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Mes: abril 2022
Qué es el reflujo en bebés y cómo aliviarlo
La regurgitación o el reflujo en los bebés es algo de lo más normal, sobre todo, de los 0 a los 6 meses de edad.
De hecho, casi la mitad de los bebés regurgita de una a tres veces al día. Cuando esto ocurre, el lactante devuelve espontáneamente la leche que acaba de tomar, poniendo perdido aquello que tenga por delante (en muchas ocasiones, su mami o su papi).
El problema es si este episodio se repite más veces de lo normal a lo largo del día o cuando el bebé sigue regurgitando más allá de los 12 ó 14 meses de edad. Entonces, podríamos estar hablando de la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico o ERGE.
Pero veamos exactamente qué es el reflujo en bebés, qué lo provoca y cómo se puede aliviar.
En qué consiste el reflujo en los bebés
A diferencia de los adultos, el reflujo gastroesofágico en los bebés es generalmente un fenómeno fisiológico.
Al no estar totalmente desarrollado el músculo de su esfínter esofágico inferior, esa especie de anillo que une el esófago y el estómago, no llega a cerrar lo suficiente cuando el bebé traga y la comida pasa hacia abajo, de forma que, a veces, ese contenido vuelve hacia atrás y regresa de nuevo a la boca.
Diferencia entre reflujo y vómito
Después de explicar qué es el reflujo en los bebés, hay que aclarar que no es lo mismo reflujo que vómito, aunque el desenlace sea muy similar: la expulsión de la comida por la boca.
La principal diferencia entre el reflujo y el vómito es que, así como con el reflujo, el bebé no tiene arcadas previas y, como mucho, arquea la espalda por sentirse un poco molesto, el vómito sí va acompañado de dolor, sudoración, palidez y mala cara. Esto se debe a que lo que se está produciendo al vomitar es una contracción fuerte de las paredes del estómago para intentar expulsar el contenido de su interior, porque le está haciendo daño, por ejemplo, a causa de una alergia alimentaria.
Además, el reflujo ácido no siempre provoca el arrojo de una gran cantidad de leche. A veces, los bebés con reflujo prácticamente no expulsan nada.
¿Hasta qué edad suelen tener reflujo los bebés?
Como hemos comentado en la introducción, hasta los 12 meses aproximadamente, el reflujo en los bebés se considera algo normal.
A medida que el bebé va creciendo y se completa el desarrollo del esfínter esofágico inferior, el reflujo tiende a desaparecer y es raro que se produzcan nuevos episodios una vez cumplido el año y, menos aún, pasados los dos años.
Muchas veces, la situación ya empieza a mejorar hacia los 6 meses de edad, cuando empieza a introducirse la alimentación complementaria en la dieta del bebé y este pasa más tiempo en posición vertical.
Si tu bebé sigue regurgitando con más de un año o lo hace muchas veces al día, tendrías que consultarlo con el médico, porque podría tratarse de ERGE (Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico).
Afortunadamente, esta enfermedad tiene una baja incidencia entre los niños y solo la padece en torno a un 2% de la población pediátrica.
Síntomas que indican que tu bebé puede padecer ERGE
Un bebé con Enfermedad de Reflujo Gastroesofágico (ERGE), además de regurgitar, puede presentar uno o varios de los siguientes síntomas:
- Se muestra muy irritable y llora más de lo habitual.
- Vomita bastante cantidad de leche y con mucha fuerza (vómito en proyectil).
- Pierde peso o este aumenta menos de lo que debería ser a su edad.
- Le cuesta tragar.
- Respira con dificultad.
- El vómito y/o las heces contienen sangre.
- El pañal permanece seco durante 3 horas o más.
Ojo, porque presentar estos síntomas no significa necesariamente tener ERGE. Hay afecciones distintas a esta enfermedad que pueden causar síntomas muy parecidos.
Por tanto, tendrá que ser el médico el que examine al bebé y, después de una serie de pruebas, determine el diagnóstico definitivo.
Es muy probable que el pediatra sugiera algunos cambios en la alimentación para comprobar que no se trata de una alergia alimentaria.
Cómo se puede aliviar el reflujo en los bebés
Si el reflujo de tu bebé es fisiológico y no se debe a algo más grave, puedes seguir algunas pautas para aliviarlo:
- Evita alimentarle en exceso. Es mejor que le des cantidades pequeñas de comida con mayor frecuencia a que espacies más las tomas, pero dándole mayor cantidad cada vez.
- Haz que tu bebé eructe con frecuencia, tanto durante la comida como después de comer, para impedir que los gases se acumulen en su estómago.
- Después de cada comida, intenta mantener a tu bebé erguido, al menos, durante 30 minutos.
- Usa una cuña anti-reflujo cuando acuestes a tu bebé. Le ayudará a tener una posición semierguida y, por tanto, a que el alimento que ha ingerido no vuelva al esófago.
- Evita que juegue o esté muy activo justo después de comer. Tampoco lo pongas en una mecedora hasta que no pase un buen rato.
Ahora que ya conoces bien qué es el reflujo en bebés, aparte de seguir los consejos que te hemos dado, quizás sería recomendable que te hicieras con una buena colección de baberos. 😄
10 ideas de actividades con bebés en casa
Aunque la marcha diaria con nuestros hijos no suele dar lugar a mucho aburrimiento, en cuanto se juntan más de dos días festivos – como en Navidades, en Semana Santa o en verano-, enseguida hay que pensar qué hacer para que los niños estén distraídos y, por tanto, tranquilos.
Vamos a darte unas cuantas ideas de actividades y juegos para realizar en casa con tu bebé, que además de entretenerle, ayudarán a estimular su desarrollo físico y mental.
1. Explorar la casa (bajo vigilancia)
Puede sonar muy simple, pero para un bebé, su propio dormitorio y el resto de la casa es todo un mundo por explorar.
Incluso si aún no anda, puedes ir animándole a recorrer las diferentes zonas del hogar gateando o con la ayuda de un andador para bebés mientras le vigilas para que no coja nada que le pueda hacer daño. Es una buena forma de divertirse y de desarrollar su motricidad, además de descubrir un montón de cosas por sí mismo.
Para niños que ya andan seguros, esta misma actividad la pueden realizar con un correpasillos para bebés. Algunos modelos están diseñados para que también puedas usarlos fuera de casa.
¡Cuidado con las carrerillas!
2. Un poco de gimnasia con tu bebé
Los bebés también necesitan hacer ejercicio, tanto para desarrollar sus habilidades motrices y sensitivas como para fortalecer su musculatura.
Existen en el mercado gimnasios y mantas de actividades para bebés que vienen equipadas con diversos accesorios colgantes (muñecos, sonajeros, etc), que les incitan a mover sus brazos y piernas, haciendo que establezcan una relación entre acción y reacción.
Si no dispones de uno de estos gimnasios para bebés, no hay problema. Hay muchas formas ayudar a tu peque a hacer ejercicio, como, por ejemplo, dejarle a la vista objetos que le llamen la atención para animarle a que los alcance. También puedes practicar gimnasia para bebés, tumbándole boca arriba, cogiéndole las piernas, acercándoselas al vientre y volviéndoselas a estirar. Esto, además, previene los cólicos.
Y, si quieres aprovechar para ponerte tú en forma, coge a tu bebé en brazos y realiza ejercicios como los del siguiente vídeo:
3. Música para bebés y baile con los papis
¿Qué actividad para bebés en casa puede haber más divertida que bailar todos juntos las canciones que a ellos les gustan?
Está demostrado que los bebés perciben la música desde antes de nacer y también les encanta cuando son más mayores.
Son muy populares los juguetes musicales para bebés con los que empiezan a aprender sus primeras melodías y bailar siguiendo el ritmo. Si no, en plataformas como YouTube o Spotify puedes encontrar muchas playlists con canciones para niños especialmente seleccionadas que se convertirán en la mejor banda sonora para vuestros juegos y momentos de diversión.
Sobre todo, dan mucho juego las canciones con letras sobre animales, ya que invitan a imitar sus movimientos y sus sonidos.
Como recomendación, ¡el Pollito Pío no falla!
4. Hacer un puzzle simple
Además de ser muy entretenidos, los puzzles y los rompecabezas desarrollan la vista, el tacto, la coordinación y la capacidad de concentración.
Existen puzzles para todas las edades, desde puzzles de grandes piezas o de cubos para los recién nacidos, hasta puzzles educativos con los que los más mayores aprenden la hora o los nombres de las cosas. Enseñándole cómo resolverlos, se pasarán las horas y ni te darás cuenta.
5. Dibujo y pintura libre
Esta actividad con bebés es un clásico y les encanta cuando ya tienen edad para, como mínimo, estampar en un papel su mano pintada con colorante alimentario.
Y es que dibujar o pintar es una apuesta segura para un rato de entretenimiento con los más pequeños de la casa.
A partir de los 18 meses, los niños ya pueden empezar a garabatear, así que dale unos crayones o unas ceras, ponle delante unos folios en blanco -o un trozo de mantel de papel- y deja que se despierten sus dotes artísticas.
También puedes enseñarle los típicos juegos de dibujo, como contornear su propia mano dedo por dedo o hacer una cara juntando un 6 y un 4.
6. ¿De qué nos disfrazamos?
No hace falta que sea Carnaval ni comprar disfraces para jugar a vestirse de cualquier personaje o cosa.
A los niños les encanta imitar y estimula mucho su imaginación el reto de hacerse, por ejemplo, una capa con una toalla o un sombrero con una maceta de plástico. ¡Y no digamos ya si les das algo de maquillaje para que se pinten la cara!
Y más divertida será aún esta actividad con bebés y niños si los padres os disfrazáis también. Después solo hay que inventar algún juego para los personajes que habéis creado y sorprender al peque con tu mejor interpretación.
7. Juegos en la bañera
¡Convierte la hora del baño del bebé en el mejor momento del día!
Prueba a hacer espuma con un gel de baño para bebé que no irrite los ojos y deja que tu peque se divierta con su tacto suave y sus diminutas burbujas.
También puedes darle juguetes para la bañera, como los clásicos patitos de goma a cascadas, barquitos, cascadas o peces.
Esta actividad será mucho más segura si empleas una bañera para bebés con hamaca antideslizante incorporada.
8. Cuentacuentos
Los cuentos se pueden contar de muchas maneras, pero si los acompañas con un poco de representación, tu peque se meterá de lleno en la historia y conectará con las emociones que le quieras transmitir.
Así pues, contar cuentos es una oportunidad no solo de entretener a tu bebé, sino también de estimular su inteligencia emocional.
Los tres cerditos, Pinocho o Ricitos de oro son cuentos de toda la vida que se pueden representar con mucha facilidad sin necesidad de poseer grandes dotes dramáticas.
Por otro lado, si tu bebé tiene en torno a los 15 meses, puedes aprovechar para contarle cuentos para dejar el pañal por sí solo.
9. Juegos con la tabla de equilibrio Montessori
Las múltiples actividades con bebés que se pueden hacer con tabla de equilibrio Montessori, merecen un enunciado aparte.
También conocida como tabla curva, tabla Waldorf o tabla Pickler, este sencillo juguete es apto tanto para bebés como para niños mayores y hasta para adultos, ya que aguanta 100 kilos de peso. De hecho, tú también puedes probar a subirte con tu hijo/a.
Entre los usos que tu peque irá descubriendo por sí mismo/a, están el balancín, el puente, el tobogán, la hamaca o la cuna para muñecos.
Y lo mejor son los beneficios que aporta el jugar con la tabla curva Montessori: fortalece las piernas y los principales músculos del cuerpo, mejora la coordinación, favorece el equilibrio, desarrolla los sentidos, ayuda a integrar el movimiento y el habla, y fomenta la imaginación y la creatividad.
10. ¿Por qué no un masaje?
Los masajes son excelentes para estimular el sentido del tacto e hidratar a los bebés. Además, a ellos les encanta y les ayuda a dormir mejor y a aliviar los cólicos, el estreñimiento o los gases.
Para realizar un masaje a tu bebé, solo necesitas un aceite de masajes para bebé, una superficie llana y no muy dura – por ejemplo, el cambiador- y quizás algo de música relajante y una luz tenue.
Extiende el aceite con suaves movimientos por todo su cuerpecito para compartir un momento muy especial con tu pequeño. Masajea su vientre con movimientos circulares y luego recorre sus bracitos y sus piernas de arriba a abajo. ¡Notarás en su rostro lo que le gusta!
Con estas diez actividades para bebés que te acabamos de proponer, seguro que no va a haber un momento de aburrimiento en la familia las próximas vacaciones. Y el resto del tiempo, a dormir toca. 😴