El atragantamiento es la tercera causa de muerte accidental en la infancia en España, por detrás de los ahogamientos y de los accidentes de tráfico.

En concreto, los atragantamientos resultan letales para un 29% de los niños menores de un año y para el 11% de niños de entre 1 y 4 años.

Por supuesto, con estos datos , no pretendemos asustarte ni que vivas con pánico una experiencia tan bonita como es la de ver crecer a tus hijos. Pero sí conviene que sepas en qué consiste este tipo de accidente, cuáles son las causas más comunes y cómo deberías actuar en que caso de que ocurra.

Qué es el atragantamiento

El atragantamiento en un bloqueo por obstrucción de las vías respiratorias. Cuando tragamos, los alimentos pasan de la boca a la faringe, una vía de entrada que comparten el sistema digestivo y el respiratorio. Pero puede pasar que el mecanismo falle y ese alimento se desvíe a la tráquea, de forma que las vías respiratorias queden bloqueadas.

Tipos de atragantamiento: parcial y total

Atragantamiento parcial o incompleto: es aquel en el que la vía respiratoria no se ha obstruido totalmente, sino solo en parte, por lo que será posible toser y, de este modo, expulsar la pieza que ha causado el atragantamiento.

Atragantamiento total: aquí la situación se complica, ya que la obstrucción completa de las vías respiratorias impedirán la entrada o salida de aire. En lugar de toser o hacer algún ruido, el niño o la niña irá palideciendo y luego tomando un color azulado; probablemente, también se agitará y perderá la conciencia.

¿Por qué los niños se atragantan con mayor facilidad?

Los niños menores de 4 años y especialmente los bebés tienen mayor propensión al atragantamiento, porque sus vías respiratorias son pequeñas y se obstruyen más fácilmente, bien sea con un trozo de comida, con un pequeño objeto o incluso con algo de líquido.

Además, hay que tener en cuenta que, cuando aún no han desarrollado los dientes, a los niños les cuesta más triturar los alimentos, lo que se une a su dificultad para toser fuerte. Esto les hace más vulnerables en caso de atragantarse.

Principales causas del atragantamiento en los niños pequeños

Una comida inadecuada para su edad: como hemos mencionado antes, los niños a los que aún no les han salido los dientes, no son capaces de triturar los alimentos.. Incluso cuando ya tienen dientes, es frecuente que se atraganten con trozos de comida demasiado grandes o productos especialmente peligrosos, como los caramelos duros, los embutidos, los frutos secos, las salchichas, los alimentos de textura pegajosa (dulce de leche, quesitos, nutella, gominolas, chicles, etc) y ciertas frutas (uvas, frutas con hueso, cítricos).

En general, no son recomendables aquellos alimentos difíciles de deshacer en la boca, así como los que tengan formas que puedan bloquear las vías respiratorias.

Juguetes con piezas pequeñas: en general, los niños son muy dados a “destripar” los juguetes en su afán por explorar el mundo. Pero esto es especialmente peligroso en los  menores de dos años, que tienen por costumbre llevarse a la boca todo lo que pillan. Por tanto, cuando se trata de juguetes con piezas pequeñas fáciles de desprenderse de la estructura principal o con pilas en lugares accesibles, el riesgo está servido, sobre todo si no llevan la certificación adecuada.

Cuando hablamos de juguetes, también nos referimos a chupetes, biberones y mordedores para bebés. Ha habido casos de niños que se han atragantado con la bolita de un sonajero o con un trozo de la boquilla del biberón.

Ciertos comportamientos al comer: si, en el momento de comer, un niño está distraído con otras cosas, moviéndose mucho, riéndose o llorando, es más fácil que se atrangante.

Afecciones de salud: los pequeños con algún problema de salud – trastornos del desarrollo, lesiones cerebrales, etc- son más vulnerables al atragantamiento. 

Apnea del sueño: según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, entre un 25% y un 30% de los niños menores de 5 años presentan problemas de alteración del sueño, entre los cuales está la apnea. Cuando esta se produce, las vías respiratorias se obstruyen durante unos 10 segundos, y puede darse repetidas veces durante el sueño. Te darás cuenta porque el niño o la niña se quedará completamente inmóvil.

Las causas de la apnea del sueño infantil son diversas y van desde unas amígdalas inflamadas a una mandíbula demasiado pequeña, un problema de vegetaciones, de sobrepeso o alguna malformación en el paladar, la lengua o las vías respiratorias.

Cómo evitar que tu bebé se atragante

Ya ves que el tema de los atragantamientos en los niños no hay que tomárselo a la ligera, pero tampoco es cuestión de vivir con el miedo en el cuerpo. 

Si sigues estos consejos, la probabilidad de que tu bebé se atragante será mucho más pequeña.

Dale la comida adecuada para su edad

Por norma general, hasta los 6 meses de edad, tu bebé solo debe alimentarse de leche materna o, en su defecto, de leche de fórmula. El resto de alimentos y el agua quedarán excluidos de su alimentación durante este tiempo.

A partir de los 7 meses, ya es posible ir complementando la leche con papillas y purés, pero poco a poco, observando su reacción.

Puedes echar mano de potitos procesados o hacerlos en casa y conservarlos en tarros de vidrio para potito con cierre hermético. Mira en este vídeo cómo usarlo correctamente:

Trocea bien los alimentos cuando empiece a comer sólido

Desde los 8 meses aproximadamente, los niños ya son capaces de ir comiendo algunos alimentos blandos (patata o zanahoria cocida, jamón cocido…). Es conveniente que lo vayan haciendo para que practiquen las masticación,  pero siempre con trozos pequeños y asegurándonos de que los trituran y los tragan bien. 

Y recuerda que, si le das pescado a tu peque, ¡es muy importante que esté limpio de espinas!.

Procura que tu bebé esté quieto mientras come

Los niños no han de estar moviéndose, riéndose ni hablando mientras comen. Para evitar atragantamientos, lo mejor es que estén tranquilos y concentrados en la acción de comer. Si, para conseguirlo, quieres recurrir a la costumbre actual de poner a tu bebé delante de la tele, el móvil o la tablet, ten en cuenta que un exceso de distracción también puede ser peligroso a la hora de comer.

Así pues, procura que tu bebé esté quieto y bien sentado cuando coma. Fuera de casa, la misión puede complicarse al no tener a mano su trona, aunque hay muchos restaurantes y bares que disponen de una o varias para los clientes que las necesiten. Si no es así, una solución podría ser llevar contigo un elevador de sillas para bebés. Además de ajustarse a cualquier silla y estar equipado con cintas de sujeción, es plegable y convertible en bolso para poder transportar en él comida y utensilios. 

Comprueba la seguridad de sus juguetes

Un juguete seguro no ha de romperse fácilmente ni contener piezas pequeñas que los niños puedan arrancar. 

Por supuesto, has de alejar a tu bebé de canicas, pelotas pequeñas, pilas (especialmente las de botón) y globos u objetos de látex, ya que los trozos que dejan estos cuando se rompen son un peligro en caso de acabar en su boca.

Asimismo, es aconsejable que los juguetes que adquieras o te regalen lleven el marcado CE, que significa Conformidad Europea. Este sello nos indica que el juguete ha sido fabricado siguiendo los requisitos de seguridad, sanidad y protección del medio ambiente exigidos por la Unión Europea. Familiarízate bien con imagen para no confundirla con la de “China Export”, que es muy parecida pero no ofrece las mismas garantías.

¿Quieres saber si estás preparad@ para reaccionar en caso de atragantamiento de tu bebé?

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