Dormir juntos ha sido parte de vuestras noches durante meses o años, y ahora empiezas a preguntarte si ha llegado el momento de que tu peque duerma en su propia cama. ¿Cuándo es buen momento? ¿Cómo hacerlo sin lágrimas ni noches en vela?
La clave está en una idea sencilla: no te fijes en la edad, fíjate en tu peque. En esta guía verás las señales que indican que está preparado y los pasos para una transición tranquila, sin prisas y sin romper vuestro vínculo.
Lo que ganáis con una transición bien hecha
Tu peque gana autonomía y confianza en su propio espacio, a su ritmo.
Vosotros recuperáis espacio y calidad de sueño, lo que se nota en el ánimo de toda la familia.
El cambio se vive como un logro, no como una separación.
No hay una edad: hay señales
La transición desde el colecho no debería depender de una fecha, sino de que tu peque esté preparado.
Puede estar preparado si…
Empieza a querer hacer cosas por sí mismo.
Duerme tandas de sueño más largas.
Muestra curiosidad por su propio espacio o su cama.
Le gusta elegir y decidir pequeñas cosas.
Puede necesitar más tiempo si…
Busca contacto constante contigo para dormir y durante el día.
Está viviendo cambios importantes (guardería, un hermanito, una mudanza).
La separación nocturna le cuesta mucho.
Y, por supuesto, también cuenta cómo estáis vosotros: si el colecho os sigue funcionando, no hay prisa.
El error más habitual
Cuando sientes que ha llegado el momento, es fácil pensar: “Cuanto antes hagamos el cambio, mejor”. Pero la dificultad rara vez está en cambiar de cama: suele aparecer cuando el niño tiene que adaptarse a demasiados cambios a la vez (nueva cama, nueva habitación, nuevo colchón, nueva rutina). Cuantas menos cosas cambien de golpe, más fácil será.
Cómo hacer la transición, paso a paso
Elige un momento tranquilo, sin otros cambios importantes a la vista.
Hazlo gradual: si usáis una cuna de colecho, puedes ir separándola poco a poco de tu cama; o empezar por las siestas en su espacio antes que por la noche.
Mantén la rutina de siempre: baño, cuento, canción… lo conocido da seguridad.
Conserva sus objetos de apego: su peluche, su mantita o su muñeco favorito.
Acompáñale sin intentar convencerle: no necesita entender por qué cambia de cama; necesita sentir que sigues ahí.
Implícale: que elija sus sábanas o su peluche para la nueva cama le ayuda a sentirla suya.
Una nueva etapa en la misma cuna
Tu peque está listo para dar un paso más hacia su independencia, pero eso no significa que tengas que cambiar su habitación, su colchón y todo lo que conoce. Con un kit de conversión puedes transformar su cuna en cama y acompañar la transición de forma gradual:
Mantiene su espacio conocido: sigue durmiendo donde se siente seguro.
Más autonomía, misma tranquilidad: puede entrar y salir solo de su cama.
Aprovechas la cuna más tiempo: una solución práctica y sostenible.
Es normal. La transición no suele ser lineal: muchos peques avanzan, retroceden y vuelven a avanzar varias veces antes de sentirse cómodos. Si vuelve contigo por la noche, acógelo sin convertirlo en una batalla. Retroceder algún día no significa que hayas fracasado: con tiempo, calma y constancia, irá ganando seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Hay una edad recomendada para dejar el colecho?
No. Lo importante es que tu peque y vosotros estéis preparados. Si todavía es un bebé, recuerda que lo recomendado es que duerma en tu habitación al menos los primeros 6 meses, siguiendo las pautas de colecho seguro.
¿Paso directamente a su habitación?
Puede ser más fácil ir por etapas: primero su cama en tu habitación, y después a su cuarto.
¿Y si llora?
Acompáñale, consuélale y quédate a su lado el tiempo que necesite. La seguridad emocional es lo que le permitirá dormir solo.
¿Una cama baja o tipo Montessori puede ayudar?
Sí, a muchos peques les da autonomía poder entrar y salir solos. Te lo contamos en qué es una cama Montessori.
Cada peque tiene su ritmo: algunas transiciones son rápidas y otras necesitan más tiempo. Ambas son normales. Disfruta del proceso con ilusión, ocurra cuando ocurra.
El embarazo gemelar es un proceso único que genera cambios significativos en el cuerpo de la mujer. Estos cambios suelen ser más intensos y evidentes en comparación con un embarazo único.
Si bien los síntomas iniciales pueden variar entre mujeres, hay señales específicas que pueden indicar un embarazo gemelar desde las primeras etapas. Si este es tu caso, es importante prepararte para la llegada de dos bebés, incluyendo la elección de los muebles adecuados para su descanso. Por ejemplo, una cuna para gemelos puede ser una opción ideal para optimizar el espacio y asegurar la comodidad de ambos pequeños desde el primer día.
Descubre los síntomas del embarazo gemelar temprano
Identificar las señales de un embarazo gemelar puede ser clave para un seguimiento médico adecuado. Estas señales suelen aparecer al principio, pero siempre requieren confirmación clínica.
¿Cómo saber si estás esperando gemelos? Señales clave
Las señales más comunes que indican un embarazo gemelar incluyen:
Niveles elevados de hormona HCG en comparación con un embarazo único.
Náuseas y vómitos más intensos de lo habitual.
Crecimiento rápido del tamaño abdominal.
Fatiga extrema durante las primeras semanas.
Síntomas iniciales en los primeros meses
En los primeros meses, los síntomas típicos incluyen mareos frecuentes, sensibilidad en los pechos y aumento del apetito. Además, las mujeres suelen sentir una mayor necesidad de descansar debido al esfuerzo adicional que implica llevar dos bebés.
Diferencias entre embarazos únicos y múltiples
En un embarazo único, los síntomas suelen ser menos intensos y el aumento de peso es más gradual. Por el contrario, en un embarazo gemelar, el útero crece más rápido, las náuseas suelen ser más prolongadas y el riesgo de anemia es mayor debido a la alta demanda de nutrientes.
Señales físicas más comunes en el embarazo gemelar
Intensidad de las náuseas y vómitos
En un embarazo gemelar, las náuseas y vómitos tienden a ser más severos debido a los niveles elevados de HCG. Aunque este síntoma no afecta a todas las mujeres por igual, es una señal característica.
Fatiga extrema y cambios emocionales
La fatiga es un síntoma notable en el embarazo gemelar, ya que el cuerpo trabaja el doble para mantener dos vidas. Esto puede combinarse con cambios emocionales como mayor irritabilidad o sensibilidad.
Crecimiento acelerado del abdomen y aumento de peso
El abdomen en un embarazo gemelar suele crecer más rápido, incluso en las primeras semanas. El aumento de peso también es más significativo, aunque varía según el metabolismo y la condición física de cada mujer.
Movimientos fetales anticipados
En un embarazo gemelar, algunas mujeres pueden sentir movimientos fetales antes de lo habitual. Esto suele ocurrir debido al crecimiento uterino acelerado, aunque la mayoría los percibe entre las semanas 18 y 20.
Profundizando en los cambios que atraviesa tu cuerpo
El embarazo gemelar intensifica los síntomas físicos y afecta profundamente los sistemas hormonales y metabólicos, lo que tiene un impacto directo en el bienestar de la madre.
A medida que el embarazo avanza, el cuerpo realiza ajustes importantes, como aumentar la producción hormonal y adaptarse a una mayor demanda energética.
Impacto de los niveles hormonales y metabólicos
Niveles elevados de HCG
En los embarazos gemelares, los niveles de HCG son significativamente más altos, lo que intensifica las náuseas y puede aumentar el riesgo de hiperémesis gravídica (vómitos severos).
Resultados inusuales en pruebas de AFP
Las pruebas de alfafetoproteína (AFP) suelen mostrar resultados más altos en embarazos múltiples. Estos resultados deben confirmarse con una ecografía.
Alteraciones en diferentes sistemas del cuerpo
Sistema respiratorio
El crecimiento uterino y el aumento de peso limitan la capacidad pulmonar, lo que provoca dificultad para respirar, especialmente desde el segundo trimestre.
Sistema vascular
El sistema circulatorio soporta una mayor carga, lo que incrementa el riesgo de hipertensión y preeclampsia en embarazos gemelares. Las revisiones constantes son clave para prevenir complicaciones.
Dolores musculoesqueléticos
El peso adicional genera molestias en la espalda baja, pelvis y piernas. Se recomienda realizar ejercicios de bajo impacto y usar soportes específicos para aliviar el dolor.
Problemas gastrointestinales
El estreñimiento y el reflujo son comunes debido a la presión del útero sobre el intestino. Una dieta rica en fibra y una buena hidratación ayudan a aliviar estos síntomas.
Anemia en embarazos múltiples
Los embarazos gemelares aumentan el riesgo de anemia debido a la mayor demanda de hierro. La suplementación supervisada por un médico es esencial.
Cómo confirmar un embarazo gemelar
Aunque los síntomas pueden indicar un embarazo gemelar, solo los métodos médicos pueden proporcionar un diagnóstico definitivo.
Las ecografías y otras tecnologías avanzadas son esenciales para confirmar el número de fetos y evaluar su desarrollo.
Métodos médicos y tecnología específica
Ecografías y pruebas de ultrasonido
La ecografía realizada entre las semanas 8 y 12 confirma la presencia de gemelos y es el método más común y seguro.
Confirmación mediante Doppler fetal
El Doppler fetal puede detectar múltiples latidos cardíacos y, aunque es un método auxiliar, ayuda a identificar embarazos gemelares en etapas tempranas.
¿Puede una madre sospecharlo antes de los exámenes médicos?
Algunas mujeres intuyen que están esperando gemelos debido a síntomas intensos o antecedentes familiares, pero la confirmación definitiva siempre debe realizarse mediante pruebas clínicas.
El colecho es una práctica cada vez más popular entre las familias, especialmente entre las que buscan mantener un vínculo cercano con sus bebés. Dentro del mundo del colecho, una de las formas más comunes es compartir la misma cama con el pequeño, lo que a primera vista puede parecer una opción cómoda y funcional. Sin embargo, este enfoque en particular tiene sus pros y sus contras, y es importante analizarlos a fondo antes de decidir si es lo mejor para ti y tu familia.
Los beneficios del colecho en la misma cama
El colecho en la misma cama proporciona una serie de beneficios que pueden influir positivamente tanto en el bebé como en los padres. Facilita la lactancia materna a demanda, ya que permite atender al bebé sin necesidad de levantarse. También fortalece el vínculo emocional familiar al promover un contacto cercano y constante durante la noche. Además, ayuda a regular los ritmos del sueño del bebé, creando un ambiente de seguridad y confort.
Los inconvenientes del colecho en la misma cama
Aunque el colecho en la misma cama puede ser visto como una forma de fomentar la cercanía y facilitar la lactancia nocturna, también trae consigo varios inconvenientes que no siempre se comentan abiertamente. Vamos a explorar algunos de ellos:
Riesgos para la seguridad del bebé: Este es uno de los puntos más delicados. Compartir la misma cama aumenta el riesgo de asfixia o aplastamiento accidental, especialmente si uno de los padres duerme profundamente o se mueve mucho durante la noche. Además, las camas tradicionales no están diseñadas para minimizar estos riesgos.
Interrupciones del sueño: Dormir con un bebé en la misma cama puede ser un reto para el descanso de todos. Los movimientos del pequeño, sus despertares frecuentes o la necesidad de ajustar posiciones pueden hacer que el sueño sea menos reparador tanto para los padres como para el bebé.
Impacto en la pareja: Compartir la cama con un bebé también puede afectar la dinámica de la pareja. La falta de espacio, la falta de intimidad y las interrupciones constantes pueden generar tensión en la relación, algo que muchas veces no se considera al tomar esta decisión.
Hábitos difíciles de cambiar: Cuando un bebé se acostumbra a dormir en la misma cama, puede ser complicado enseñarle a dormir solo más adelante. Esto puede prolongar la situación más allá de lo deseado y generar retos adicionales en el futuro.
Alternativas más seguras y cómodas: cunas colecho
Para las familias que desean practicar el colecho pero quieren evitar los inconvenientes del colecho en la misma cama, las camas colecho son una excelente opción. Estas camas están diseñadas específicamente para que el bebé duerma cerca de los padres, pero con su propio espacio seguro.
Con una cama colecho, puedes disfrutar de muchas de las ventajas del colecho tradicional, como la lactancia nocturna y el contacto cercano, sin comprometer la seguridad ni el descanso de toda la familia. Además, estas camas facilitan la transición del bebé hacia una cama independiente más adelante.
Decide lo mejor para ti y tu familia
Decidir cómo y dónde dormirá tu bebé es una elección personal y única. Sin embargo, es importante conocer los pros y los contras de cada opción antes de decidir. El colecho en la misma cama puede parecer una solución sencilla, pero también puede traer complicaciones que no siempre se ven a simple vista. Considerar alternativas como las cunas colecho puede ayudarte a encontrar un equilibrio entre cercanía, seguridad y descanso.
Dormir junto a tu bebé puede ser una de las experiencias más bonitas de la crianza: fortalece el vínculo, facilita muchísimo las tomas nocturnas (sobre todo si das el pecho) y ayuda a que toda la familia descanse mejor. Pero, para disfrutarlo con tranquilidad, hay una condición imprescindible: hacerlo de forma segura.
En esta guía te contamos, sin alarmismos y sin dogmas, todo lo que necesitas para decidir con confianza: qué es el colecho, sus beneficios reales, cuándo NO debes practicarlo, cómo hacerlo con seguridad y qué alternativas tienes si te aporta más tranquilidad.
Qué es el colecho (y qué no)
El colecho es, en sentido amplio, dormir cerca de tu bebé. Y conviene distinguir tres formas, porque no todas tienen la misma seguridad:
Cama compartida (bed-sharing): el bebé duerme en el mismo colchón que los adultos. Es la que más precauciones exige.
Cuna de colecho (sidecar): una cuna adosada a la cama, con su propia superficie. Combina cercanía y seguridad.
Cohabitación: el bebé duerme en su cuna o moisés, pero en la misma habitación. Es la opción que recomiendan los pediatras al menos los primeros 6 meses.
El colecho no es nada nuevo: ha formado parte de la crianza en muchas culturas durante siglos y, en buena parte de Asia y África, sigue siendo lo habitual. En Occidente se cuestiona más por su relación con la seguridad del sueño, y de eso precisamente va esta guía.
Beneficios del colecho seguro
Cuando se practica con seguridad, dormir cerca de tu bebé te aporta ventajas muy concretas en el día a día:
Noches más llevaderas y lactancia más fácil: tener al bebé cerca te permite atenderlo enseguida y amamantar sin levantarte, lo que reduce el agotamiento y favorece la lactancia prolongada.
Más vínculo y seguridad: sentir tu presencia y respuesta rápida le genera confianza y calma (a ti también).
Ayuda a la termorregulación: el contacto contribuye a mantener estable la temperatura del bebé en sus primeros meses.
Mejor descanso para todos: menos desplazamientos nocturnos y la tranquilidad de tenerlo al alcance de la mano.
Cuándo NO debes practicar colecho en la misma cama
Esta es la parte más importante y la que más dudas genera. La Asociación Española de Pediatría desaconseja compartir cama (mismo colchón) en estas situaciones, porque aumentan el riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL) y de accidentes:
Bebés menores de 3 meses.
Bebés prematuros o con bajo peso al nacer.
Si alguno de los progenitores fuma (aunque no lo haga en la cama) o ha consumido alcohol, drogas o fármacos que provoquen somnolencia.
En situaciones de agotamiento extremo.
Sobre superficies inadecuadas: sofás, sillones, colchones blandos o de agua (dormir con el bebé en un sofá es especialmente peligroso).
Compartiendo cama con otros niños, mascotas o varias personas.
Si te encuentras en alguno de estos casos, la opción más segura es la cuna de colecho adosada o la cohabitación.
Cómo practicar el colecho de forma segura, paso a paso
Si no estás en ninguna de las contraindicaciones anteriores y quieres compartir cama, sigue estas pautas de seguridad:
Boca arriba, siempre. Es la postura más segura para dormir y la que reduce el riesgo de SMSL.
Colchón firme y superficie despejada. Sin almohadas, peluches ni mantas pesadas cerca del bebé; mejor sábanas que edredones gruesos.
El bebé, en el lado seguro. Nunca entre los dos adultos ni junto a la pared si hay hueco donde pueda quedar atrapado.
Abrígalo con moderación y mantén la habitación entre 18 y 20 ºC para evitar el sobrecalentamiento.
Evita riesgos de estrangulamiento: recógete el pelo largo y quita cordones o lazos.
Que sea una decisión de ambos progenitores y que los dos conozcáis las normas.
La opción más segura: la cuna de colecho
Si quieres la cercanía del colecho pero con la máxima tranquilidad, las cunas de colecho son la solución que buscan muchas familias. Se acoplan al lateral de tu cama y dan al bebé su propio espacio seguro, manteniéndolo al alcance de tu mano. Esto es lo que ganas con ellas:
Seguridad sin renunciar a la cercanía: al no compartir colchón, se eliminan riesgos como el aplastamiento, la asfixia o las caídas.
Lactancia nocturna cómoda: solo tienes que acercar al bebé, sin levantarte de la cama.
Descanso para toda la familia: el bebé se calma al sentiros cerca y tú duermes tranquil@ sabiendo que está seguro.
Se adaptan a tu cama y crecen contigo: altura regulable, barreras desmontables (muchas se convierten en cuna independiente) y, a menudo, ruedas para moverlas.
Transición más fácil: al tener ya su propio espacio, el paso a la cuna independiente resulta más natural.
La alternativa recomendada: la cohabitación
Si el colecho en la cama no te convence, la cohabitación es una excelente opción y, de hecho, es lo que recomiendan los pediatras: el bebé duerme en su cuna, moisés o cuna de colecho, pero en tu misma habitación, al menos durante los primeros 6 meses. Así reúnes lo mejor de los dos mundos: la cercanía para atenderle rápido y un espacio propio y seguro para dormir.
¿Hasta qué edad se puede hacer colecho?
No hay una edad “correcta”: depende de cada familia y de cómo os funcione. Los riesgos de seguridad del SMSL se concentran en el primer año, así que las precauciones son especialmente importantes en esa etapa. A partir de ahí, muchas familias mantienen el colecho más tiempo por elección, y la transición a la habitación propia puede hacerse de forma gradual y respetuosa cuando el niño (y vosotros) estéis preparados.
Preguntas frecuentes sobre el colecho seguro
¿Cuáles son las mejores prácticas para el colecho?
Colchón firme y despejado, bebé siempre boca arriba, y nunca compartir cama si estás muy cansad@, has bebido alcohol o alguien fuma. Ante cualquier factor de riesgo, mejor una cuna de colecho.
¿El colecho aumenta el riesgo de muerte súbita?
El riesgo aumenta cuando se dan factores concretos (superficies blandas, tabaco, alcohol, sofás, exceso de ropa de cama o menores de 3 meses). Siguiendo las pautas de seguridad y usando una cuna de colecho, ese riesgo se reduce de forma importante.
¿La lactancia materna influye?
La lactancia materna es un factor protector frente al SMSL y encaja muy bien con el colecho, ya que facilita las tomas nocturnas.
El colecho, bien hecho, no es un riesgo: es una forma preciosa de acompañar el descanso de tu bebé. La clave está en conocer las normas de seguridad y elegir la opción que más tranquilidad te dé. Si quieres seguir profundizando, puedes leer también nuestra guía sobre las etapas del sueño del bebé.
Amamantar a gemelos es un desafío, pero también una experiencia muy gratificante. Con organización, práctica y apoyo, muchas madres logran una lactancia exitosa. 💡 La clave está en preparar un espacio cómodo, probar distintas posiciones (como el doble balón de rugby) y confiar en que el cuerpo puede producir suficiente leche si hay buena estimulación y agarre.
También es importante cuidar tu bienestar: descansar cuando puedas, pedir ayuda con las tareas del hogar y usar herramientas como cojines de lactancia o extractores dobles para facilitar el proceso.
👉 La lactancia múltiple requiere paciencia, pero con técnicas adecuadas, apoyo profesional y conexión con otras madres, se vuelve más llevadera y satisfactoria para ti y tus bebés.
Los desafíos al amamantar gemelos
Amamantar a gemelos: un desafío lleno de recompensas 💕 La lactancia materna es un momento especial para crear un vínculo con tus bebés, y aunque amamantar a gemelos puede parecer todo un reto, con organización y práctica, es completamente posible.
Un aspecto clave para facilitar este proceso es contar con un espacio cómodo y bien equipado para alimentarlos al mismo tiempo. Además, elegir una cuna para gemelos puede ayudarte a tener a ambos bebés cerca, lo que simplifica las tomas nocturnas y mejora la experiencia de lactancia.
Recuerda que la paciencia y el apoyo son tus mejores aliados en esta etapa tan especial. 🍼✨
Afrontar estas dificultades requiere información clara y el apoyo necesario. Con orientación adecuada, muchas madres logran establecer una lactancia exitosa con sus gemelos.
La preocupación por la producción de leche suficiente
Es común pensar que no será posible producir leche para dos bebés. Sin embargo, los principios de oferta y demanda en lactancia materna funcionan de forma eficaz incluso en casos de múltiplos.
¿Es posible alimentar a dos bebés exclusivamente con leche materna?
Sí, es posible. El cuerpo materno está preparado para proporcionar leche suficiente siempre que haya un buen agarre y los bebés se alimenten con frecuencia. Una lactancia frecuente y la estimulación adecuada envían señales al cuerpo para ajustar la producción.
En casos donde surjan dudas, la consulta con especialistas en lactancia puede ser clave para mantener la confianza en el proceso.
Problemas de organización y posiciones adecuadas
Amamantar a dos bebés a la vez puede ser complicado al principio. Encuadrar horarios, encontrar buenas posiciones y sentir comodidad en el día a día son retos que se presentan frecuentemente.
Dificultades para encontrar comodidad al amamantar
La comodidad es esencial para el éxito en la lactancia múltiple. Posiciones como el doble balón de rugby, la cruzada o el uso de cojines de lactancia pueden facilitar el proceso.
Prueba diferentes posturas para encontrar la que funcione mejor para ti y tus bebés.
Usa cojines firmes para apoyar a ambos bebés y minimizar esfuerzos físicos.
Ajusta la altura de asientos o sillas para evitar tensiones en la espalda y los brazos.
El agotamiento físico y emocional de la madre
Cuidar a dos recién nacidos al mismo tiempo puede resultar agotador, especialmente durante el puerperio. La demanda constante puede limitar las oportunidades de descanso y afectar el bienestar emocional de la madre.
Falta de tiempo y energía para cuidar de sí misma
Equilibrar la lactancia con el autocuidado no es fácil. Priorizar pequeños momentos para descansar y contar con ayuda externa reducirá la sobrecarga física y emocional.
Descansa todo lo que puedas mientras los bebés duermen.
No dudes en pedir apoyo para tareas domésticas o cuidado de los bebés.
Busca actividades que te ayuden a relajarte, como la meditación o escuchar música durante la lactancia.
Rompiendo barreras en la lactancia múltiple
Es común encontrarse con pensamientos limitantes al abordar la lactancia en gemelos. Sin embargo, con estrategias adecuadas, es posible resolver las inquietudes y disfrutar de una experiencia satisfactoria.
Entender cómo funciona el proceso de lactancia y adaptarse a las necesidades específicas de ambos bebés ayudará a superar los desafíos iniciales.
Cómo superar el miedo a no producir suficiente leche
La confianza en el cuerpo y el conocimiento sobre lactancia son aliados esenciales para las madres de gemelos. Cuanto mayor sea la estimulación, mayor será la cantidad de leche producida.
Entendiendo la oferta y demanda en lactancia
Amamantar a demanda es la base para asegurar una producción adecuada. Cuantos más estímulos reciba el pecho, más leche será capaz de producir. Este principio también se aplica cuando ambos bebés necesitan alimentarse al mismo tiempo.
No hay un límite natural en la cantidad de leche que una madre puede producir. Mientras la succión sea efectiva, la producción se ajustará.
Estrategias efectivas para aumentar la producción
Coloca a los bebés al pecho con regularidad, asegurando un buen agarre.
Si es necesario, utiliza un sacaleches en sesiones de extracción doble para mantener la estimulación.
Hidrátate bien y mantente alimentada para apoyar la producción de leche.
Adaptarnos con técnicas prácticas para amamantar a gemelos
La preparación y la práctica son indispensables para amamantar a dos bebés al mismo tiempo de forma eficiente. Usar herramientas que faciliten el proceso puede marcar la diferencia.
Probar distintas opciones te permitirá identificar qué combinación funciona mejor para ti y tus gemelos.
Posturas y posiciones para amamantar gemelos
Postura doble balón de rugby
Ideal para amamantar a ambos bebés al mismo tiempo con buen control de la cabeza y el agarre. Muy útil en recién nacidos o tras cesárea, ya que evita presión sobre el abdomen.
Dar el pecho estirados
Perfecto para tomas nocturnas o momentos de descanso. Facilita la relajación y permite a la madre recostarse mientras los bebés se alimentan.
Mixta estirada y balón de rugby
Combina comodidad con control. Útil cuando un bebé se prende mejor que el otro o cuando uno necesita más apoyo.
Gemelos en V
Ambos bebés alineados en ángulo formando una “V” frente al cuerpo de la madre. Buena opción para mamás con experiencia que buscan mayor contacto visual y cercanía.
Beneficios de usar cojines de lactancia y herramientas auxiliares
Los cojines de lactancia diseñados para gemelos reducen el peso en los brazos y aportan soporte adicional. Además, accesorios como sujetadores para lactancia y sillas cómodas contribuyen a un entorno más favorable.
Cojines ergonómicos para sujetar a ambos bebés.
Reposa brazos o almohadas para evitar tensiones musculares.
Usar discos de lactancia
Discos de lactancia naturales Mamaceram
Los discos de lactancia Mamaceram están elaborados artesanalmente con cera de abeja 100% natural, sin aditivos ni tratamientos industriales. Su diseño rígido y fino proporciona una barrera protectora entre el pezón y la ropa, minimizando el roce y previniendo la sequedad y las grietas, problemas comunes durante la lactancia .
Gracias a las propiedades hidratantes, regenerantes y antibacterianas de la cera de abeja, estos discos alivian síntomas como sequedad, escozor, grietas y picor, actuando todo el tiempo que se llevan puestos
Hidratación y regeneración: calman la sensibilidad y favorecen la cicatrización de grietas.
Higiene natural: inhiben la acumulación de microorganismos gracias al propóleo presente en la cera.
Comodidad y discreción: no se notan bajo la ropa y se mantienen en su lugar con el sujetador.
Reutilizables y sostenibles: se pueden lavar y secar al aire, con una duración de hasta dos años.
Versatilidad de uso: aptos desde la semana 36 de embarazo, durante la lactancia y en el postoperatorio tras cirugías
Además, su uso ha sido respaldado por un estudio de la Universidad de Alicante, que demostró una mejora en la duración de la lactancia materna exclusiva en mujeres que utilizaron estos discos desde el embarazo .
Consejos expertos para cuidar de tu bienestar
Cuidarte mientras cuidas de tus gemelos es fundamental. Integrar hábitos saludables protege tu salud física y mental, esenciales durante la lactancia.
Cómo ganar confianza mientras afrontas estos retos
Empieza reconociendo tus esfuerzos y logros diarios. Busca apoyo en grupos de lactancia. Compartir experiencias con otras madres de gemelos puede ser inspirador y alentador.
Equilibrio entre lactancia, descanso y cuidado personal
Organiza tus días para poder descansar cuando los bebés lo permitan. Considera delegar tareas que no sean esenciales para liberar tiempo y energía para ti.
Tu guía para el éxito en la lactancia con gemelos
Una lactancia exitosa requiere paciencia, práctica y confiar en tu capacidad. Con el tiempo, lograrás establecer un ritmo cómodo y efectivo para ti y tus gemelos.
El apoyo de profesionales y otras madres puede marcar una gran diferencia en la experiencia de lactancia múltiple.
Empieza con estas posiciones básicas y perfecciona tu técnica
Las posiciones adecuadas facilitan la lactancia y mejoran la comodidad tanto para la madre como para los bebés.
Postura cruzada, postura mixta y alternativas nocturnas
Postura cruzada: Cada bebé colocado frente al pecho opuesto en posición cruzada.
Postura mixta: Combina una posición de un bebé al pecho y otro alimentado con biberón si es necesario.
Alternativas nocturnas: Busca posturas semi-reclinadas para facilitar tomas nocturnas sin interrumpir demasiado el descanso.
Adaptaciones según cesárea o bebés prematuros
En casos de cesárea, usa cojines adicionales para evitar presión en la zona operada. Para bebés prematuros, la extracción de leche y el uso del método canguro pueden ser de gran ayuda.
Optimiza tu tiempo con trucos probados
La eficiencia es clave cuando tienes dos bebés que amamantar. Experimentar y adaptar las rutinas hará que sea más llevadero.
¿Amamantar juntos o por separado? Identifica lo mejor para ti
Ambas opciones son válidas dependiendo de tu comodidad y necesidades. Amamantar juntos ahorra tiempo, pero hacerlo por separado permite dedicar atención específica a cada bebé.
Extracción doble como apoyo a la lactancia eficiente
El uso de un extractor eléctrico doble ayuda a estimular la producción y acumular leche para momentos en los que no puedas amamantar directamente.
Apoyo y experiencias compartidas
Todas las madres de gemelos enfrentan desafíos únicos, pero compartir estas experiencias puede ser muy alentador.
Historias reales que inspiran confianza y determinación
Conocer relatos de otras madres que han superado las dificultades de la lactancia múltiple puede proporcionar ánimo y motivación durante los momentos más complicados.
Accede a recursos útiles: aplicaciones y comunidades de apoyo
Únete a grupos de lactancia para gemelos donde encontrarás consejo y compañía.
Prueba aplicaciones especializadas para registrar horarios de tomas y seguimiento de alimentación.
Consulta páginas fiables de lactancia para resolver dudas puntuales.
Cada año, se celebran en España en torno a cien mil bautizos, lo que nos da una idea de la cantidad de madrinas, padrinos e invitados que, en algún momento, se han de enfrentar a la decisión de qué regalar al bebé que va a recibir el primer sacramento cristiano.
A diferencia de los regalos para la primera comunión, que se pueden hacer teniendo en cuenta las propias preferencias del niño o la niña que la va a tomar, el regalo idóneo para un bautizo es más bien algo útil o un detalle con un significado especial para los padres.
Si quieres saber qué regalar en un bautizo, aquí te damos algunas ideas con las acertarás seguro.
Ideas de regalo para bautizo
Toma nota de esta lista de posibles regalos para el día del bautizo, que hemos elaborado teniendo en cuenta que los bebés se suelen bautizar con varios meses de vida..
Artículos para la habitación del bebé
Aunque es muy probable que, cuando llegue el día del bautizo, el bebé ya tenga las cosas esenciales para su habitación, hay algunas que necesitan repuesto por su constante uso, como por ejemplo:
Juegos de sábanas para cuna: mejor si son de tejidos resistentes e hipoalergénicos, como el algodón pima, que se caracteriza por su alta durabilidad, su transpirabilidad y su textura suave. Respecto al diseño, es recomendable que conozcas antes los colores predominantes en la habitación y que haga juego con la cuna y el colchón del bebé.
Edredón para cuna: a los papis no les viene nada mal cambiar tener más de un edredón para la cuna de su bebé, ya que, cambiándolo cada cierto tiempo, le pueden dar un toque diferente al cuarto del peque. Hay edredones desenfundables que facilitan el lavado y permiten aprovechar el tejido como colcha cuando se retira el relleno.
Mantita: son muchas las ocasiones en las que conviene tener la mantita del bebé cerca, y no solo a la hora de dormir. Así que también es buena idea de regalo para un bautizo, especialmente si es de calidad y si la llevas a bordar o estampar con las iniciales, el nombre del bebé, una frase o algún motivo relevante.
Arrullo: si el bebé que van a bautizar tiene menos de cinco meses, puedes regalarle un arrullo, que es parecido a una mantita pero con un tejido más elástico para adaptarse al movimiento del bebé cuando lo envuelves en él. Además, proporciona al peque tranquilidad y mantiene su temperatura sin llegar a abrigarlo tanto como la mantita, más pensada para los meses de frío.
Cambiador: este es uno de los artículos para bebé se consideran imprescindibles y que también puedes plantearte regalar en un bautizo. Los hay de muchos tipos, incluso cambiadores con sistema anticaídas, que aportan un plus de seguridad y permiten al adulto que cambia al bebé liberar las manos para alcanzar los productos de aseo o la ropita. Si el futuro bautizado ya tiene un cambiador desde el nacimiento, una buena idea es comprarle otro pero personalizado, ya sea para la casa o para viajar, en cuyo caso es preferible un cambiador portátil.
Aparte de estos artículos prácticos y absolutamente necesarios para la habitación del bebé, otra idea para regalar en un bautizo es algún accesorio que tranquilice al peque por las noches, justo en esos meses de más despertares.
Por ejemplo, una lámpara proyector con música o un móvil para cuna que incluya la triple función de carrusel, proyector y lámpara, son regalos para bautizo útiles que los padres te van a agradecer mucho. 😴
Ropa y accesorios
La ropa y los accesorios son siempre una buena opción para un regalo de bautizo, porque los bebés necesitan bastantes mudas y los padres siempre han de llevar ropa de su peque en el bolso cuando salen de casa, por lo que pueda pasar.
Puedes comprarle un body o un juego de baberos con su nombre estampado, un abriguito si el bautizo es en invierno, un gorrito con visera y protector de cuello si es verano, o un conjunto completo. Lo importante es que sean prendas cómodas, preferiblemente sin botones ni muchos elementos decorativos, de tejidos naturales, lavables a máquina y fáciles de poner y quitar.
Otra buena idea es que, en lugar de regalar para el bautizo ropa que el bebé vaya a usar inmediatamente, compres una talla que le vaya a servir para el año siguiente. De este modo, ahorrarás a los padres un futuro gasto y evitarás que acumulen demasiada ropa, teniendo en cuenta que ya se compran bastantes piezas antes del nacimiento.
Joyas grabadas
Una joya de bebé grabada es quizás el regalo más tradicional para un bautizo, sobre todo por parte de los padrinos.
Un collar, una medalla o una esclava con una cruz o con el nombre del bebé pueden ser un recuerdo especial que el niño o la niña pueden conservar para toda la vida.
Sin embargo, no hay que perder de vista que, en general, los pediatras desaconsejan que los bebés lleven joyas por cuestiones de seguridad. Sobre todo, las cadenas han dado lugar a más de un caso de asfixia. Las pulseras y las esclavas se enganchan y pueden causar lesiones importantes y, además, las piezas pequeñas – como las medallas- puede tragárselas el bebé si se rompe la cadena que las sujeta.
Por tanto, si regalas joyas para un bautizo, lo aconsejable es que, por una lado, las compres de un tamaño pensado para que la niña o el niño las use a partir del año como mínimo y que la composición no incluya metales tóxicos como el cadmio o el plomo.
Por otro lado, en caso de que optes por unos pendientes, asegúrate de que el cierre sea de rosca para que no sean fáciles de quitar sin ayuda.
En definitiva, hay muchas cosas bonitas que regalar en un bautizo, desde elementos prácticos para el día a día del bebé hasta regalos más emotivos y significativos. Lo importante es elegir algo que refleje la alegría y el amor que sientes por el nuevo miembro de la familia, muy especialmente si eres el padrino o la madrina.
El nombre que le vas a poner a tu bebé es algo en lo que piensas incluso antes de plantearte tener hijos. ¿Quién, siendo adolescente, no ha dicho alguna vez “si, de mayor, tengo una niña, la llamaré” tal o, “si tengo un niño, le pondré” cual?
Nombres hay muchísimos y, a no ser que optes por la fórmula clásica de heredar el nombre de la madre, el padre o de algún familiar, te atraerá la idea de buscar un nombre poco común y que te suene bonito. Además, así, en el momento en que quieras personalizar las cosas de tu peque o etiquetarlas para la guardería, no habrá duda de quién se trata.
Si estás esperando una nena, aquí tienes 50 ideas de nombres de niñas originales para inspirarte y el significado de cada uno. Igual encuentras aquí el nombre ideal. 😉
Nombres de niñas en griego
Grecia no sólo es considerada cuna de la civilización occidental, sino de una rica mitología, plagada de ninfas y diosas, cuyos nombres se siguen usando hoy en día.
Aquí te apuntamos algunos nombres en griego para niñas y su significado.
Alexandra (Αλεξάνδρα): Este nombre significa “defensora del pueblo” o “protectora del hombre”. Es una combinación de las palabras griegas “alexo” (defender) y “andros” (hombre).
Ariadne (Αριάδνη): De origen griego, este nombre significa “muy santa” o “muy pura”.
Athena (Αθήνα): nombre de la diosa de la sabiduría, la guerra y la justicia en la mitología griega.
Cora (Κόρα): nombre de niña de origen griego, Korë, latinizado en Cora. Significa “doncella, muchacha joven”.
Daphne (Δάφνη): Este nombre significa “laurel”. En la mitología griega, Daphne era una ninfa que se transformó en un árbol de laurel para evitar ser capturada por Apolo.
Eleni (Ελενης): su significado es “rayo de sol”. Es la forma griega de Helena.
Galatea (Γαλατέα): De origen griego, este nombre significa “blanca como la leche”. En la mitología griega, Galatea era una hermosa ninfa del mar.
Kleio (ΓΚλείου ): significa “gloria” en griego.
Nikoleta (Νικολέτα): versión griega del nombre Nicole, que significa “victoria del pueblo”.
Thalia (Θάλια): Este nombre significa “florido” o “verdor”. Era también el nombre de la musa de la comedia en la mitología griega.
Nombres de niñas en árabe
A pesar de su influencia en nuestra cultura, el mundo árabe está lleno de exotismo para los occidentales, sobre todo por su lengua.
Mira estos nombres para niñas en árabe y recréate en su original sonido al pronunciarlos.
Aisha (عائشة): un nombre muy apropiado para una recién nacida, puesto que significa “vida” o “viviente”.
Amira (أميرة): Su significado es “princesa”.
Fatima (فاطمة): es el nombre de la hija del profeta Mahoma y quiere decir “hija del profeta”.
Leila (ليلى): Significa “noche”.
Maryam (مريم): Es el nombre árabe para María, la madre de Jesús.
Nour (نور): un nombre luminoso, ya que se traduce como “luz”.
Rania (رانيا): significa “reina”.
Salma (سلمى): su traducción sería “segura” o “pacífica”.
Yasmin (ياسمين): como puedes imaginar, significa “jazmín”.
Zainab (زينب): es el nombre de la hija del profeta Mahoma y significa “fragancia”.
Nombres celtas para niñas
Los antiguos celtas, que habitaron en Europa y en la península ibérica hace varios siglos, también nos han dejado un buen puñado de nombres de niñas originales y algo mágicos, además de leyendas que han inspirado series como Juego de Tronos o Britannia.
Aquí tienes 10 ejemplos:
Aine: este nombre significa “brillo” o “esplendor”. Aine es también el nombre de una diosa celta del sol y la fertilidad.
Briana: proviene del gales brynn, cuyo significado etimológico es “colina”, “alto”, “fuerte”. Así, el nombre se podría interpretar como “mujer fuerte o de gran fortaleza”.
Brigid: su significado es “fuerza” o “exaltación”. Brigid es también el nombre de una diosa celta de la poesía, la curación y la metalurgia.
Eilidh: este nombre, que significa “rayo de sol”, es una forma escocesa de Helen.
Gwyneth: de origen celta, su significado es “blanca” o “afortunada”. Es también el nombre de un antiguo reino celta en Gales.
Isolde: significa “luchadora de hielo”. Así se llamaba, además, una heroína de la leyenda celta de Tristán e Isolda, que inspiró la famosa ópera de Wagner.
Liriel: este nombre significa “hija del mar”. Es una combinación de las palabras celtas “lir” (mar) y “iel” (hija).
Maeve: de origen celta, su significado es “alegre”. Maeve es también el nombre de una reina guerrera en la mitología irlandesa.
Niamh: significa “brillo” o “radiante”, y así se llamaba una diosa celta de la poesía y la belleza.
Rhiannon: el significado de este nombre es “gran reina” o “divinidad”. Es también el nombre de una diosa celta de la fertilidad y la caballería.
Nombres de niñas hawaianos
Si te atraen más las culturas de origen asiático, puedes optar por elegir algún nombre de uno de los pueblos polinesios más conocidos: los hawaianos.
Como verás, en muchos nombres de niñas hawaianos, destaca el uso de la “i”:
Ailani: este nombre significa “alta nobleza” o “princesa”.
Halia: su significado es “recordar” o “recordatorio”.
Kailani: se puede traducir como “mar y cielo”. Es una combinación de las palabras hawaianas “kai” (mar) y “lani” (cielo).
Kalea: este nombre significa “brillo” o “alegría”.
Leilani: el significado de este nombre es “flor real”. Combina las palabras hawaianas “lei” (guirnalda de flores) y “lani” (cielo).
Mahina: significa “luna”. Es también el nombre de la diosa hawaiana de la luna.
Malia: su significado es “calmada” o “tranquila”.
Nalani: este nombre significa “cielo sereno” o “tranquilo”.
Pua: el significado de este nombre tan cortito es “flor”.
Wailani: significa “cielo acuático”. Es una combinación de las palabras hawaianas “wai” (agua) y “lani” (cielo).
Nombres de niñas africanos
Se estima que en África se hablan unos 2000 idiomas nativos, así que, imagínate la cantidad de nombres de niñas originales que se pueden encontrar allí.
Nosotros hemos seleccionado esta pequeña muestra:
Alika: nombre nigeriano que significa “la más bella”.
Ife: nombre yoruba que significa “amor”.
Johari: de origen swahili, este nombre significa “gema” o “joya”.
Kenia: también se escribe Kenya. Como el país africano homónimo, este nombre significa “la que viene de la montaña luminosa”.
Nadjela: es un nombre que proviene de Camerún y su significado es “hermosa mirada”.
Naina: nombre muy popular en Madagascar. Su significado es “bellos ojos”.
Nia: de origen swahili, su significado es “propósito” o “intención”.
Safiya: de origen swahili, este nombre significa “pura” o “sincera”.
Sanza: nombre proveniente del Congo y extendido por toda la región. Su significado es “hermosa melodía”.
Tariro: este nombre shona de Zimbabue se traduce como “esperanza”.
Estos son solo algunos ejemplos de la gran cantidad de nombres de niñas bonitos que hay por el mundo y que te pueden sonar exóticos. Cada uno tiene su propio significado, que puede ser una fuente de inspiración para elegir el nombre de tu hija.
Entre los sistemas de descanso para bebés que puedes encontrar en el mercado, uno que está teniendo especial demanda en los últimos años es el nido bebé o cojín nido.
La principal ventaja de este accesorio es su multifuncionalidad, ya que, como te vamos a explicar, no solo lo puedes usar como reductor de cuna para tu recién nacido, sino que tiene muchas utilidades en los cuidados de tu peque y también alguna para ti.
Qué es un nido bebé o cojín nido
En realidad, un nido bebé es algo bastante sencillo. Se compone de una base de espuma y textil, que se rodea de un rulo mullido. Su forma es anatómica para que el recién nacido se acople perfectamente y se sienta confortable.
La base y el borde, normalmente desenfundables, suelen estar unidos por una cremallera. Así se pueden separar las dos piezas para darles usos independientes si es necesario.
El largo de un nido bebé oscila normalmente entre los 70 y los 85 centímetros, mientras que de ancho mide entre 50 y 60 cm, por lo que el bebé tiene espacio suficiente para tumbarse estirado hasta los nueve meses aproximadamente.
Además, la mayoría de los modelos disponen de algún sistema de apertura -cinta, velcro o botón de presión- en la parte inferior para que las piernas del bebé puedan estar más sueltas.
Respecto al diseño, puedes encontrar una gama amplísima de colores, con fondo estampado o liso.
Reductor de cuna
Después de nacer, tu bebé, que ha pasado nueve meses recogido en el saco amniótico y en posición fetal, puede sentirse desprotegido en la cuna o en la minicuna por el vacío que le queda alrededor de su pequeño cuerpo.
Usar el nido bebé como reductor de cuna evitará que tu recién nacido note un cambio brusco de entorno y que se dañe la cabecita con los barrotes de la cuna si se desplaza hacia los bordes buscando el contacto.
La sensación de protección y abrigo que producirá el cojín nido en tu peque favorecerá su descanso y, por tanto, su desarrollo.
Otros usos y ventajas del cojín nido
Además de su función como reductor de cuna, el nido bebé o cojín nido tiene otras utilidades que te sacarán de más de un apuro los primeros meses:
Nido colecho
Tanto si tu bebé duerme junto a ti en una cuna colecho como si lo hace en tu misma cama, el nido bebé le aportará una seguridad extra ante posibles caídas o aplastamientos.
Cuna de viaje ocasional
Si no dispones de una cuna de viaje, puedes llevarte el nido bebé. Su peso ligero hace que sea muy fácil de transportar.
Por otro lado, los modelos de cojín nido desmontables, como los de Cool-Dreams, tienen la ventaja añadida de poder separar la base del rulo para guardarlos mejor en el espacio disponible dentro del maletero del coche o de una bolsa de viaje.
Cambiador de bebé
Colocando el cojín nido sobre una mesa, una cómoda o incluso en el sofá, puedes cambiar a tu bebé con seguridad, ya que el borde hace de barrera de protección.
Lo mejor, en este caso, es que la parte inferior quede abierta para que tengas mejor acceso a tu peque a la hora de limpiarle el culito, cambiarle el pañal o ponerle pomada.
Cojín de lactancia
A la hora de dar el pecho a tu recién nacido, el rulo que bordea el nido bebé, separado de la base, te puede servir como un cojín de lactancia para adoptar una postura más correcta.
Colocándolo en forma de U sobre tu abdomen, tu bebé quedará posicionado en la altura idónea para un mejor agarre, mientras tú apoyas los brazos sobre el cojín y evitas el dolor de espalda.
Protector de cuna
Asimismo, ese rulo del nido bebé te vendrá muy bien para proteger a tu peque de los barrotes cuando ya no necesite reductor de cuna.
Parque de juegos
Cuando tu bebé consiga ya sentarse, lo cual suele suceder en torno a los seis meses, el cojín nido puede ser un buen sitio donde entretenerse con sus juguetes.
Y, si bien porque te los han regalado o bien porque los has comprado, te juntas con dos nidos bebé, una buena idea es enfrentarlos y unirlos por los extremos de ambos bordes para conseguir un espacio de juego más amplio, que tu peque podrá aprovechar hasta los dos o tres años.
Por último, a todas estas funcionalidades habría que añadir una que está pensada para ti y que es previa al nacimiento de tu bebé: la de cojín de maternidad. El rulo del nido bebé te puede ayudar a adoptar una postura más confortable durante el embarazo si te tumbas de lado y te lo colocas delante, a lo largo de tu cuerpo, con uno de los extremos entre tus piernas, de forma que estas queden alineadas con tu cadera.
Teniendo en cuenta todas estas funcionalidades y ventajas, está claro que el nido bebé o cojín nido es un gran aliado de la maternidad y la paternidad. Así que no olvides incluir este artilugio en tu lista de lo que se necesita para un bebé recién nacido.
Si, en un anterior artículo, te hablamos de la relación entre perros y recién nacidos, esta vez queremos adelantarnos a la llegada del bebé y ver cómo es el embarazo con perros en casa.
Y es que el comportamiento de los perros con sus dueñas embarazadas suele cambiar desde el primer mes de la gestación, aunque variará en función de la personalidad del can, de cómo esté educado y de la relación que tenga con su dueña en particular.
¿Pueden los perros detectar el embarazo?
Habrás leído alguna vez noticias sobre estudios científicos relacionados con la capacidad de los perros para detectar ciertas anomalías, enfermedades y cambios en el estado de ánimo de sus dueños.
Pues bien, aunque no hay evidencia científica al respecto, se ha observado que, cuando una mujer se queda embarazada, su perro nota enseguida tanto los cambios físicos y anímicos como las alteraciones en el entorno (rutinas, costumbres, cambios en la casa, etc).
Por tanto, se puede decir que, de alguna manera, tu perro sí detecta que estás embarazada.
Cómo cambia el comportamiento de los perros con su dueña embarazada
Olfatea su vientre
Uno de los gestos característicos que suelen tener los perros con las embarazadas es olfatear su vientre. Su agudo sentido del olfato les permite detectar los desajustes en los niveles hormonales de su dueña a través del olor de algunas sustancias corporales, como el sudor o la orina.
Cambia su actitud
Otro cambio que quizás observes en tu perro si te quedas embarazada es un cambio en su estado de ánimo o en su actitud. ¿Solía ser un perro alegre y enérgico? Pues no te extrañes si empiezas a verlo tristón; ¿Le gustaba mucho comer? Tal vez lo deje de hacer temporalmente.
También es muy posible que, durante el embarazo, tengas a tu perro más pegado a ti de lo habitual y se muestra más cariñoso, o, justo al contrario, te evita. Puede reaccionar de cualquiera de las dos formas ante el cambio de olor de tu piel.
Orina donde no debe
Por otra parte, los perros pueden desorientarse cuando detectan el cambio de aroma en su dueña embarazada.
Esta desorientación les lleva a veces a orinar en lugares inapropiados, como el salón o un dormitorio.
Mordisquea las cosas del futuro bebé
A algunos perros les da por mordisquear cosas destinadas al futuro bebé si las encuentran a su alcance.
El embarazo con perros en casa: qué debes tener en cuenta
Cómo ya hemos comentado al principio, no todos los perros reaccionan igual ante el embarazo de su dueña, por lo que es difícil saber qué sucederá con el tuyo.
Sin embargo, puedes ayudar a tu peludo a adaptarse a la nueva situación siguiendo estos consejos:
Refuerza su entrenamiento
En realidad, esto deberías hacerlo desde el momento en que estés pensando en quedarte embarazada. El objetivo es que tu perro recuerde normas esenciales, como no hacer sus necesidades dentro de casa, no coger objetos que no sean suyos, sentarse cuando se lo ordenas o no ladrar si llega alguien a casa.
Preséntale al futuro bebé
Es una forma de que vaya familiarizándose con el nuevo miembro de la familia antes de que nazca. Puedes acercar tu barriga a su hocico y a sus orejas y dejarle que huela y escuche. Aunque te parezca mentira, será capaz de escuchar los latidos de tu bebé en tu vientre.
También enseñarle algunas cosas que hayas comprado para tu bebé, como ropita o juguetes.
Atiende sus cambios de ánimo
Si ves que se pone triste, dale más mimos o anímale con juegos.
¿Por qué no probar a que duerma junto a ti en una cama elevada para perros? 😃 Así, si quieres hacer colecho cuando nazca tu bebé, tu perro podrá conservar su espacio al otro lado de la cama y seguirá sintiéndose parte de la familia. [/col]
Desparasítalo una vez al mes
Es la frecuencia de desparasitación que se recomienda durante el embarazo frente a la habitual, que se ciñe a una vez cada tres meses.
Aunque nuestro organismo está preparado para defenderse de muchos parásitos, es bueno extremar precauciones si estás embarazada.
Familia de cinco…¡más uno!
Para que veas un caso real, te recomendamos que mires con atención este vídeo de una pareja de “embarazados” con dos perros y un gato.
El vídeo refleja la actitud de las mascotas los días previos al parto y también durante la llegada de la bebé. Fíjate en que no muestran apenas extrañeza, ya que los dueños se han ocupado de familiarizarlos con la pequeña desde que estaba en la barriga de mamá. Incluso parece que los perros reconocen el olor de su “hermanita”. ¡Qué ternura! 🐶🐶😍
Como ves, un embarazo no implica solo cambios para la mujer, sino también para los que están a su alrededor, incluido su perro.
Visto de forma positiva, si se dan apoyo mutuo, pueden formar un buen equipo perros con embarazadas, ya que ambos están dotados de una gran sensibilidad. 😌
¿Has hecho ya los preparativos para la llegada de tu bebé?
Cuando empiezas a prepararlo todo y no tienes experiencia previa, te abruma un poco ver la cantidad de cosas que necesitas para un recién nacido.
¿ Pero es todo imprescindible? Seguramente, no. Lo que te va a hacer falta dependerá de tu caso particular: si tu parto se desarrolla con normalidad, si vas a dar o no el pecho a tu bebé, si vas a tener que estar muchas horas al día fuera de casa, si a tu bebé le cuesta conciliar el sueño o duerme como un lirón, etc.
A modo de sugerencia, hemos preparado una lista de cosas que puede necesitar tu bebé, junto a otras que te pueden venir muy bien a ti en el embarazo y en el posparto o cuarentena. ¡Toma nota!
Cosas que necesitarás tú
Durante el embarazo
Los preparativos para la llegada de tu bebé empiezan en el embarazo. Son muchos los cambios que experimenta tu cuerpo y, para adaptarte a ellos, necesitarás tres cosas principalmente:
Ropa de maternidad: a partir del primer trimestre, cuando la barriga se empieza a notar más y las caderas se hayan ensanchado, es recomendable que uses prendas más holgadas, puesto que las tuyas de siempre te apretarán. Esto no quiere decir que tengas que renunciar a unos vaqueros o unos leggins, puesto que puedes encontrar en el mercado modelos premamá que no te oprimen el abdomen, así como vestidos largos, sueltos y con el corte por debajo del pecho con los que irás cómoda y, a la vez, lucirás preciosa.
Braguitas premamá: este tipo de braguitas de talle alto están diseñadas para adaptarse al crecimiento natural del abdomen sin comprimirlo, gracias a un algodón elástico muy suave. Aunque, al principio, te pueda resultar raro llevar unas bragas tan grandes, enseguida comprobarás lo que te reconforta tener la barriga y las lumbares recogidas durante el embarazo. Las hay lisas de estilo clásico, pero también con colores y estampados divertidos.
Crema antiestrías: al aumentar tu cuerpo de volumen- sobre todo, en el vientre, la cadera y los senos- tu piel necesita ganar elasticidad, por lo que es muy recomendable que te apliques a diario una crema específica que evite la aparición de estrías.
Parto y posparto
Cuando ya das a luz, te enfrentas a situaciones nuevas, no solo por la crianza y el cuidado de tu bebé, sino también por tu propia recuperación durante el puerperio o cuarentena. Estas son las cosas que consideramos imprescindibles durante esta etapa:
Braguitas desechables: las primeras cuatro o seis semanas después de dar a luz, lo normal es que expulses cierta cantidad de fluidos, como restos de sangre o moco cervical. A estos fluidos se les llama “loquios”. Las braguitas desechables te vendrán muy bien para no manchar las tuyas, ya que no vas a tener demasiado tiempo para andar lavando bragas cada dos por tres.
Compresas: las compresas tocológicas, hechas en un 90% con algodón, facilitan la transpiración y, por tanto, la cura de la inflamación o la herida que se haya producido en el parto.
Sujetadores de lactancia: si tienes decidido que vas a darle el pecho a tu bebé, lo mejor es usar sujetadores de lactancia, ya que tienen un sistema de apertura en las copas que te facilitan la preparación de cada toma. Como en el embarazo vas a tener que usar sujetadores más grandes y cómodos que los tuyos habituales, te compensa comprar y ponerte los sujetadores de lactancia ya en esa etapa.
Discos de lactancia: este tipo de discos absorbentes evitarán las manchas o la humedad producidas en la ropa a causa de las pérdidas de leche entre toma y toma, o cuando un simple llanto de bebé estimule la producción de leche que no va a ser extraída de inmediato. Además, los discos protegerán a tus pezones de la humedad que quedaría en la ropa si no los usaras. Los puedes comprar desechables o lavables.
Extractor de leche manual o eléctrico: aparte de estimular la producción de leche, usar extractor de leche durante la lactancia, te ayudará a evitar mastitis, esas inflamaciones en los pechos que sufren muchas madres. Además, este aparato puede ser útil también durante el destete.
Cosas que necesitará tu bebé
Ahora empieza la lista más larga. Mira todo lo que puede necesitar tu bebé en su primer año de vida.
Baño e higiene
Pañales desechables o de tela: normalmente, un bebé recién nacido necesita una media de siete pañales al día, lo que supone un total de 200 pañales al mes. Así que tendrás que hacer buen acopio de ellos. Optar por pañales desechables o pañales de tela dependerá de tu tiempo, de tu economía y de la importancia que le des al ecologismo. El pañal desechable es más barato, de un solo uso y va a parar a la basura, mientras que el pañal de tela es más caro, reutilizable y hay que lavarlo. Tú decides.
Bañera bebé: una bañera para bebés es el sitio más seguro donde puedes darle un baño a tu peque, puesto que es de tamaño reducido y material blando pero firme, suele ser antideslizante y la puedes colocar donde mejor te convenga.
Reductor bañera: aunque la bañera de tu bebé sea pequeña, un reductor de bañera hará que se sienta más seguro y se mueva menos cuando lo bañes.
Termómetro para el agua.¿Sabes cuál debe ser la temperatura del agua para el baño del bebé?. Lo ideal es que el agua esté entre los 35º y los 37º, y la forma más exacta de comprobarlo es con un termómetro para el agua.
Gel y champú para bebé: no te harán falta las primeras semanas, en las que bastará con que laves a tu recién nacido con agua. Pero cuando empieces a usar el gel y el champú, asegúrate de que estén indicados para la piel de los bebés.
Toalla: es muy importante que seques por completo la piel de tu bebé después de cada baño. Para ello, en vez de una toalla simple, te vendrá muy bien una capa de baño de bebé con capucha, ya que impedirá que cubrirá al peque completamente e impedirá que se enfríe después del baño.
Cepillo y peine para bebés: cepillar o peinar la cabecita de los bebés, además de ser agradable para ellos, estimula el crecimiento de su pelo.
Toallitas húmedas: de las cosas que necesitas para un recién nacido, las toallitas húmedas se podrían calificar de “imprescindibles”, sobre todo cuando sales de casa. En principio, son para limpiar el culito del bebé cuando lo cambias, pero acabas usándolas como “limpiatodo”. 😅
Gasas esterilizadas: es conveniente que las uses para limpiar los ojitos de tu recién nacido empanadas en suero o en agua templada.
Cortauñas: aunque hasta las tres o cuatro semanas después de nacer, no debes cortarle las uñas al bebé – las del recién nacido están muy adheridas a la piel-, cuando lo hagas, necesitarás un cortauñas o unas tijeras adecuadas para sus pequeños deditos.
Muselinas: a estos fulares de gasa para bebés, hechos de algodón o bambú, les vas a sacar muchísimo partido, ya que les puedes dar múltiples usos: arrullo, mantita de verano, babero, sabanita o mosquitera para el carro, toalla, parasol para la ventana del coche, reposacuellos, etc. Además, como hay muselinas con diseños muy bonitos, cuando tu peque deje de usarlas, las puedes aprovechar tú como pañuelo.
De paseo
Capazo/cochecito: hasta los seis meses de edad aproximadamente, los bebés tienen que ir en un capazo o cochecito para pasear, puesto que antes no suelen conseguir mantener la cabeza firme ni sentarse.
Bolso para silla paseo y cambiador: salir a pasear con tu bebé implica tener en cuenta muchas necesidades que pueden surgir: que te pille la hora de comer, que se manche comiendo, que se haga caca, que empiece a hacer frío…Por tanto, deberás llevar unas cuantas cosas que puedas necesitar, como biberones, pañales, toallitas, etc. En un bolso para silla de paseo, todo esto va ordenado para encontrar cada cosa con rapidez. Por otro lado, el cambiador también te puede hacer falta cuando sales de casa, así que ¡no te olvides de meter en el bolso un cambiador de bebé portátil!
Funda para capazo: aparte de proteger del frío y el viento, la funda para capazo puede hacer de escudo ante cualquier objeto que caiga accidentalmente sobre la cuna.
Manta para capazo/cochecito: siempre te vendrá bien llevar una mantita en el cochecito por si refresca, especialmente en los meses de primavera y de otoño, donde las temperaturas varían más a lo largo del día.
Silla paseo: la necesitarás cuando veas que tu bebé tenga unos seis meses aproximadamente y sea capaz de mantener erguido su cuello, así como sentarse. Si compras un modelo duo, que incluye capazo y silla, solo tendrás que cambiar una cosa por otra en el chasis.
Burbuja de lluvia: suena a algo mágico, pero simplemente es un plástico que se acopla a la silla para proteger al bebé del agua cuando llueve.
Mochila ergonómica portabebé o fular: el porteo de bebés tiene múltiples beneficios, pero, si te decides a llevar a tu hijo/a en un porteador, procura hacerlo en una mochila ergonómica que se adapten a su crecimiento para evitar la displasia de cadera o, si no, en un fular colocado de la forma adecuada.
Silla de coche con contramarcha: hasta que tu bebé pese entre 10 y 13 kg, tendrá que viajar en una silla de coche del grupo 0/0+, que permite la contramarcha. Este es un detalle crucial, porque, en caso de accidente, reduce cinco veces la probabilidad de que el bebé sufra lesiones graves, al minimizar los movimientos de la cabeza en relación al frágil cuello del niño.
Reductor de silla contra marcha: como complemento de lo anterior, el reductor de silla de coche, permitirá que la puedas usar la silla a contramarcha con tu recién narciso.
A dormir
Moisés: el capazo de mimbre o palma de toda la vida tiene la ventaja de que lo puedes transportar a cualquier parte. En él, tu recién nacido se sentirá resguardado y confortable hasta los cuatro meses de esas aproximadamente.
Cuna tradicional o convertible: piensa muy bien qué cuna te conviene antes de comprarla. Hoy en día, la tendencia por la que apostamos las marcas especializadas como Cool-Dreams es la cuna convertible o cuna evolutiva, ya que, al convertirse en cama, alargas su vida útil hasta los cuatro o cinco años. Incluso, hay algún modelo que evoluciona hasta los diez años, como la cuna convertible Ovetto.
Colchón de bebé que disipe el CO2: la transpirabilidad de un colchón de cuna es fundamental para reducir el riesgo de asfixia y de muerte súbita. Por eso, te aconsejamos que optes por un colchón que disipe el CO2 y deje fluir el aire.
2 juegos de sábanas: lo mínimo son dos juegos para poder tener un recambio siempre limpio si ensucia el que tienes puesto. Como recomendación, escoge tejidos transpirables e hipoalergénicos, como el algodón pima.
2 protectores de colchón impermeables: una cosa es que los escapes de tu bebé ensucien las sábanas, que tienen fácil lavado, y otra que calen al colchón. Por eso, los protectores de colchón impermeables te ahorrarán disgustos. Al igual que con las sábanas, fíjate en las propiedades del tejido.
Chichonera o protector cuna: los barrotes de la cuna hacen de barrera anticaídas para el bebé. Pero, al mismo tiempo, las manitas o la cabecita del peque pueden quedar atrapadas en los huecos si le da por asomarse o se desplaza a los bordes mientras duerme. Este riesgo se elimina con una chichonera o protector de cuna, aunque lo ideal es que sea transpirable.
Cambiador: a la hora de cambiar a tu bebé, necesitas una base de apoyo cómoda para él/ella y que tú puedas colocar a la altura adecuada para ti.
Cuna de viaje: este tipo de cuna puede ser muy útil si viajas con frecuencia y lo haces en coche. Si no, como alternativa más ligera y ocasional, puedes optar por un cojín nido, donde tu bebé puede dormir recogido confortable.
Lamparita: la luz tenue de la lamparita creará un ambiente relajante para tu bebé poco antes de dormir. Además, siempre será mejor encender la lamparita que la luz del techo si te tienes que levantar durante la noche.
Chupete: lo recomendable es que sea de silicona, ya que este material no se contamina con olores ni se deforma con el uso.
A comer
Esterilizador eléctrico/para microondas: para eliminar completamente los gérmenes que pueda haber en los biberones, después de lavarlos, hay que esterilizarlos. Esto lo puedes hacer con un esterilizador eléctrico o con uno para microondas.
Baberos: durante los seis primeros meses, los bebés ensucian muchos baberos. Necesitarás unos ocho al día.
Bolsas/recipientes para almacenar leche materna: la forma más adecuada de guardar la leche es en estas bolsas que están esterilizadas y tienen cierre hermético. Suelen incorporar una etiqueta para apuntar la fecha de almacenaje en la nevera o en el congelador.
Trona: este tipo de silla adaptada para bebés les permite adoptar una postura y una sujeción correctas para alimentarse. Existen modelos de trona convertible, cuya altura se ajusta a la edad de tu peque.
A jugar
Hamaca: es un buen recurso de entretenimiento para el recién nacido, ya que se puede mecer en ella y distraerse con los colgadores que suele incorporar. Algunas, incluso, incluyen música. Pero ¡ojo!, no debes usar la hamaca para que el bebé duerma en ella, porque, al dormirse, la cabeza le quedaría inclinada hacia delante y eso le podría provocar la asfixia.
Manta de actividades: no es un entorno de juego seguro, sino que sus diferentes texturas, colores y sonidos estimulan el desarrollo cognitivo del bebé.
Juguetes de aprendizaje: los hay de muchos tipos y lo que tienen en común es que estimulan el aprendizaje de los más pequeños, bien sea por su diversidad de formas, colores y texturas, o bien por las posibilidades de interacción y juego que ofrecen a los niños, dependiendo de su edad. Algunos ejemplos son los rompecabezas, la pelota Montessori, la Tabla de equilibrio Montessori, los bloques de construcción o los bloques sensoriales.
Seguridad
Parasol en la ventana de coche: como hemos comentado antes, puedes usar una muselina para tapar la ventanilla del coche y proteger a tu bebé del sol, pero un parasol tiene la ventaja de poderlo dejar fijo en el cristal.
Tapa enchufes: habrás oído alguna vez la tendencia que tienen los niños pequeños a meter los dedos en los agujeros de los enchufes, con el riesgo de electrocución que ello implica. Esto no te debe preocupar mucho hasta que tu bebé empiece a gatear, pero no está de más que vayas cubriendo los enchufes con las piezas protectoras de plástico que venden para tal fin.
Espejo retrovisor: aunque todos los coches tienen espejo retrovisor para visualizar la parte trasera, este no te servirá para ver a tu bebé cuando viaje en su sillita a contramarcha. Con un espejo retrovisor colocado en el asiento trasero, verás a tu peque perfectamente y sabrás si va dormido o no.
Cerraduras de seguridad para niños: como en el caso de los enchufes, cuando los bebés empiezan a gatear, su afán por explorar todos los rincones de la casa, les lleva muchas veces a abrir cajones o armarios y a coger cosas peligrosas para ellos (tijeras, productos de limpieza, etc). Si no quieres sustos, no te quedará otra que colocar cerraduras de seguridad para niños en esos lugares “prohibidos”.
Luz nocturna: el miedo a la oscuridad es muy habitual en los niños y afecta a su sueño. Un piloto o una luz quitamiedos tranquilizará a tu peque por las noches sin alterar su producción de melatonina para conciliar el sueño.
Protector de esquinas: los hay muy simples y transparentes, pero, si prefieres un toque divertido, puedes optar por protectores de esquinas con formas de animales. No solo evitarán que tu hijo/a se dañe seriamente si se golpea contra la esquina de un mueble o estante bajo, sino que vendrán bien para proteger a toda la familia de esos dichosos “picos” que se clavan donde más duele.
¿Cómo te has quedado después de leer esta lista de cosas necesarias para un recién nacido? 😅
Como ya hemos comentado al principio, es solo una sugerencia y puede que tú, particularmente, no necesites algunas de estas cosas o, al contrario, tengas que añadir alguna más.
Por último, y para tu tranquilidad , ten en cuenta que no todo lo vas a usar desde el principio, así que puedes ir distribuyendo el gasto a lo largo del tiempo.