Autor: Nieves

  • El comportamiento de los perros con embarazadas

    El comportamiento de los perros con embarazadas

    Si, en un anterior artículo, te hablamos de la relación entre perros y recién nacidos, esta vez queremos adelantarnos a la llegada del bebé y ver cómo es el embarazo con perros en casa.

    Y es que el comportamiento de los perros con sus dueñas embarazadas suele cambiar desde el primer mes de la gestación, aunque variará en función de la personalidad del can, de cómo esté educado y de la relación que tenga con su dueña en particular.

    ¿Pueden los perros detectar el embarazo?

    Habrás leído alguna vez noticias sobre estudios científicos relacionados con la capacidad de los perros para detectar ciertas anomalías, enfermedades y cambios en el estado de ánimo de sus dueños.

    Pues bien, aunque no hay evidencia científica al respecto, se ha observado que, cuando una mujer se queda embarazada, su perro nota enseguida tanto los cambios físicos y anímicos como las alteraciones en el entorno (rutinas, costumbres, cambios en la casa, etc).

    Por tanto, se puede decir que, de alguna manera, tu perro sí detecta que estás embarazada.

    Cómo cambia el comportamiento de los perros con su dueña embarazada

    Olfatea su vientre

    Perro olfatea vientre de embarazada

    Uno de los gestos característicos que suelen tener los perros con las embarazadas es olfatear su vientre. Su agudo sentido del olfato les permite detectar los desajustes en los niveles hormonales de su dueña a través del olor de algunas sustancias corporales, como el sudor o la orina.

    Cambia su actitud

    Perro con embarazada en casa cambia actitud

    Otro cambio que quizás observes en tu perro si te quedas embarazada es un cambio en su estado de ánimo o en su actitud. ¿Solía ser un perro alegre y enérgico? Pues no te extrañes si empiezas a verlo tristón; ¿Le gustaba mucho comer? Tal vez lo deje de hacer temporalmente. 

    También es muy posible que, durante el embarazo, tengas a tu perro más pegado a ti de lo habitual y se muestra más cariñoso, o, justo al contrario, te evita. Puede reaccionar de cualquiera de las dos formas ante el cambio de olor de tu piel.

    Orina donde no debe

    perros con embarazada en casa orina donde no debe

    Por otra parte, los perros pueden desorientarse cuando detectan el cambio de aroma en su dueña embarazada.

    Esta desorientación les lleva a veces a orinar en lugares inapropiados, como el salón o un dormitorio.

    Mordisquea las cosas del futuro bebé

    Perro mordisqueda cosas de futuro bebé

    A algunos perros les da por mordisquear cosas destinadas al futuro bebé si las encuentran a su alcance.

    El embarazo con perros en casa: qué debes tener en cuenta

    Cómo ya hemos comentado al principio, no todos los perros reaccionan igual ante el embarazo de su dueña, por lo que es difícil saber qué sucederá con el tuyo.

    Sin embargo, puedes ayudar a tu peludo a adaptarse a la nueva situación siguiendo estos consejos:

    Refuerza su entrenamiento

    En realidad, esto deberías hacerlo desde el momento en que estés pensando en quedarte embarazada. El objetivo es que tu perro recuerde normas esenciales, como no hacer sus necesidades dentro de casa, no coger objetos que no sean suyos, sentarse cuando se lo ordenas o no ladrar si llega alguien a casa.

    Preséntale al futuro bebé

    Es una forma de que vaya familiarizándose con el nuevo miembro de la familia antes de que nazca. Puedes acercar tu barriga a su hocico y a sus orejas y dejarle que huela y escuche. Aunque te parezca mentira,  será capaz de escuchar los latidos de tu bebé en tu vientre.

    También enseñarle algunas cosas que hayas comprado para tu bebé, como ropita o juguetes.

    Atiende sus cambios de ánimo

    Si ves que se pone triste, dale más mimos o anímale con juegos.

    ¿Por qué no probar a que duerma junto a ti en una cama elevada para perros? 😃 Así, si quieres hacer colecho cuando nazca tu bebé, tu perro podrá conservar su espacio al otro lado de la cama y seguirá sintiéndose parte de la familia. [/col]

    Desparasítalo una vez al mes

    Es la frecuencia de desparasitación que se recomienda durante el embarazo frente a la habitual, que se ciñe a una vez cada tres meses.

    Aunque nuestro organismo está preparado para defenderse de muchos parásitos, es bueno extremar precauciones si estás embarazada.

    Familia de cinco…¡más uno!

    Para que veas un caso real, te recomendamos que mires con atención este vídeo de una pareja de “embarazados” con dos perros y un gato.

    El vídeo refleja la actitud de las mascotas los días previos al parto y también durante la llegada de la bebé. Fíjate en que no muestran apenas extrañeza, ya que los dueños se han ocupado de familiarizarlos con la pequeña desde que estaba en la barriga de mamá. Incluso parece que los perros reconocen el olor de su “hermanita”. ¡Qué ternura! 🐶🐶😍

     

    Como ves, un embarazo no implica solo cambios para la mujer, sino también para los que están a su alrededor, incluido su perro. 

    Visto de forma positiva, si se dan apoyo mutuo, pueden formar un buen equipo perros con embarazadas, ya que ambos están dotados de una gran sensibilidad. 😌

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  • Cosas que necesitas para un recién nacido y para ti

    Cosas que necesitas para un recién nacido y para ti

    ¿Has hecho ya los preparativos para la llegada de tu bebé? 

    Cuando empiezas a prepararlo todo y no tienes experiencia previa, te abruma un poco ver la cantidad de cosas que necesitas para un recién nacido. 

    ¿ Pero es todo imprescindible? Seguramente, no. Lo que te va a hacer falta dependerá de tu caso particular: si tu parto se desarrolla con normalidad, si vas a dar o no el pecho a tu bebé, si vas a tener que estar muchas horas al día fuera de casa, si a tu bebé le cuesta conciliar el sueño o duerme como un lirón, etc.

    A modo de sugerencia, hemos preparado una lista de cosas que puede necesitar tu bebé, junto a otras que te pueden venir muy bien a ti en el embarazo y en el posparto o cuarentena. ¡Toma nota!

    Cosas que necesitarás tú

    Durante el embarazo

    Ropa premamá y cosas que necesitas

    Los preparativos para la llegada de tu bebé empiezan en el embarazo. Son muchos los cambios que experimenta tu cuerpo y, para adaptarte a ellos, necesitarás tres cosas principalmente:

    • Ropa de maternidad: a partir del primer trimestre, cuando la barriga se empieza a notar más y las caderas se hayan ensanchado, es recomendable que uses prendas más holgadas, puesto que las tuyas de siempre te apretarán. Esto no quiere decir que tengas que renunciar a unos vaqueros o unos leggins, puesto que puedes encontrar en el mercado modelos premamá que no te oprimen el abdomen, así como vestidos largos, sueltos y con el corte por debajo del pecho con los que irás cómoda y, a la vez, lucirás preciosa.
    • Braguitas premamá: este tipo de braguitas de talle alto están diseñadas para adaptarse al crecimiento natural del abdomen sin comprimirlo, gracias a un algodón elástico muy suave. Aunque, al principio, te pueda resultar raro llevar unas bragas tan grandes, enseguida comprobarás lo que te reconforta tener la barriga y las lumbares recogidas durante el embarazo. Las hay lisas de estilo clásico, pero también con colores y estampados divertidos.
    • Crema antiestrías: al aumentar tu cuerpo de volumen- sobre todo, en el vientre, la cadera y los senos- tu piel necesita ganar elasticidad, por lo que es muy recomendable que te apliques a diario una crema específica que evite la aparición de estrías. 

    Parto y posparto

    Extractor leche materna y cosas que necesitas para tu bebé

    Cuando ya das a luz, te enfrentas a situaciones nuevas, no solo por la crianza y el cuidado de tu bebé, sino también por tu propia recuperación durante el puerperio o cuarentena. Estas son las cosas que consideramos imprescindibles durante esta etapa:

    • Braguitas desechables: las primeras cuatro o seis semanas después de dar a luz, lo normal es que expulses cierta cantidad de fluidos, como restos de sangre o moco cervical. A estos fluidos se les llama “loquios”. Las braguitas desechables te vendrán muy bien para no manchar las tuyas, ya que no vas a tener demasiado tiempo para andar lavando bragas cada dos por tres.
    • Compresas: las compresas tocológicas, hechas en un 90% con algodón, facilitan la transpiración y, por tanto, la cura de la inflamación o la herida que se haya producido en el parto.
    • Sujetadores de lactancia: si tienes decidido que vas a darle el pecho a tu bebé, lo mejor es usar sujetadores de lactancia, ya que tienen un sistema de apertura en las copas que te facilitan la preparación de cada toma. Como en el embarazo vas a tener que usar sujetadores más grandes y cómodos que los tuyos habituales, te compensa comprar y ponerte los sujetadores de lactancia ya en esa etapa.
    • Discos de lactancia: este tipo de discos absorbentes evitarán las manchas o la humedad producidas en la ropa a causa de las pérdidas de leche entre toma y toma, o cuando un simple llanto de bebé estimule la producción de leche que no va a ser extraída de inmediato. Además, los discos protegerán a tus pezones de la humedad que quedaría en la ropa si no los usaras. Los puedes comprar desechables o lavables.
    • Extractor de leche manual o eléctrico: aparte de estimular la producción de leche, usar extractor de leche durante la lactancia, te ayudará a evitar mastitis, esas inflamaciones en los pechos que sufren muchas madres. Además, este aparato puede ser útil también durante el destete. 

    Cosas que necesitará tu bebé

    Ahora empieza la lista más larga. Mira todo lo que puede necesitar tu bebé en su primer año de vida.

    Baño e higiene

    El baño del bebé y lo que necesitas

    • Pañales desechables o de tela: normalmente, un bebé recién nacido necesita una media de siete pañales al día, lo que supone un total de 200 pañales al mes. Así que tendrás que hacer buen acopio de ellos. Optar por pañales desechables o pañales de tela dependerá de tu tiempo, de tu economía y de la importancia que le des al ecologismo. El pañal desechable es más barato, de un solo uso y va a parar a la basura, mientras que el pañal de tela es más caro, reutilizable y hay que lavarlo. Tú decides.
    • Bañera bebé: una bañera para bebés es el sitio más seguro donde puedes darle un baño a tu peque, puesto que es de tamaño reducido y material blando pero firme, suele ser antideslizante y la puedes colocar donde mejor te convenga.
    • Reductor bañera: aunque la bañera de tu bebé sea pequeña, un reductor de bañera hará que se sienta más seguro y se mueva menos cuando lo bañes.
    • Termómetro para el agua.¿Sabes cuál debe ser la temperatura del agua para el baño del bebé?. Lo ideal es que el agua esté entre los 35º y los 37º, y la forma más exacta de comprobarlo es con un termómetro para el agua. 
    • Gel y champú para bebé: no te harán falta las primeras semanas, en las que bastará con que laves a tu recién nacido con agua. Pero cuando empieces a usar el gel y el champú, asegúrate de que estén indicados para la piel de los bebés.
    • Toalla: es muy importante que seques por completo la piel de tu bebé después de cada baño. Para ello, en vez de una toalla simple, te vendrá muy bien una capa de baño de bebé con capucha, ya que impedirá que cubrirá al peque completamente e impedirá que se enfríe después del baño.
    • Cepillo y peine para bebés: cepillar o peinar la cabecita de los bebés, además de ser agradable para ellos, estimula el crecimiento de su pelo. 
    • Toallitas húmedas: de las cosas que necesitas para un recién nacido, las toallitas húmedas se podrían calificar de “imprescindibles”, sobre todo cuando sales de casa. En principio, son para limpiar el culito del bebé cuando lo cambias, pero acabas usándolas como “limpiatodo”. 😅
    • Gasas esterilizadas: es conveniente que las uses para limpiar los ojitos de tu recién nacido empanadas en suero o en agua templada.
    • Cortauñas: aunque hasta las tres o cuatro semanas después de nacer, no debes cortarle las uñas al bebé – las del recién nacido están muy adheridas a la piel-, cuando lo hagas, necesitarás un cortauñas o unas tijeras adecuadas para sus pequeños deditos.
    • Muselinas: a estos fulares de gasa para bebés, hechos de algodón o bambú, les vas a sacar muchísimo partido, ya que les puedes dar múltiples usos: arrullo, mantita de verano, babero, sabanita o mosquitera para el carro, toalla, parasol para la ventana del coche, reposacuellos, etc. Además, como hay muselinas con diseños muy bonitos, cuando tu peque deje de usarlas, las puedes aprovechar tú como pañuelo.

    De paseo

    Cosas que necesitas para un recién nacido en el paseo

    • Capazo/cochecito: hasta los seis meses de edad aproximadamente, los bebés tienen que ir en un capazo o cochecito para pasear, puesto que antes no suelen conseguir mantener la cabeza firme ni sentarse.
    • Bolso para silla paseo y cambiador: salir a pasear con tu bebé implica tener en cuenta muchas necesidades que pueden surgir: que te pille la hora de comer, que se manche comiendo, que se haga caca, que empiece a hacer frío…Por tanto, deberás llevar unas cuantas cosas que puedas necesitar, como biberones, pañales, toallitas, etc. En un bolso para silla de paseo, todo esto va ordenado para encontrar cada cosa con rapidez. Por otro lado, el cambiador también te puede hacer falta cuando sales de casa, así que ¡no te olvides de meter en el bolso un cambiador de bebé portátil!
    • Funda para capazo: aparte de proteger del frío y el viento, la funda para capazo puede hacer de escudo ante cualquier objeto que caiga accidentalmente sobre la cuna.
    • Manta para capazo/cochecito: siempre te vendrá bien llevar una mantita en el cochecito por si refresca, especialmente en los meses de primavera y de otoño, donde las temperaturas varían más a lo largo del día.
    • Silla paseo: la necesitarás cuando veas que tu bebé tenga unos seis meses aproximadamente y sea capaz de mantener erguido su cuello, así como sentarse. Si compras un modelo duo, que incluye capazo y silla, solo tendrás que cambiar una cosa por otra en el chasis.
    • Burbuja de lluvia: suena a algo mágico, pero simplemente es un plástico que se acopla a la silla para proteger al bebé del agua cuando llueve.
    • Mochila ergonómica portabebé o fular: el porteo de bebés tiene múltiples beneficios, pero, si te decides a llevar a tu hijo/a en un porteador, procura hacerlo en una mochila ergonómica que se adapten a su crecimiento para evitar la displasia de cadera o, si no, en un fular colocado de la forma adecuada.
    • Silla de coche con contramarcha: hasta que tu bebé pese entre 10 y 13 kg, tendrá que viajar en una silla de coche del grupo 0/0+, que permite la contramarcha. Este es un detalle crucial, porque, en caso de accidente, reduce cinco veces la probabilidad de que el bebé sufra lesiones graves, al minimizar los movimientos de la cabeza en relación al frágil cuello del niño.
    • Reductor de silla contra marcha: como complemento de lo anterior, el reductor de silla de coche, permitirá que la puedas usar la silla a contramarcha con tu recién narciso.

    A dormir

    Cosas que necesita un recién nacido para dormir

    • Moisés: el capazo de mimbre o palma de toda la vida tiene la ventaja de que lo puedes transportar a cualquier parte. En él, tu recién nacido se sentirá resguardado y confortable hasta los cuatro meses de esas aproximadamente.
    • Cuna tradicional o convertible: piensa muy bien qué cuna te conviene antes de comprarla. Hoy en día, la tendencia por la que apostamos las marcas especializadas como Cool-Dreams es la cuna convertible o cuna evolutiva, ya que, al convertirse en cama, alargas su vida útil hasta los cuatro o cinco años. Incluso, hay algún modelo que evoluciona hasta los diez años, como la cuna convertible Ovetto.
    • Colchón de bebé que disipe el CO2: la transpirabilidad de un colchón de cuna es fundamental para reducir el riesgo de asfixia y de muerte súbita. Por eso, te aconsejamos que optes por un colchón que disipe el CO2 y deje fluir el aire.
    • 2 juegos de sábanas: lo mínimo son dos juegos para poder tener un recambio siempre limpio si ensucia el que tienes puesto. Como recomendación, escoge tejidos transpirables e hipoalergénicos, como el algodón pima. 
    • 2 protectores de colchón impermeables: una cosa es que los escapes de tu bebé ensucien las sábanas, que tienen fácil lavado, y otra que calen al colchón. Por eso, los protectores de colchón impermeables te ahorrarán disgustos. Al igual que con las sábanas, fíjate en las propiedades del tejido.
    • Chichonera o protector cuna: los barrotes de la cuna hacen de barrera anticaídas para el bebé. Pero, al mismo tiempo, las manitas o la cabecita del peque pueden quedar atrapadas en los huecos si le da por asomarse o se desplaza a los bordes mientras duerme. Este riesgo se elimina con una chichonera o protector de cuna, aunque lo ideal es que sea transpirable.
    • Cambiador: a la hora de cambiar a tu bebé, necesitas una base de apoyo cómoda para él/ella y que tú puedas colocar a la altura adecuada para ti. 
    • Cuna de viaje: este tipo de cuna puede ser muy útil si viajas con frecuencia y lo haces en coche. Si no, como alternativa más ligera y ocasional, puedes optar por un cojín nido, donde tu bebé puede dormir recogido confortable.
    • Lamparita: la luz tenue de la lamparita creará un ambiente relajante para tu bebé poco antes de dormir. Además, siempre será mejor encender la lamparita que la luz del techo si te tienes que levantar durante la noche.
    • Chupete: lo recomendable es que sea de silicona, ya que este material no se contamina con olores ni se deforma con el uso.

    A comer

    Cosas que necesita un recién nacido para comer

    • Esterilizador eléctrico/para microondas: para eliminar completamente los gérmenes que pueda haber en los biberones, después de lavarlos, hay que esterilizarlos. Esto lo puedes hacer con un esterilizador eléctrico o con uno para microondas.
    • Baberos: durante los seis primeros meses, los bebés ensucian muchos baberos. Necesitarás unos ocho al día.
    • Bolsas/recipientes para almacenar leche materna: la forma más adecuada de guardar la leche es en estas bolsas que están esterilizadas y tienen cierre hermético. Suelen incorporar una etiqueta para apuntar la fecha de almacenaje en la nevera o en el congelador.
    • Trona: este tipo de silla adaptada para bebés les permite adoptar una postura y una sujeción correctas para alimentarse. Existen modelos de trona convertible, cuya altura se ajusta a la edad de tu peque.

    A jugar

    Cosas que necesita un recién nacido para jugar

    • Hamaca: es un buen recurso de entretenimiento para el recién nacido, ya que se puede mecer en ella y distraerse con los colgadores que suele incorporar. Algunas, incluso, incluyen música. Pero ¡ojo!, no debes usar la hamaca para que el bebé duerma en ella, porque, al dormirse, la cabeza le quedaría inclinada hacia delante y eso le podría provocar la asfixia.
    • Manta de actividades: no es un entorno de juego seguro, sino que sus diferentes texturas, colores y sonidos estimulan el desarrollo cognitivo del bebé.
    • Juguetes de aprendizaje: los hay de muchos tipos y lo que tienen en común es que estimulan el aprendizaje de los más pequeños, bien sea por su diversidad de formas, colores y texturas, o bien por las posibilidades de interacción y juego que ofrecen a los niños, dependiendo de su edad. Algunos ejemplos son los rompecabezas, la pelota Montessori, la Tabla de equilibrio Montessori, los bloques de construcción o los bloques sensoriales.

    Seguridad

    Protectores enchufes para niños y cosas que necesitar para la seguridad del bebé

    • Parasol en la ventana de coche: como hemos comentado antes, puedes usar una muselina para tapar la ventanilla del coche y proteger a tu bebé del sol, pero un parasol tiene la ventaja de poderlo dejar fijo en el cristal.
    • Tapa enchufes: habrás oído alguna vez la tendencia que tienen los niños pequeños a meter los dedos en los agujeros de los enchufes, con el riesgo de electrocución que ello implica. Esto no te debe preocupar mucho hasta que tu bebé empiece a gatear, pero no está de más que vayas cubriendo los enchufes con las piezas protectoras de plástico que venden para tal fin.
    • Espejo retrovisor: aunque todos los coches tienen espejo retrovisor para visualizar la parte trasera, este no te servirá para ver a tu bebé cuando viaje en su sillita a contramarcha. Con un espejo retrovisor colocado en el asiento trasero, verás a tu peque perfectamente y sabrás si va dormido o no.
    • Cerraduras de seguridad para niños: como en el caso de los enchufes, cuando los bebés empiezan a gatear, su afán por explorar todos los rincones de la casa, les lleva muchas veces a abrir cajones o armarios y a coger cosas peligrosas para ellos (tijeras, productos de limpieza, etc). Si no quieres sustos, no te quedará otra que colocar cerraduras de seguridad para niños en esos lugares “prohibidos”. 
    • Luz nocturna: el miedo a la oscuridad es muy habitual en los niños y afecta a su sueño. Un piloto o una luz quitamiedos tranquilizará a tu peque por las noches sin alterar su producción de melatonina para conciliar el sueño.
    • Protector de esquinas: los hay muy simples y transparentes, pero, si prefieres un toque divertido, puedes optar por protectores de esquinas con formas de animales. No solo evitarán que tu hijo/a se dañe seriamente si se golpea contra la esquina de un mueble o estante bajo, sino que vendrán bien para proteger a toda la familia de esos dichosos “picos” que se clavan donde más duele.

    ¿Cómo te has quedado después de leer esta lista de cosas necesarias para un recién nacido? 😅

    Como ya hemos comentado al principio, es solo una sugerencia y puede que tú, particularmente, no necesites algunas de estas cosas o, al contrario, tengas que añadir alguna más.

    Por último, y para tu tranquilidad , ten en cuenta que no todo lo vas a usar desde el principio, así que puedes ir distribuyendo el gasto a lo largo del tiempo.

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  • ¿Cuándo dejar de dar el pecho y cómo hacerlo?

    ¿Cuándo dejar de dar el pecho y cómo hacerlo?

    Por los múltiples beneficios de la lactancia materna, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda amamantar al bebé un mínimo de seis meses y, a ser posible, seguir hasta los dos años. Pero esta referencia no siempre es válida para decidir cuándo dejar de dar el pecho.

    Cada madre y su bebé tienen sus propias circunstancias. En muchos casos, dejar de dar el pecho representa para la mujer el final de un periodo muy íntimo y especial con su bebé.

    No hay un momento más adecuado para dejar de dar el pecho

    Después de seis meses alimentándose exclusivamente con leche materna, se recomienda que el bebé se vaya acostumbrando lentamente a los alimentos sólidos además del pecho. Pero aquí lo realmente importante son los sentimientos de la madre y del bebé.

    Algunos niños no tardan en perder interés por el pecho de la madre, mientras que otros siguen pidiendo teta hasta que alcanzan la edad de un año o incluso más. 

    Realmente, dar el pecho durante un largo periodo es bastante inusual, pero la Medicina apoya una lactancia materna duradera: los bebés que reciben leche materna durante más de seis meses son menos propensos a sufrir infecciones de oído o diabetes. Además, se ha demostrado que en las madres disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovarios, así como la osteoporosis.

    Destete respetuoso: el bebé decide cuándo dejar el pecho

    Destete respetuoso Cool Dreams blog

    La forma más sencilla y armoniosa de destete es que el bebé decida cuándo ha llegado el momento de hacerlo, sin importar si es después de meses o de años. 

    Lo ideal, por supuesto, es que el criterio del bebé se sincronice con el de la madre y que pierda el interés por la lactancia justo cuando ella tenía pensado dejar de dar el pecho. Pero muchos niños se adelantan a esta decisión.

    Y es que, cuando llega a un cierto nivel de desarrollo, el bebé, de repente, encuentra todo lo demás más interesante que la lactancia materna y, a partir de este momento, empieza a querer comida variada. En ese caso, debes aceptar la decisión de tu peque y no seguir presionándole para que siga tomando el pecho. Tendrás, entonces, que pasar al biberón y, más tarde, a los potitos.

    No obstante, si ese rechazo de tu bebé a ser amamantado se produce cerca del final del cuarto mes de vida, consulta con tu médico o comadrona lo antes posible para averiguar por qué y cómo puedes motivar al bebé para que continúe con esa alimentación. Por lo general, suele tratarse de una actitud pasajera.

    Destete lento: desacostumbrarse del pecho poco a poco

    Si tu bebé no rechaza la leche materna antes de los seis meses, serás tú quien decida cuándo dejar de dar el pecho.

    Lo mejor es que, una vez consideres que ha llegado el momento, lleves a cabo un destete lento, es decir, de forma progresiva.

    Debes dejar al menos una semana entre cada etapa. Durante este tiempo, no sólo tu bebé sino también tu pecho se acostumbrarán a la nueva situación y tu producción de leche se reducirá debido a la menor demanda.

    Primero, reemplaza una comida con biberón o, si la edad de su hijo lo permite, con una papilla infantil. Luego completa la comida con leche materna. El bebé puede tardar algunas semanas en beber menos leche.

    Es recomendable que mantengas la lactancia materna en las mañanas y noches durante el mayor tiempo posible,  ya que esta comida materna también es emocionalmente importante para tu bebé al final del día. 

    Poco a poco, tu cuerpo se adaptará a la supresión de tomas e irá produciendo menos leche.

    Destete rápido: inevitable a veces

    Destete rápido Cool Dreams blog

    El destete rápido puede ser necesario por varias razones: enfermedades, otros sucesos imprevistos o si la madre no quiere dar el pecho desde el principio. 

    No es muy sencillo un destete brusco, por lo que siempre se recomienda la ayuda profesional. Bajo determinadas circunstancias, la mastitis y la obstrucción mamaria pueden llegar a ser muy dolorosas y problemáticas.

    Sin embargo, las compresas frías, los sostenes bien ajustados, palparte el pecho y los masajes suaves te ayudarán generalmente a controlar la producción de leche y a aliviar las molestias al cabo de unos pocos días. En caso de dolor intenso o fiebre, tendrás que ver a un médico inmediatamente.

    El destete rápido también significa un gran cambio para tu bebé, que tiene que lidiar con él física y mentalmente, al igual que tú. Durante este tiempo, deberás dedicarle más atención que en otros momentos, con la ayuda del padre o de otros familiares que te liberen de otras tareas. Así no romperás de golpe ese vínculo tan especial que implicaba la lactancia materna.

    ¿Qué ocurre con el excedente de leche cuando dejas de dar el pecho?

    Normalmente, tu cuerpo se encarga de absorber el excedente de leche cuando dejas de dar el pecho de forma progresiva. Sin embargo, para evitar mastitis, si se endurece un área debido a una obstrucción mamaria, puedes masajearla cuidadosamente con la mano mojada o untada de aceite. 

    Ahora bien, si el destete se ha producido repentinamente porque tu bebé así lo ha decidido, es mejor que uses un extractor de leche cuando sientas que tus pechos están llenos, pero sin vaciarlos del todo, para sentir alivio y también para que tu cuerpo se adapte más rápido.

    Por otro lado, hay quienes recurren a una mezcla de té de hierbas de salvia y menta de forma periódica cuando quieren reducir la producción de leche materna, pero, si vas a hacerlo, lo aconsejable es que consultes antes con tu médico o comadrona.

    Dejar de dar el pecho con pastillas

    En algunos casos, para dejar de dar el pecho, tu médico te puede prescribir unas pastillas para inhibir a la hormona prolactina, encargada de producir la leche materna. Sin embargo, no es un tratamiento milagroso – bloquea los receptores de prolactina, pero muchas veces se sigue produciendo leche– y, además, tiene efectos secundarios, como todo medicamento.

    Por tanto, si puedes decidir cuándo dejar de dar el pecho, lo ideal es que lo hagas progresivamente y siguiendo las recomendaciones que te hemos dado anteriormente.

    En caso de que sea tu bebé quien decida el destete, recuerda que debes respetar su decisión, seguir dándole todos tus mimos e ir reduciendo la producción de leche poco a poco.

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  • Ecografía a las 20 semanas: ¿por qué es tan importante?

    Ecografía a las 20 semanas: ¿por qué es tan importante?

    La ecografía a las 20 semanas de embarazo, llamada técnicamente “ecografía morfológica de las 20 semanas”, es la más esperada y, a la vez, la más temida por las mujeres embarazadas.

    Y es que, cuando la gestación llega al segundo trimestre, el bebé ya se encuentra en un estado de desarrollo bastante avanzado, lo que permite ver más claramente si hay alguna posible anomalía o malformación en el feto.

    Veamos en qué consiste esta prueba y qué se valora exactamente en ella.

    Cómo es el feto a las 20 semanas de embarazo

    Feto eco 20 semanas Cool Dreams blog

     

    Recordemos primero, que en la semana 20 del embarazo, la gestación ha llegado a su ecuador y el feto ya mide unos 20 centímetros y pesa casi un cuarto de kilo. Es cuando empiezan a notarse los movimientos del bebé en el vientre. Estas “pataditas” ayudan al pequeño a entrenar su musculatura, que se está desarrollando.

    La piel del feto en esta etapa, cubierta por una grasa protectora llamada “vérnix caseoso”, ya tiene todas sus capas, y las uñas y el pelo continúan su crecimiento. Ya se le pueden ver las cejitas y las pestañas.

    Además, el corazón, los riñones, el hígado, la columna, los genitales y el intestino están prácticamente formados y comienza su maduración final.

    Un dato interesante es que, en la semana 20 de embarazo, el feto alcanza el punto álgido de desarrollo neuronal: cada minuto produce nada más y nada menos que 100.000 neuronas nuevas. No obstante, estas neuronas están vacías. Poco a poco,  se irán llenando de contenido y conectándose entre sí para producir pensamientos. 

    En qué consiste la ecografía a las 20 semanas

    La ecografía morfológica de las 20 semanas es una prueba indolora, que no implica radiación ni exposición y en la que se valora toda la anatomía del feto.

    Esta prueba, que dura una media hora, se realiza poniendo una sonda de ultrasonidos sobre el abdomen de la madre o por vía endovaginal, para que esos ultrasonidos sean transformados en imágenes. Es el mismo procedimiento que se utiliza normalmente en la ecografía de las 12 semanas y en la ecografía de las 8 semanas. 

    La particularidad de la eco de las 20 semanas es que no solo se toman las medidas del feto, sino que se examina órgano por órgano, con el objetivo de diagnosticar posibles anomalías y/o malformaciones, en cuyo caso se ampliará el estudio con pruebas más exhaustivas, como una amiocentesis o una resonancia magnética.

    Entre las anomalías que se pueden detectar gracias a la ecografía morfológica, figuran la espina bífida y la hidrocefalia. También es posible calcular el riesgo de preeclampsia (hipertensión del embarazo), de parto prematuro y de pérdida gestacional.

    Qué se evalúa exactamente en la ecografía morfológica

    Como hemos explicado, la ecografía morfológica es muy minuciosa, ya que analiza muchas variantes del estado de desarrollo del feto. En este sentido, se distinguen varios tipos de evaluaciones:

    Feto eco 20 semanas Cool Dreams blog

    Evaluación anatómica

    Se centra en las distintas partes del cuerpo del feto. En la parte alta, se examina el cráneo y el cerebro del feto. También se explora toda la cara, incluyendo ojos, nariz, labios y perfil.

    Del diafragma, se estudian el corazón y los pulmones, mientras que, a nivel abdominal, se miran el estómago, los riñones, la vejiga, el hígado y el intestino.

    Por último, se valoran también la columna vertebral, la pared abdominal y las extremidades.

    Líquido amniótico en eco 20 semanas CoolDreams blog

    Evaluación del líquido amniótico

    Tanto si se observa un aumento del líquido amniótico  como una disminución del mismo, es posible que haya alguna anomalía fetal, ya que este líquido ayuda al feto a moverse en el útero y le permite desarrollarse de forma apropiada.

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    Doppler de arterias uterinas

    Midiendo el flujo que pasa a través de las arterias uterinas mediante ecografía Doppler, se puede interpretar cómo está funcionando la placenta y valorar el riesgo de algunas complicaciones del embarazo, como la ya mencionada preeclampsia o el retraso de crecimiento intrauterino (crecimiento del bebé).

    Asimismo, se observa mediante Doppler si la forma en que la placenta está implantada tapa parcial o totalmente el cuello del útero, lo que puede condicionar que el parto sea natural o por cesárea.

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    Evaluación del cuello uterino

    La longitud del cuello uterino o cérvix de la madre  ayuda a predecir un posible parto prematuro. Se entiende que mientras más corto sea el cuello del útero, mayor riesgo habrá de que se adelante el parto, aunque no hay un consenso científico sobre ello.

    Esta medida se realiza con más precisión mediante una ecografía endovaginal, pero también hay quien opta por la ecografía abdominal.

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    Evaluación del crecimiento fetal

    Durante la ecografía morfológica, se realizan mediciones de los distintos segmentos corporales del feto y se comparan con unas tablas estandarizadas de crecimiento intrauterino para determinar si el feto está creciendo de forma proporcionada.

    En vista de todo lo que implica la ecografía a las 20 semanas de embarazo, es normal que, si están a punto de hacértela, sientas algo de temor. Pero piensa que, en muchos casos, un diagnóstico precoz permite decidir, por ejemplo, si es necesaria una mayor vigilancia médica de tu embarazo, el inicio de algún tratamiento o la programación de una cesárea que evite un parto traumático.

    Además, como en la semana 20 el feto está muy formado, se le saca mucho partido a las ecografías 3D y 4D, con las que vas a disfrutar contemplando en directo la carita y los movimientos de tu bebé. 😍

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  • Perros y recién nacidos: ¿pueden estar juntos?

    Perros y recién nacidos: ¿pueden estar juntos?

    Tu bebé ha nacido o está a punto de nacer, pero no sabes cómo va reaccionar tu perro cuando entre en casa el nuevo miembro de la familia . ¿Se llevan bien perros y recién nacidos?

    Es una cuestión que se plantean muchos padres cuando aún no han pasado por la experiencia de convivir con su perro y su bebé en la misma casa. “¿Se pondrá celoso cuando vea llegar al peque?” “¿Hay riesgo de que le haga daño por muy buen perro que sea?”. 

    ¡Tranquilidad! Si lees este artículo, verás que bebés y perros pueden llevarse estupendamente.

    Qué tal se llevan bebés y perros

    Para comenzar, recordemos que, en general, a los bebés les viene muy bien interactuar con animales, especialmente con los perros

    El contacto de un bebé con un perro mediante juegos, caricias, etc -siempre bajo la supervisión un adulto-, le beneficia tanto en el conocimiento de su propio cuerpo como en su desarrollo emocional y cognitivo. 

    Precauciones con perros y recién nacidos

    Por otro lado, ten en cuenta que un perro es un animal inteligente e intuitivo. Normalmente, ve a la familia como su manada y su instinto protector hace que tiendan a cuidar de los más pequeños, ya que los perciben como los miembros más frágiles del grupo.

    De hecho, si sueles usar Instagram, habrás visto un montón de vídeos entrañables donde algún perro se muestra en actitud cariñosa con un bebé, tirando de una manta para taparlo o velando su sueño mientras el peque duerme. 😍

    Cómo preparar a tu perro para la llegada del nuevo bebé

    Lo aconsejable para que tu perro tome con naturalidad la llegada de tu bebé es ir preparando el terreno un tiempo antes de la fecha del parto.

    ¿Qué puedes hacer? 

    Empieza por el lugar en el que va dormir tu peque. Si va a ser en su propia habitación, puedes ir dejando en ella los juguetes del perro o algún premio, a fin de que él los busque ahí y se familiarice con ese lugar. De esta forma, cuando el bebé ya esté en la habitación, el perro entrará en ella en estado de calma y no con el nerviosismo que les provoca cualquier novedad.

    De igual manera, es buena idea que tu perro vaya reconociendo las cosas del futuro de bebé. Así que puedes probar a sacarlo a pasear junto al carrito vacío, dejar que se acerque a su cuna o que olisquee su ropita.

    Y, por supuesto, antes de que el bebé entre en casa, asegúrate de que el perro está al día de todas sus vacunas y perfectamente desparasitado.

    Precauciones que hay que tomar cuando conviven perros y recién nacidos

    Encuentro entre perros y recién nacidos

     

    Aunque, como hemos comentado al principio, bebés y perros suelen interactuar en armonía y se llevan muy bien, debes tomar ciertas precauciones durante su convivencia: 

    • Cuida la higiene del perro. Cepíllalo todos los días, báñalo cada mes y límpiale las patas cuando venga de la calle.
    • Programa el momento en que tu bebé y el perro se van a ver por primera vez como una presentación oficial.
    • Observa la actitud del perro los primeros días y vigila también que tu recién nacido no tenga ninguna reacción alérgica.
    • Integra al perro en las rutinas del cuidado del bebé, hablándole y dejándole que esté cerca para que no se sienta excluido de la familia.
    • Supervisa los momentos en que el perro y el bebé estén juntos, sobre todo cuando este ya tenga edad de gatear y de tener gestos con la mascota que le podrían molestar, como tirarle de las orejas o del rabo.
    • No riñas al perro delante de tu bebé, ya que el animal podría asociar el castigo a la presencia del/la peque y esto le provocaría rechazo.
    • Si tu perro estaba acostumbrado a dormir en tu habitación contigo y quieres hacer colecho con tu bebé, no eches al perro del cuarto. Puedes colocar la cuna con el colchón del bebé en un lado de tu cama, y el perro al otro lado, idealmente usando una cama elevada para perros que permita el colecho.

    Cuna colecho de mascotas para integrar perros y recién nacidos

    En definitiva, perros y recién nacidos pueden tener una buena relación y convivir pacíficamente desde el principio, siempre y cuando el animal sienta que sigue siendo uno más de la familia y tengamos cuidado tanto con su higiene como con su forma de interactuar con el bebé.

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  • Natación con bebés guiada o matronatación: ¿es recomendable?

    Natación con bebés guiada o matronatación: ¿es recomendable?

    Quizás nunca habías oído el término “matronatación”, pero seguro que sí has visto alguna vez por televisión imágenes sobre la natación con bebés, en las que estos son sumergidos en el agua y empiezan a chapotear e incluso a bucear.

    La matronatación se lleva practicando en algunos países de Europa desde los años 60 y se ha demostrado que no sólo estimula los sentidos del bebé, sino que también tiene un efecto muy positivo en la recuperación postparto de la madre.

    Matronatación: ¿qué es?

    La natación con bebés guiada o matronatación consiste en un entrenamiento en el agua dirigido por expertos y en el cual algún adulto de la familia -normalmente, la madre o el padre- desarrolla actividades acuáticas con su bebé. 

    ¿Cuándo puede nadar un bebé?

    Los sentidos de los bebés están prácticamente adaptados al agua cuando nacen, ya que se han llevado nueve meses creciendo en el líquido amniótico del útero.

    De hecho, los recién nacidos pueden mantener los ojos abiertos y enfocar la mirada bajo el agua. También su capacidad auditiva en este medio supera con creces a la de los adultos.

    Sin embargo, la capacidad del organismo para regular su temperatura corporal varía de bebé a bebé, por lo que es importante que la comadrona o el pediatra comprueben este aspecto antes de que empiece la matronatación.

    Mamá en natación con bebé

    ¿Cuándo iniciar exactamente la natación con tu bebé? Es algo que has de decidir tú, pero siempre teniendo en cuenta que los bebés no deben entrar en piscinas públicas antes del cuarto mes de vida. Por tanto, un momento adecuado para que la mayoría de los niños empiecen a «nadar» es entre el cuarto y sexto mes de vida.

    Por otro lado, si tu bebé tiene predisposición alérgica, es recomendable que consultes previamente al pediatra.

    Beneficios de la natación con bebés guiada

    Esqueleto y musculatura

    Hay estudios que demuestran que la estructura ósea de los bebés a los que se les acostumbra a estar en el agua desde el nacimiento se desarrolla más rápidamente que la de otros niños. 

    Por regla general, estos bebés pueden estirar la columna vertebral después de unos seis meses, mientras que la forma postnatal y redondeada de la columna vertebral generalmente se mantiene hasta que cumplen el primer año.

    Además, las posibles limitaciones fisiológicas que padecen algunos recién nacidos entre el cuello y la cabeza desaparecen espontáneamente cuando se les acostumbra a moverse en el agua. 

    Así pues, es evidente que el movimiento en el agua fortalece toda la musculatura corporal de los bebés.

    Sistema respiratorio

    Los recién nacidos sólo respiran con el tórax hasta la semana 8, cuando avanzan en su desarrollo respiratorio y aprenden a respirar de forma abdominal y, con ello, a ventilar la zona pulmonar superior. 

    En este sentido, la matronatación favorece el cambio de la respiración puramente nasal a una respiración motriz.

    Entrenamiento de la comunicación

    Aparte de las experiencias cognitivas que los bebés, por su curiosidad, adquieren cuando nadan, el vínculo con los padres se fortalece mientras practican la matronatación.

    La natación con bebés también facilita la interacción entre niños de distintas edades. En los grupos que se organizan en los cursos de matronatación, los pequeños encuentran modelos a seguir, compañeros de actividad e imitadores. Esto favorece que, a través de los juegos y ejercicios seleccionados, los bebés prácticamente «naden» a la siguiente etapa de desarrollo.

    Matronatación con monitor cualificado

    Matronatación con monitora

    Hay padres que se lanzan a nadar solos con sus bebés, pero es preferible realizar antes un curso con un monitor cualificado

    Y es que el entrenamiento guiado para la natación con bebés tiene varias ventajas:

    • Se enseña a los padres técnicas importantes y seguras para sujetar al bebé.
    • Se genera una adaptación al agua de forma divertida para los padres y el hijo o la hija.
    • Los padres aprenden cómo aprovechar con su bebé todas las posibilidades de movimiento.

    Sin embargo, hasta que empiece la matronatación con monitor, puedes preparar un poco a tu bebé chapoteando con él en la bañera. Manteniendo en todo momento el contacto físico, hablándole o cantándole canciones, le transmitirás seguridad dentro del agua. También puedes ir echándole suavemente agua sobre la cabeza y bajar gradualmente la temperatura del baño del bebé a 33°C, que es la que tiene la mayoría de las piscinas cubiertas.

    Una vez en la piscina, hay que considerar que el bebé hace un gran esfuerzo permaneciendo mucho tiempo tumbado sobre la barriga en el agua. Por tanto, se recomienda que vaya cambiando de postura y que practique cuando esté descansado y no tenga hambre.

    En el siguiente vídeo, puedes ver algunos ejercicios que se suelen hacer con los bebés en los cursos de matronatación:

     

    ¿Qué se necesita para la matronatación guiada?

    Cursos de matronatación en Madrid, en Valencia, en Barcelona…En casi todas las ciudades se ofrecen este tipo de cursos en las piscinas cubiertas de polideportivos o incluso de spas. 

    ¿Qué has de tener en cuenta a la hora de elegir la piscina adecuada para practicar la natación con bebés? 

    • Temperatura: debe oscilar entre los 31°C y los 35°C.
    • Espacio: ha de ofrecer suficiente libertad de movimiento.
    • Puntos de apoyo: mamá o papá tienen que estar seguros dentro del agua para acompañar a su bebé.
    • Cloro: es preferible que no huela mucho a cloro, porque es indicativo de que los niveles de tricloramina son más bajos y, por tanto, la piel del bebé no sufrirá.
    • Monitor/a: mejor que sea alguien especializado en la materia.

    En cuanto la comadrona o el pediatra den el visto bueno, se puede proceder a la inscripción. 

    ¿Qué tienen que llevar los padres a estos cursos?

    Pañales para el agua

    Un pañal para el agua o un bañador desechable absorben bien las excreciones del bebé en el agua. 

    También protegen el culito del bebé de irregularidades en las superficies de asiento. 

    Dependiendo del modelo, el pañal para el agua se puede poner debajo del bañador o tener la doble función de pañal y traje de baño, lo cual resulta muy práctico.

    Albornoz

    Para prevenir la hipotermia y que se resfríe, es esencial secar bien al niño después del baño. Por eso, se recomienda utilizar un albornoz o, en su defecto, una capa con capucha, que mantendrá calentita la cabeza.

    Crema hidratante

    Después de la ducha, lo mejor para la piel sensible del bebé es hidratarla con una crema especial para bebés.

    Biberón o potitos

    Tras el ejercicio, los bebés suelen tener hambre y sed. Recuerda siempre llevar agua y un biberón de leche o potitos de vidrio con comida si el niño ya no toma pecho.

    Bolso y cambiador

    La mamá o el papá pueden guardar todos los utensilios necesarios en el bolso de paseo. Sus distintos compartimentos permiten tener todo bien ordenadito en su interior.

    Por otro lado, llevar un cambiador plegable e impermeable viene muy bien para limpiar al bebé si ha habido fugas durante el baño.

    Bucear: ¿sí o no?

    Por regla general, el bebé debería estar listo para bucear y disfrutar de ello. El monitor conoce distintas técnicas para comprobar si es adecuado para el bebé o todavía no.

    Lo que los padres no deben hacer es plantearse el buceo de su bebé como el principal objetivo del curso de matronatación.

    A modo de conclusión, diremos que, en vista de sus importantes beneficios, la natación con bebés es muy recomendable, si bien conviene consultar con el pediatra antes de meter a un recién nacido en una piscina para nadar.

     

     

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  • Cuándo se sienta un bebé y cómo le puedes ayudar a lograrlo

    Cuándo se sienta un bebé y cómo le puedes ayudar a lograrlo

    Aunque, en principio, pueda parecer un tema baladí, la cuestión de cuándo se sienta un bebé se la plantean muchos padres, ya que representa un punto de inflexión en su desarrollo.

    Teniendo en cuenta que sentarse no es un movimiento involuntario ni espontáneo del cuerpo humano, el momento en que un bebé empieza a hacerlo solo es un gran logro, puesto que comienza a ejercer control sobre su equilibrio y, a partir de ahí, no tardará en gatear, ponerse de pie y dar sus primeros pasos.

    Con cuántos meses se sientan los bebés

    La mayoría de los niños empiezan a sentarse solos entre los seis y los nueve meses, cuando descubren que esta posición les da seguridad para hacer cosas como jugar.

    Realmente, para un bebé de menos de un año, sentarse por sí solo representa una verdadera prueba de equilibrio, considerando el tamaño y el peso de su cabeza, que ocupa aproximadamente, el veinticinco por ciento de su cuerpo.

    La evolución hasta que un bebé se sienta sin apoyo

    Antes de conseguir sentarse sin apoyo, un bebé pasa por un aprendizaje paralelo a su desarrollo.

    Evolución del bebé hasta sentarse

    Mini flexión a los 4 meses

    Un momento esencial que sienta las bases para alcanzar la posición sedente es cuando, a los cuatro meses, el bebé intenta salir de la posición decúbito prono (boca abajo) y hace una mini flexión. Así, entrena la musculatura de la espalda y la nuca, de manera que esté suficientemente reforzada para cuando se siente.

    Sentarse sin equilibrio a los 6 meses

    Más tarde, a partir de los seis meses, el bebé podrá sentarse sin ayuda brevemente, tras lo cual se tambaleará y caerá hacia un lado. Para evitar caídas dolorosas con los primeros intentos, es recomendable que se encuentre sobre una superficie firme pero blanda y que tú te quedes a su lado o que lo rodees de cojines para amortiguar la caída. 

    Un error que suelen cometer los padres es sentar al niño una y otra vez para que aprenda a estar en esa posición. Pero los pediatras y ortopedas aconsejan esperar a que el bebé se siente por sí mismo para favorecer un desarrollo saludable de la espalda, lo cual, a su vez, es muy importante para que el niño logre sentarse, gatear y andar. 

    De hecho, muchos bebés empiezan a gatear en cuanto ya se pueden sentar solos. Lo hacen dejándose caer hacia delante con las manos y colocando las rodillas en el suelo. Primero, se mueven hacia delante lentamente para guardar el equilibrio y la coordinación, y, después, lo hacen cada vez más rápido. Sin embargo, a algunos niños les cuesta mucho llegar a sentarse desde la posición vertical.

    Comer y sentarse: ¿están relacionados?

    El momento en que un bebé puede comer su primer alimento sólido es una etapa más de su desarrollo, pero no está relacionada con el logro de sentarse.

    Lo que sí ocurre es que cuando se sienta un bebé sin apoyo, los padres pueden aprovechar la ocasión para empezar a darle alimentos sólidos y que coma junto a ellos.

    Es justo lo que recomiendan las comadronas y los pediatras esperar hasta que el bebé se pueda sentar por sí solo en una trona para  cambiar de los potitos y las papillas a la comida sólida.

    Cómo puedes ayudar a tu bebé a que aprenda a sentarse

    Ayudar a un bebé a que aprenda a sentarse

    Como ya hemos explicado anteriormente, para los bebés, sentarse es una de las acciones más complejas que pueden hacer con su cuerpo, aún pequeño y frágil. 

    Por tanto, una de las claves a la hora de ayudar a tu peque a que aprenda a sentarse de forma autónoma, es procurar que fortalezca la musculatura de su cuello, su torso y sus caderas.

    Para ello, puedes usar varios recursos:

    • Acuéstalo sin almohada.
    • Llévalo en el portabebés con la espalda en la posición correcta, es decir, permitiendo la curvatura natural de la espalda y apoyando bien la cabeza durante los primeros seis meses. El portabebés favorece desde el nacimiento el desarrollo saludable de la espalda y la postura de la ranita, que es importante para el crecimiento de las caderas. La postura correcta también es esencial para las acciones posteriores de sentarse, gatear y caminar.
    • Ponlo boca abajo y motívale con juegos para que levante ligeramente la cabeza y, así, refuerce la musculatura. Con un sonajero bonito también puedes intentar hacer que el niño se mueva hacia una posición sentada determinada.

    ¿Y si con nueve meses aún no se sienta solo?

    Si tu bebé no forma parte del noventa por ciento de los niños que ya con ocho meses se sientan con seguridad para jugar y comer, no debes alarmarte. 

    Cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo y quizás el tuyo necesite más tiempo o esté aprovechando esa etapa para aprender otras cosas.

    En todo caso, si ves que con nueve meses aún no ha logrado sentarse sin apoyo, puedes mencionárselo al pediatra en la próxima visita. Quizás te aconseje ayudarle a desarrollar los  movimientos con métodos fisioterapéuticos especiales o gimnasia terapéutica.

    Por tanto, más allá de cuándo se sienta un bebé, es importante ir observándolo, intentar que fortalezca su musculatura, estimular sus movimientos autónomos y consultar al especialista en caso de no ver avances después del medio año.

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  • Inducción al parto: pros y contras

    Inducción al parto: pros y contras

    Lo deseable para una mujer embarazada es que el parto se produzca de forma espontánea y natural en la fecha prevista. Pero hay veces que la inducción del parto puede ser beneficiosa tanto para la madre como para el niño, cuando no, necesaria.

    ¿En qué casos está indicada la inducción al parto?

    Razones médicas para inducir un parto

    Salir de cuentas 

    La razón más frecuente para que un médico vea indicada la inducción al parto es que la embarazada haya salido de cuentas.

    Un embarazo tiene una duración media de 40 semanas, pero como en momento exacto de la concepción no se conoce generalmente, saber la fecha de parto con precisión es difícil. Por tanto, lo normal es que se espere hasta la semana 42 para inducir al parto, ya que solo entre el 4 y el 5 por ciento de los bebés nacen en la fecha prevista.

    Entretanto, los médicos vigilarán a la madre y al niño con especial atención durante las semanas 41 y 42 del embarazo, y llevarán a cabo revisiones a intervalos diarios.

    En la segunda mitad de la semana 42, a más tardar, se inducirá el parto, ya que existe el riesgo de que la placenta deje de cumplir sus funciones por completo y el bebé pueda sufrir una falta de oxígeno, otras deficiencias en su alimentación o problemas circulatorios.

    Inducción al parto por rotura de bolsa sin contracciones

    En la mayoría de los casos, las contracciones y el proceso del parto comienzan dentro de las 24 horas después de haber roto aguas. 

    Si no se producen contracciones después de romperse el saco amniótico, el riesgo de infección aumenta, de manera que se le ofrece a la madre la posibilidad de inducir el parto. Y si ella prefiere esperar un poco más y no se inicia el parto después de 48 horas, por lo general, es inevitable la inducción.

    Diabetes gestacional

    Las mujeres embarazadas que son diagnosticadas con diabetes gestacional presentan un mayor riesgo de sufrir un parto prematuro con rotura de saco amniótico antes de la semana 38 de la gestación.

    Los bebés de madres diabéticas suelen ganar más peso de lo normal durante la gestación. Así que cuando no se produce el parto prematuro espontáneo y se comprueba que el bebé supera los cuatro kilos, se recomienda la inducción del parto por diabetes gestacional después de la semana 38 del embarazo, a fin de evitar que haya complicaciones en el nacimiento.

    Enfermedades crónicas o agudas

    La inducción al parto también está indicada en caso de enfermedades crónicas o agudas, como la preeclampsia (gestosis hipertensiva), enfermedades renales o hepáticas que podrían dañar el bienestar de la madre y del bebé o llevar a complicaciones en el parto.

    Fuerte estrés físico y psicológico de la madre

    El estrés de la madre puede afectar al desarrollo del bebé y también llevar a complicaciones en el parto, a un parto prematuro o incluso a un aborto espontáneo. 

    Por esta razón, en caso de que la madre esté sufriendo un fuerte estrés físico y psicológico, el médico puede recomendar la inducción al parto después de la semana 37 del embarazo, si el bebé es lo suficientemente maduro.

    Déficit de abastecimiento del feto

    Si el bebé no tiene suficiente líquido amniótico, no le llegan los nutrientes necesarios para desarrollarse con normalidad y, por tanto, deja de crecer. Ante tal situación, el médico puede aconsejar inducir el parto.

    Razones personales de inducción al parto

    Además de las razones médicas que acabamos de mencionar, hay casos en los que la programación de un parto inducido la acuerdan los padres junto con el médico por alguna razón personal, como un viaje inevitable antes de la fecha prevista del parto natural.

    No obstante, lo más aconsejable siempre es no inducir el parto si no es por razones médicas.

    ¿Cuáles son los procedimientos para inducir el parto?

    Métodos de inducción al parto

    En principio, cuando después de la semana 40 del embarazo, el bebé no hace amago de querer nacer, las comadronas aconsejan a la madre ciertos métodos naturales para provocar el parto: practicar sexo, ya que, al liberar prostaglandinas, se fomentan las contracciones; estimular los pezones para liberar oxitocinas, hacer ejercicio, caminar, bailar, reír, etc.

    Pero cuando el parto se debe inducir por razones diferentes a haber salido de cuentas, los profesionales sanitarios recurren a otros procedimientos más especializados.

    Procedimientos médicos para inducir el parto:

    • Abertura del saco amniótico. En este caso, el parto debería tener lugar en un plazo máximo de 24 a 48 horas, ya que, de lo contrario, aumentaría el riesgo de infección y de prolapso del cordón umbilical, que suele ser una indicación de parto por cesárea. Por eso, este método ya se utiliza muy poco.
    • Extracción a mano del saco amniótico. Se hace en el caso de desprendimiento de las membranas. Aquí se liberan las prostaglandinas y, en aproximadamente el 50 por ciento de todos los casos, el nacimiento comienza durante las 48 horas siguientes. El procedimiento puede ser doloroso, pero ofrece la posibilidad de que no sea necesario adoptar medidas adicionales para provocar las contracciones o inducir el parto. Esto no aumenta el riesgo de complicaciones del parto o una cesárea.
    • Administración de prostaglandinas vía supositorios, comprimidos o geles vaginales, que a menudo provocan contracciones severas en un corto periodo de tiempo.
    • Administración del suero para provocar contracciones: una infusión con Syntocinon, una variante sintética de la oxitocina, hormona de la subida de la leche y de la sexualidad. Esto también resulta en contracciones muy severas en un corto período de tiempo y a menudo una llamada “tormenta de contracciones”. Junto con este suero, también se ofrece anestesia epidural (anestesia local) a la mujer durante el parto para mitigar el dolor.

    Ventajas de una inducción del parto

    El número de inducciones de parto que se practican en la actualidad va en aumento, lo cual provoca controversia y rechazo entre los defensores del parto natural. 

    Sin embargo, como hemos visto, en ocasiones, la decisión de inducir el parto puede ser necesaria e implicar también ventajas para la madre y el bebé.

    Tras evaluar numerosos estudios sobre la inducción del parto, investigadores de la  Universidad estadounidense de Stanford llegaron a la conclusión de que, en el caso de los bebés “salidos de cuentas” que esperan demasiado tiempo para nacer, los inconvenientes de la espera a menudo superan a los inconvenientes de la inducción. Por ejemplo, cuando el meconio (los primeros excrementos del bebé) penetra en el líquido amniótico puede ser perjudicial para el bebé.

    Por otro lado, ya en la semana 41 del embarazo, muchos niños mostraron arrugas en la piel y otros signos de que su embarazo ya estaba durando demasiado. Además, los científicos señalaron que, al inducir el parto a partir de la semana 41, se reduce la probabilidad de una cesárea (alternativa).

    Ahora bien, más allá de una gestación excesivamente prolongada, en el caso de otras indicaciones médicas, ocurre al contrario: un nacimiento natural estaría asociado a riesgos demasiado grandes, por lo que no se plantea la cuestión de los pros y contras de la inducción al parto. 

    Inconvenientes de una inducción del parto

    Los detractores de la inducción del parto critican muchas veces el hecho de que sólo sirve para facilitar la programación de las clínicas o que las mujeres embarazadas expresan su deseo de hacerlo por razones “egoístas”. Pero esta es una opinión subjetiva.

    Desde el punto de vista científico, está probado que, comparado con las mujeres que esperan para dar a luz de forma espontánea, las que lo hacen por parto inducido se enfrentan a los siguientes inconvenientes:

    • La anestesia tiene que administrarse casi el doble de veces después de intervenciones para inducir el parto, debido a contracciones intensas y fuerte dolor.
    • La necesidad de medidas adicionales para provocar contracciones se incrementa en un 60 por ciento en el caso de un parto inducido.
    • Se requiere un 60 por ciento más de métodos de monitorización invasivos (CBT/cardiotocografía interna para monitorizar los tonos cardíacos, extracción de sangre fetal).
    • La probabilidad de parto por métodos invasivos vaginales (fórceps, ventosas) aumenta en un 30 por ciento y la probabilidad de una cesárea, en un 50 por ciento.

    En este sentido, el principal criterio para determinar la efectividad de una inducción del parto y qué otras intervenciones médicas puede implicar es el grado de madurez del cuello uterino. Las comadronas evalúan esto y, por lo tanto, cómo avanza el proceso de parto en una escala de 1 a 10 según el llamado método de puntuación Bishop.

    Según este método de evaluación, un valor de 8 o más significa que el cuello uterino está listo para el parto. La inducción del parto ha logrado así su objetivo, con una probabilidad cada vez menor de tener que emplear medidas adicionales para avanzar en el proceso de parto.

    ¿Puede una inducción del parto generar efectos a posteriori?

    No se conocen, de momento, estudios científicos sobre los efectos tardíos de la inducción del parto. 

    Desde luego, lo ideal es un parto natural y lo más rápido posible, por su importancia en términos emocionales para el vínculo entre las madres y sus bebés, tal y como explicó en su obra el famoso ginecólogo francés Frederick Leboyer.

    Pero esto no significa que las mujeres que dan a luz a sus bebés mediante una inducción al parto o una cesárea tengan que temer por que su relación emocional con sus hijos se vea afectada como consecuencia de ese parto no espontáneo.

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  • El color de los ojos del bebé

    El color de los ojos del bebé

    Por muy definidas que sean las imágenes de las ecografías actuales, el color de los ojos del bebé es algo que no se puede ver hasta que nace. E incluso ese color de iris que presenta el recién nacido cuando abre los ojos por primera vez, es muy posible que cambie en poco tiempo.

    ¿Qué probabilidad hay de que sus ojos sean azules, verdes o marrones?¿Cuándo se acaba de definir el color de ojos del bebé? 

    El factor genético en el color de ojos del bebé

    Si recuerdas aquellos experimentos con guisantes que nos explicaban en el colegio cuando hablaban de las famosas “leyes de Mendel”, existen genes “dominantes” que se imponen sobre los genes “recesivos” a la hora de transmitir determinados rasgos de padres a hijos.

    Aplicado al color de ojos, es decir, al color del iris que rodea la pupila, los genes dominantes son los oscuros, mientras que los recesivos son los claros.

    Por tanto, si uno de los padres tiene los ojos marrones, es muy probable que el bebé tenga también ojos marrones. De hecho, es este color de ojos el más abundante entre los seres humanos, seguido del azul y el gris.

    Probabilidad de color de ojos del bebé
    Probabilidad de que el futuro bebé tenga un color de ojos concreto, según el color de ojos de sus padres.

    Pero esta regla de los genes dominantes es solo es orientativa, ya que puede suceder, por ejemplo, que una muy determinada combinación de los cromosomas en la ascendencia del bebé dé lugar a que se impongan rasgos recesivos, es decir, los más débiles. Con frecuencia los abuelos transmiten su color de ojos a sus nietos, así que son muchas las opciones.

    A veces, en modelos genéticos muy simplificados, se asigna una probabilidad de 0% para ojos verdes si ambos progenitores tienen ojos marrones. Sin embargo, la genética del color de ojos es más compleja y depende de varios genes. Esto implica que unos padres con ojos marrones pueden portar alelos recesivos que, en casos poco frecuentes, den lugar a ojos claros (verdes o azules). Es decir, el 0% nunca es absoluto.

    El caso es que la ciencia todavía no ha conseguido explicar claramente cuáles son los factores genéticos responsables del color de los ojos del bebé. Además, se pueden producir mezclas de los distintos colores de ojos, por lo que es muy normal que haya sorpresas.

    El color de ojos de los recién nacidos

    El color de ojos de los recién nacidos tiene que ver con la melanina, el pigmento oscuro generado por unas células llamadas melanocitos y que produce la coloración de la piel, el pelo y los ojos.

    En el caso de los recién nacidos con la piel clara, los ojos suelen ser azules porque los melanocitos son todavía inmaduros y no realizan bien su función.

    De las dos capas que componen el iris humano, la inferior está enriquecida con pigmentos de melanina. Si entra luz en el ojo, los pigmentos la absorben y lo protegen así de un exceso de luz. Como en los recién nacidos todavía falta la capa de pigmentos, no se puede producir la absorción, por lo que la luz vuelve a salir del iris y parece azul. Este también es el motivo por el que los recién nacidos son extremadamente sensibles a la luz.

    Cuándo se define el color de ojos del bebé

    Según pasa el tiempo, el ojo va desarrollando los pigmentos y, por eso el color de ojos del bebé se va transformando a lo largo del primer año de vida.

    Conforme pasa el tiempo, si los melanocitos segregan poca melanina, el bebé tendrá ojos azules. Si segrega algo más, sus ojos serán verdes, y si se produce una pigmentación densa, los ojos se verán ámbar, marrones, avellana o negros. Es decir, cuanta más pigmentación produzcan los melanocitos, más oscuro será el color de color de ojos del bebé cuando crezca.

    Aunque rara vez ocurre, también hay niños que acumulan más pigmento en un ojo que en otro, de forma que llegan a tener cada ojo de un color distinto (normalmente azul y verde).

    Cuando el bebé tiene 6 meses, ya se puede intuir el color de ojos que va a mantener. Pero es a partir de los 18 meses cuando los padres pueden dar por seguro que el color de ojos de su hijo/a ya se ha formado definitivamente

    Sin embargo, no debes confiarte del todo, porque se han dado casos de niños a los que les vuelve a cambiar el color de ojos durante la pubertad.

    La influencia del sol en el color de los ojos

    Los investigadores coinciden en que, en la historia de la evolución, el color de ojos de los seres humanos está estrechamente relacionado con la radiación solar

    Por eso, la mayoría de las personas del Polo Norte tienen ojos azules o gris pizarra, porque allí el sol brilla menos que en el resto del planeta.

    Esta vinculación entre melanina, pigmentación y radiación solar explica también por qué los bebés de piel morena suelen nacer en lugares del planeta más soleados y por qué la mayoría de ellos tienen los ojos oscuros desde el principio. Durante el embarazo, se genera por precaución una cantidad de melanina más elevada para proteger los ojos del bebé de la luz solar desde su primer día de vida.

    No obstante, el color de los ojos de estos niños que nacen ya con pigmentación oscura también se va transformando a lo largo del primer año, y se pueden oscurecer aún más e incluso llegar a ser de color negro intenso.

    Así que ya ves que no puedes predecir el color de los ojos del bebé antes del día del parto ni tampoco saber si el color de su iris de recién nacido será el que tenga el resto de su vida. Aunque, al fin y al cabo, tampoco es muy importante, ¿no?

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  • Qué es el reflujo en bebés y cómo aliviarlo

    Qué es el reflujo en bebés y cómo aliviarlo

    La regurgitación o el reflujo en los bebés es algo de lo más normal, sobre todo, de los 0 a los 6 meses de edad.

    De hecho, casi la mitad de los bebés regurgita de una a tres veces al día. Cuando esto ocurre, el lactante devuelve espontáneamente la leche que acaba de tomar, poniendo perdido aquello que tenga por delante (en muchas ocasiones, su mami o su papi).

    El problema es si este episodio se repite más veces de lo normal a lo largo del día o cuando el bebé sigue regurgitando más allá de los 12 ó 14 meses de edad. Entonces, podríamos estar hablando de la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico o ERGE.

    Pero veamos exactamente qué es el reflujo en bebés, qué lo provoca y cómo se puede aliviar.

    En qué consiste el reflujo en los bebés

    A diferencia de los adultos,  el reflujo gastroesofágico en los bebés es generalmente un fenómeno fisiológico.

    Al no estar  totalmente desarrollado el músculo de su esfínter esofágico inferior, esa especie de anillo que une el esófago y el estómago, no llega a cerrar lo suficiente cuando el bebé traga y la comida pasa hacia abajo, de forma que, a veces, ese contenido vuelve hacia atrás y regresa de nuevo a la boca.

    Reflujo gastroesofágico en bebés

    Diferencia entre reflujo y vómito

    Después de explicar qué es el reflujo en los bebés, hay que aclarar que no es lo mismo reflujo que vómito, aunque el desenlace sea muy similar: la expulsión de la comida por la boca.

    La principal diferencia entre el reflujo y el vómito es que, así como con el reflujo, el bebé no tiene arcadas previas y, como mucho, arquea la espalda por sentirse un poco molesto, el vómito sí va acompañado de dolor, sudoración, palidez y mala cara. Esto se debe a que lo que se está produciendo al vomitar es una contracción fuerte de las paredes del estómago para intentar expulsar el contenido de su interior, porque le está haciendo daño, por ejemplo, a causa de una alergia alimentaria.

    Además, el reflujo ácido no siempre provoca el arrojo de una gran cantidad de leche. A veces, los bebés con reflujo prácticamente no expulsan nada.

    ¿Hasta qué edad suelen tener reflujo los bebés?

    Como hemos comentado en la introducción, hasta los 12 meses aproximadamente, el reflujo en los bebés se considera algo normal.

    A medida que el bebé va creciendo y se completa el desarrollo del esfínter esofágico inferior, el reflujo tiende a desaparecer y es raro que se produzcan nuevos episodios una vez cumplido el año y, menos aún, pasados los dos años.

    Muchas veces, la situación ya empieza a mejorar hacia los 6 meses de edad, cuando empieza a introducirse la alimentación complementaria en la dieta del bebé y este pasa más tiempo en posición vertical.

    Si tu bebé sigue regurgitando con más de un año o lo hace muchas veces al día, tendrías que consultarlo con el médico, porque podría tratarse de ERGE (Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico).

    Afortunadamente, esta enfermedad tiene una baja incidencia entre los niños y solo la padece en torno a un 2% de la población pediátrica.

    Síntomas que indican que tu bebé puede padecer ERGE

    Un bebé con Enfermedad de Reflujo Gastroesofágico (ERGE), además de regurgitar, puede presentar uno o varios de los siguientes síntomas:

    • Se muestra muy irritable y llora más de lo habitual.
    • Vomita bastante cantidad de leche y con mucha fuerza (vómito en proyectil).
    • Pierde peso o este aumenta menos de lo que debería ser a su edad.
    • Le cuesta tragar.
    • Respira con dificultad.
    • El vómito y/o las heces contienen sangre.
    • El pañal permanece seco durante 3 horas o más.

    Ojo, porque presentar estos síntomas no significa necesariamente tener ERGE. Hay afecciones distintas a esta enfermedad que pueden causar síntomas muy parecidos.

    Por tanto, tendrá que ser el médico el que examine al bebé y, después de una serie de pruebas, determine el diagnóstico definitivo.

    Es muy probable que el pediatra sugiera algunos cambios en la alimentación para comprobar que no se trata de una alergia alimentaria.

    Cómo se puede aliviar el reflujo en los bebés

    Si el reflujo de tu bebé es fisiológico y no se debe a algo más grave, puedes seguir algunas pautas para aliviarlo:

    • Evita alimentarle en exceso. Es mejor que le des cantidades pequeñas de comida con mayor frecuencia a que espacies más las tomas, pero dándole mayor cantidad cada vez.
    • Haz que tu bebé eructe con frecuencia, tanto durante la comida como después de comer, para impedir que los gases se acumulen en su estómago.
    • Después de cada comida, intenta mantener a tu bebé erguido, al menos, durante 30 minutos.
    • Usa una cuña anti-reflujo cuando acuestes a tu bebé. Le ayudará a tener una posición semierguida y, por tanto, a que el alimento que ha ingerido no vuelva al esófago.

    cuña anti-reflujo para evitar el reflujo en bebés

    • Evita que juegue o esté muy activo justo después de comer. Tampoco lo pongas en una mecedora hasta que no pase un buen rato.

    Ahora que ya conoces bien qué es el reflujo en bebés, aparte de seguir los consejos que te hemos dado, quizás sería recomendable que te hicieras con una buena colección de baberos. 😄

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