la herida interna resultante saldrán loquios, que no son otra cosa que una mezcla de secreción de la herida, sangre, mucosa y residuos de tejido de la placenta

    El color de los loquios va cambiando a medida que cicatriza la herida del útero. Así, al principio, el sangrado en el puerperio es rojo claro y luego se vuelve rosáceo, pasa a pardusco y acaba con un color blanco amarillento. 

    Si no produjera ese cambio de color -manteniéndose el rojo claro- y si el sangrado siguiera siendo intenso y no remitiera a las dos semanas aproximadamente, debes consultar a tu especialista para asegurarte de que, además de la herida interna normal, no se haya producido algún tipo de lesión añadida, como un desgarro vaginal, una fisura perineal o incluso una rotura uterina.

    Otras causas del sangrado excesivo en el puerperio pueden ser un desorden de coagulación sanguínea o una atonía por contracción insuficiente del útero justo después del parto.

    En cualquier caso, es importante que descanses después de haber dado a luz y que no hagas esfuerzos excesivos para ayudar a que cicatrice la herida que provoca el sangrado en el puerperio.

    Cuánto tiempo dura el puerperio

    Entre 40 y 45 oscila el número de días que dura el puerperio fisiológico. Pero esta duración puede extenderse en mujeres que dan de mamar por un periodo prolongado o activo.

    Realmente, el puerperio fisiológico o posparto se divide en cuatro fases. Veámoslas una por una.

    Fases del puerperio

    Puerperio inmediato 

    Se desarrolla durante las 24 horas posteriores al parto

    Aparte de la cascada de emociones que se produce en la madre por la primera toma de contacto con el bebé, su cuerpo, debilitado por el esfuerzo del parto, empieza a experimentar el cambio de situación. 

    Es importante, por tanto, procurar el descanso de la madre y del bebé, así como vigilar que no se produzca ninguna hemorragia.

    Puerperio mediato o precoz

    Abarca del segundo al décimo día después del parto

    Es la fase en la que comienza la involución uterina. El tamaño del útero se va reduciendo unos 2 centímetros diarios, lo que se refleja en los entuertos o contracciones posparto.

    Por este proceso, se empiezan a producir las pérdidas de sangre o loquios, que duran entre seis y ocho semanas

    Asimismo, durante el puerperio mediato, se inicia la subida de leche y los pechos se hinchan.

    La parte positiva es que, al dar el pecho, la liberación de la hormona oxitocina en el cuerpo de la mujer ayuda a reducir el dolor y el efecto de las contracciones en el útero.

    Puerperio alejado

    Empieza el undécimo día del posparto y acaba entre los días 40 y 45, cuando se produce el regreso de la menstruación.

    Sin embargo, como ya hemos comentado, si la madre optara por seguir dando el pecho, el puerperio se extendería y entraría en una cuarta fase, llamada “puerperio tardío”.

    Puerperio tardío

    Podría llegar a abarcar desde el final de la cuarentena hasta el sexto mes después del parto, en caso de que se mantuviera la lactancia materna exclusiva.

    En consecuencia, la madre seguiría sin menstruación, ya que la prolactina -hormona que promueve la producción de leche- impide que se restablezca el equilibrio hormonal necesario para dar lugar a la ovulación.

    Qué es el puerperio patológico

    Hasta ahora, te hemos explicado lo que es el puerperio fisiológico o normal, pero, a veces, se producen complicaciones durante este periodo, como hemorragias, infección puerperal (afecta a los órganos genitales), trombosis, mastitis o depresión posparto.

    En este caso, estaríamos hablando de puerperio patológico, en el que la mujer afectada requeriría de tratamientos médicos específicos.

    Por eso, es importante que, después del parto, la madre se someta una serie de revisiones médicas por parte del obstetra y vigile cualquier signo de alarma, como fiebre alta, hemorragia abundante, dolores inguinales más allá del quinto día del parto, dolor intenso en el pecho, molestias al orinar o estado depresivo.

    Sexo en la cuarentena: ¿sí o no?

    Por último, queríamos mencionar una cuestión que suele generar dudas entre las mujeres que acaban de dar a luz: ¿Se pueden tener relaciones sexuales en el puerperio o cuarentena?

    Realmente, el sexo en la cuarentena no está contraindicado, pero sí que es cierto que los cambios fisiológicos – sobre todo, el sangrado posparto o loquios- y anatómicos del puerperio, pueden hacer que las relaciones sexuales sean algo incómodas. 

    Especialmente, en los casos en los que se ha practicado una episiotomía, es frecuente tener hipersensibilidad e incluso dolor durante las relaciones sexuales.

    A estos síntomas se une el cansancio que produce el cuidado del bebé.

    La recomendación general de los especialistas es que, si se ha producido alguna sutura en el parto, conviene esperar unas semanas para que cicatrice bien. A partir de ahí, es cuestión de ir probando y observando las sensaciones sin forzar la situación.

    También conviene recordar que, aunque es poco probable, sí es posible quedarte embarazada en la cuarentena. Así que no hay que confiarse del todo.

    Como ya ves, el puerperio es una etapa en la que, además de cuidar a tu bebé, tienes que intentar procurarte cuidados también a ti misma y vigilar que no se produzca ninguna complicación. 

    Ya sabes, la salud ante todo. 🙏 

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